{"id":12320,"date":"2023-02-16T17:02:59","date_gmt":"2023-02-16T16:02:59","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=12320"},"modified":"2025-03-24T17:15:06","modified_gmt":"2025-03-24T16:15:06","slug":"el-derecho-canonico-sabe-bromear-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/el-derecho-canonico-sabe-bromear-i\/","title":{"rendered":"El Derecho Can\u00f3nico sabe bromear (i)"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"12320\" class=\"elementor elementor-12320\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-36340a78 elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"36340a78\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-f1799f5\" data-id=\"f1799f5\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-212dae44 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"212dae44\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">El Derecho Can\u00f3nico sabe bromear (I)<\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7f8d739c elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"7f8d739c\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">D. Radovan Raj\u010d\u00e1k , Pbro.<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-3e9ad4dc elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"3e9ad4dc\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7d04122c\" data-id=\"7d04122c\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-50b62da0\" data-id=\"50b62da0\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4a1235a1 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4a1235a1\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">Realmente es as\u00ed. \u00bfPor qu\u00e9? Porque toca la realidad, no es s\u00f3lo una construcci\u00f3n artificial, para solucionar las cuestiones pr\u00e1cticas de la vida. Las soluciones que es posible encontrar pueden traer un desenlace sorprendente, chocante, similar a una buena broma. Pero en s\u00ed mismo conserva la m\u00e1s alta dignidad, porque su contenido es nada menos que la santa doctrina revelada por Cristo, verdadero Dios en un lenguaje jur\u00eddico que sirve de instrumento para encontrar la verdadera justicia. En \u00faltima instancia, como dice el \u00faltimo canon, la salvaci\u00f3n de las almas inmortales, es la ley suprema en la Iglesia. Entonces, \u00bfqu\u00e9 es este derecho can\u00f3nico? Vayamos paso a paso.<\/span><\/p><p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 \u201ccan\u00f3nico\u201d?<\/strong><\/p><p>Lo primero que llama la atenci\u00f3n es el propio nombre. Si se menciona la palabra &#8220;derecho&#8221;, todo el mundo sabe m\u00e1s o menos de qu\u00e9 se va a hablar. Pero \u00bfqu\u00e9 significa la denominaci\u00f3n de este derecho, como &#8220;can\u00f3nico&#8221;? La palabra canon se deriva del griego \u201c<em>kanon<\/em>\u201d, es decir, una regla o norma, como precis\u00f3 san Isidoro de Sevilla (Etymologiarum libri XX, VI, 16). Con este sentido se encuentra ya en el Nuevo Testamento (cf. Ga 6,16).\u00a0 Este t\u00e9rmino pronto adquiri\u00f3 un significado exclusivamente eclesi\u00e1stico. En el siglo IV se aplicaba a las ordenanzas de los concilios y, as\u00ed contrastaba con la palabra griega \u201c<em>nomoi<\/em>\u201d, las ordenanzas de las autoridades civiles. En un per\u00edodo temprano nos encontramos con expresiones que se refieren al cuerpo de legislaci\u00f3n eclesi\u00e1stica entonces en proceso de formaci\u00f3n: canones, ordo canonicus, sanctio canonica; pero la expresi\u00f3n &#8220;derecho can\u00f3nico&#8221; (ius canonicum) se generaliza a comienzos del siglo XII, al usarse en contraste con la \u201cley civil\u201d (ius civile). \u00bfPor qu\u00e9 necesitaba la Iglesia distinguir su derecho con tal nombre del derecho secular? Como hemos dicho, el contenido de esta ley, dictada por la Iglesia y en primer lugar por los primeros grandes concilios ecum\u00e9nicos, era la doctrina divina y luego las cosas que se derivaban de ella o se relacionaban con ella indirectamente. Por tanto, esta distinci\u00f3n no s\u00f3lo era \u00fatil, sino tambi\u00e9n necesaria. As\u00ed, todos sab\u00edan que los c\u00e1nones regulaban cosas sagradas y no pod\u00edan abordarse de manera casual.