{"id":13650,"date":"2023-06-14T00:47:01","date_gmt":"2023-06-13T22:47:01","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=13650"},"modified":"2025-03-24T16:55:18","modified_gmt":"2025-03-24T15:55:18","slug":"notas-acerca-de-la-recepcion-del-magisterio-de-lglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/notas-acerca-de-la-recepcion-del-magisterio-de-lglesia\/","title":{"rendered":"Notas acerca de la recepci\u00f3n del Magisterio de lglesia"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"13650\" class=\"elementor elementor-13650\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-1d473d2b elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"1d473d2b\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-4517b64a\" data-id=\"4517b64a\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3aef7d0c elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"3aef7d0c\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">Notas acerca de la recepci\u00f3n del Magisterio de la Iglesia<\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6a39a9b0 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"6a39a9b0\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">D. Rodrigo Men\u00e9ndez Pi\u00f1ar, Pbro.<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-43b847fe elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"43b847fe\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-4836f692\" data-id=\"4836f692\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-624d43ff\" data-id=\"624d43ff\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f70ea41 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"f70ea41\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">Me piden unas l\u00edneas sobre uno de los problemas que muchos cristianos experimentan hoy: c\u00f3mo recibir la ense\u00f1anza o el magisterio de los papas, especialmente en los \u00faltimos tiempos. Tratar\u00e9 de dar algunas orientaciones divulgativas, sin entrar en discusiones de tipo acad\u00e9mico o en precisiones que requerir\u00edan m\u00e1s espacio, aunque ser\u00edan necesarias para comprender a fondo los puntos que vamos a exponer.<\/span><br><\/p>\n<p>Lo primero que hemos de tener en cuenta es que la Iglesia, fundada en las palabras de nuestro Se\u00f1or \u2500como por ejemplo: <em>Quien a vosotros os escucha a m\u00ed me escucha, quien a vosotros os rechaza a m\u00ed me rechaza y quien me rechaza a m\u00ed rechaza al que me envi\u00f3 <\/em>(Lc 10, 16)\u2500 tiene el poder de ense\u00f1ar con autoridad sagrada para poder salvaguardar y transmitir fielmente todo aquello que Dios ha ido revelando a lo largo de la historia. Para poder llevar a cabo su misi\u00f3n de manera eficaz, Jesucristo dot\u00f3 a la Iglesia de una asistencia especial que la hiciese no fallar en lo esencial de su ense\u00f1anza. De lo contario, ser\u00eda el mismo Jesucristo quien fallar\u00eda. Es evidente que esta asistencia especial \u2500la garant\u00eda de la infalibilidad, es decir, que no puede imponer a todos los cristianos una ense\u00f1anza err\u00f3nea\u2500 afecta solamente a aquellos puntos esenciales en los que se juega la doctrina cristiana y no se extiende a todas y cada una de las ense\u00f1anzas p\u00fablicas de los papas o de los obispos.<\/p>\n<p>En virtud de esta autoridad sagrada y de la garant\u00eda de la infalibilidad, el cristiano est\u00e1 obligado a asentir a las verdades infalibles ense\u00f1adas por la Iglesia para mantenerse \u201ccristiano\u201d \u2500para conservar la fe teologal\u2500, pues es el medio proporcionado por el mismo Jesucristo para nuestro conocimiento de la Revelaci\u00f3n. Las verdades de la fe y las que tienen \u00edntima conexi\u00f3n con ella superan nuestra capacidad de entendimiento, en el sentido de que no podemos llegar a una conclusi\u00f3n sobre ellas con las \u00fanicas fuerzas de nuestra luz racional. Necesitamos que Dios las revele (Sagrada Escritura y Sagrada Tradici\u00f3n) y necesitamos un instrumento sobrenatural que nos garantice una correcta comprensi\u00f3n, recepci\u00f3n y transmisi\u00f3n de las verdades reveladas (Magisterio de la Iglesia).<\/p>\n<p>Cuando la Iglesia ense\u00f1a o proclama un dogma de fe (una verdad revelada) no hace sino decir al cristiano: \u201cesta es una ense\u00f1anza de Dios y, por tanto, ha de creerse\u201d \u2500esto es la virtud de la fe: creer en Dios. Por eso, si uno rechaza esa doctrina, no cree en Dios y pierde la fe\u2500. Tambi\u00e9n puede haber otras verdades que no aparecen expl\u00edcitamente reveladas, pero que tienen tal conexi\u00f3n \u2500sea l\u00f3gica o sea hist\u00f3rica\u2500 con la doctrina de la fe que sin ellas no puede mantenerse correctamente la propia fe. Siendo esto as\u00ed, es claro que deben gozar de la misma garant\u00eda: la infalibilidad. Estos dos casos o \u201cniveles\u201d constituyen un primer bloque, que no suele ofrecer ning\u00fan problema para el cristiano que quiere seguir siendo cristiano. Un ejemplo de verdad revelada: la facultad de perdonar pecados por el sacramento del orden (cf. Jn 20, 23); y un ejemplo de verdad que ha de ser mantenida y que as\u00ed es ense\u00f1ada infaliblemente por la Iglesia: s\u00f3lo los varones pueden recibir el sacramento del orden y, por tanto, la potestad de perdonar pecados.<\/p>\n<p>Un segundo bloque en las ense\u00f1anzas de la Iglesia lo forman todas aquellas que no revisten estas caracter\u00edsticas de la infalibilidad, pero que han de ser tambi\u00e9n consideradas por los cristianos, dada la autoridad sagrada de la Iglesia para ense\u00f1ar por el encargo del mismo Cristo. Este bloque ha tra\u00eddo numerosos problemas de interpretaci\u00f3n y discusiones sobre su valor doctrinal y sobre la obligatoriedad en su adhesi\u00f3n. Lo primero que debemos distinguir es: entre aquellas doctrinas que quieren ser impuestas por la Iglesia en su Magisterio y que, sin constar su revelaci\u00f3n o su conexi\u00f3n estrictamente necesaria con ella, se consideran convenientes para la salvaguarda de la propia fe \u2500es lo que se llama <em>