<\/p><p><strong>Existencia del derecho en la Iglesia<\/strong><\/p><p>Sin embargo, seguimos haci\u00e9ndonos preguntas. \u00bfSe puede hablar de &#8220;derecho&#8221; en la Iglesia? \u00bfPor qu\u00e9 se puede decir que alguien tiene un derecho en la Iglesia y otro tiene, por tanto, un deber? Despu\u00e9s de todo, \u00bfno es la Iglesia una instituci\u00f3n divina y espiritual, donde no necesitamos hablar de derecho? As\u00ed pues, antes de explicar qu\u00e9 es el derecho, debemos comprender que existe el derecho en la Iglesia y por qu\u00e9. De hecho, la Iglesia fue fundada por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, por lo que su origen es divino. Sin embargo, nuestro Se\u00f1or, como Dios verdadero, asumi\u00f3 nuestra carne humana, se encarn\u00f3, adem\u00e1s de la naturaleza divina que le pertenece por origen, tiene tambi\u00e9n una naturaleza humana, que asumi\u00f3. La Iglesia que \u00c9l fund\u00f3 es, por tanto, divina, pero al mismo tiempo incluye a seres humanos. Con lo cual, decimos que es una instituci\u00f3n divino-humana. As\u00ed pues, no es puramente invisible, espiritual e inasible, porque est\u00e1 compuesta por personas. La propia Iglesia nos lo ense\u00f1a: \u201c<em>Cristo, el \u00fanico Mediador, instituy\u00f3 y mantiene continuamente en la tierra a su Iglesia santa, comunidad de fe, esperanza y caridad, como un todo visible, comunicando mediante ella la verdad y la gracia a todos. Mas la sociedad provista de sus \u00f3rganos jer\u00e1rquicos y el Cuerpo m\u00edstico de Cristo, la asamblea visible y la comunidad espiritual, la Iglesia terrestre y la Iglesia enriquecida con los bienes celestiales, no deben ser consideradas como dos cosas distintas, sino que m\u00e1s bien forman una realidad compleja que est\u00e1 integrada de un elemento humano y otro divino<\/em>\u201d(Lumen Gentium 8). As\u00ed tambi\u00e9n se aplica a la Iglesia la antigua regla romana: \u201c<em>Ubi societas, ibi ius<\/em>\u201d (Donde hay sociedad, tambi\u00e9n hay el derecho). La Iglesia posee derecho porque fue instituida por Jesucristo como sociedad jer\u00e1rquicamente organizada e incluso como <em>&#8220;sociedad perfecta en su g\u00e9nero y dotada de todos los elementos jur\u00eddicos y sociales, para perpetuar en la tierra la obra salv\u00edfica de la Redenci\u00f3n<\/em>&#8221; (P\u00edo XII, Mystici corporis). Debido a este car\u00e1cter de &#8220;sociedad&#8221;, o como la Iglesia se llamaba a s\u00ed misma &#8220;una sociedad jur\u00eddicamente perfecta&#8221; (cf. card. A. Ottaviani: Compendium iuris publici ecclesiastici), la Iglesia posee as\u00ed el poder &#8220;propio&#8221;, &#8220;innato&#8221;, de darse leyes conformes a su naturaleza. Contra el espiritualismo, que tiende a borrar su dimensi\u00f3n de sociedad visible, ha proclamado la legitimidad de la jerarqu\u00eda, instituida por Cristo y dotada de los tres poderes de orden (poder de santificar), magisterio (poder de ense\u00f1ar) y gobierno (poder de dirigir para el bien com\u00fan). Contra el estatismo y el laicismo, que tienden a absorberla en el Estado, ha reivindicado su soberan\u00eda, que le es inherente por su fundamento divino, e indispensable para el cumplimiento de su misi\u00f3n con independencia de todo poder humano. La Iglesia no est\u00e1 en el Estado, pero Iglesia y Estado son dos instituciones paralelas y soberanas.<\/p><p><strong>El Pueblo de Dios y la Iglesia militante<\/strong><\/p><p>Este car\u00e1cter se expresa tambi\u00e9n en la designaci\u00f3n de la Iglesia como pueblo de Dios utilizado por el Concilio Vaticano II. Dios es quien est\u00e1 formando a este pueblo como cuerpo m\u00edstico de Cristo, pero es un pueblo con una dimensi\u00f3n social e hist\u00f3rica. La Iglesia militante camina a trav\u00e9s de los tiempos para proclamar el Reino de Dios y continuar la obra salvadora de Jesucristo. Sin embrago, el pueblo de Dios sigue siendo un pueblo, y por eso necesita un derecho que rija las diversas relaciones sociales en su seno. La Iglesia no s\u00f3lo peregrina, sino que esta peregrinaci\u00f3n tiene car\u00e1cter de lucha contra el mal, no s\u00f3lo exterior sino tambi\u00e9n interior, por lo que tambi\u00e9n es importante un cierto orden, que sea reflejo de su doctrina revelada y garantice la justa distribuci\u00f3n de los bienes divinos. Sucede que en la Iglesia hay cosas que pertenecen a sujetos distintos a los que les corresponde en justicia. As\u00ed, por ejemplo, existen deberes y derechos de los fieles, diversidad de miembros y funciones, con ministerios y cargos. A estos cargos van unidos tambi\u00e9n poderes propios y bienes materiales. Todo esto, necesario para que la Iglesia cumpla su misi\u00f3n salv\u00edfica, presupone relaciones jur\u00eddicas reales que el derecho can\u00f3nico debe regular. Es funci\u00f3n del derecho can\u00f3nico indicar lo que (por disposici\u00f3n divina o humana) pertenece a cada persona; en otras palabras: su derecho. En la Iglesia, los principales bienes jur\u00eddicos (los principales derechos) son los bienes salv\u00edficos visibles, es decir, la Palabra de Dios y los sacramentos. La Palabra de Dios (verdad revelada) incluye una dimensi\u00f3n jur\u00eddica y normativa. Vincula a los fieles y a los pastores, que no pueden modificarla a su antojo. Esto permite comprender muchos elementos del derecho can\u00f3nico, por ejemplo, el asentimiento que los fieles deben dar a las ense\u00f1anzas del magisterio aut\u00e9ntico, el derecho de los fieles a recibir una educaci\u00f3n cat\u00f3lica (con los deberes correlativos de padres y pastores). Por otra parte, los sacramentos, que son signos objetivos y eficaces de la gracia, deben celebrarse seg\u00fan las normas instituidas por Cristo (de lo contrario, nada garantizar\u00eda la objetividad del signo); son administrados por el ministro a los fieles bien dispuestos y, para algunos (bautismo, confirmaci\u00f3n, orden), constituyen un t\u00edtulo de actividad para los fieles que los reciben. Pero el derecho can\u00f3nico no se limita a las relaciones relativas a estos bienes salv\u00edficos. La Iglesia est\u00e1 formada por personas humanas con un patrimonio jur\u00eddico natural, que sigue existiendo en el orden can\u00f3nico (por ejemplo, los derechos personales a la buena fama, a la intimidad, presunci\u00f3n de inocencia etc.). Y, puesto que la Iglesia militante vive en la tierra, el derecho can\u00f3nico considera tambi\u00e9n los bienes temporales que sirven a la misi\u00f3n de la Iglesia (bienes patrimoniales, medios de comunicaci\u00f3n social, etc.). Desde el punto de vista jur\u00eddico, tienen especial importancia todos los medios dedicados a la configuraci\u00f3n, realizaci\u00f3n y defensa de lo justo en la Iglesia: normas y actos jur\u00eddicos, sanciones, procesos, etc. Ignorar o infravalorar estos medios t\u00e9cnicos har\u00eda inoperante el derecho can\u00f3nico. Entonces ser\u00eda puramente te\u00f3rica en lugar de ser la realidad esencialmente pr\u00e1ctica de la vida de la Iglesia.\u00a0<\/p><p>Si hemos mencionado que el derecho siempre se corresponde con la realidad, hay que a\u00f1adir que muchas circunstancias de la vida en esta tierra est\u00e1n cambiando. Y para que el derecho responda siempre a esas circunstancias y refleje la realidad, debe ser flexible. El Derecho can\u00f3nico se adapta en determinados momentos cuando se \u201c<em>excluyen las leyes abrogadas u obsoletas, y se adaptan a las costumbres actuales del modo m\u00e1s oportuno<\/em>\u201d (cf. Benedicto XV. bula Providentissima Mater, 27 de mayo 1917) para que \u201c<em>en constante fidelidad a su divino Fundador, se adaptasen cada vez mejor a la misi\u00f3n salv\u00edfica<\/em>\u201d de la Iglesia (cf. Juan Pablo II., Const. Ap. Sacrae disciplinae leges, 25 de enero 1983).<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1c9499ff elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"1c9499ff\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"432\" src=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image-768x432.png\" class=\"attachment-medium_large size-medium_large wp-image-12309\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image-768x432.png 768w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image-300x169.png 300w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image-1024x576.png 1024w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image.png 1160w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\"><\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-f10ebb2\" data-id=\"f10ebb2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-5a69d80b elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"5a69d80b\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-144549aa\" data-id=\"144549aa\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4bf61a86 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4bf61a86\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL BOLET\u00cdN \u00abLAUDATE\u00bb N\u00ba17 &#8211; FEBRERO 2023<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6f3795d5 elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"6f3795d5\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Derecho Can\u00f3nico sabe bromear (I) D. Radovan Raj\u010d\u00e1k , Pbro. Realmente es as\u00ed. \u00bfPor qu\u00e9? Porque toca la realidad, no es s\u00f3lo una construcci\u00f3n artificial, para solucionar las cuestiones pr\u00e1cticas de la vida. Las soluciones que es posible encontrar pueden traer un desenlace sorprendente, chocante, similar a una buena broma. 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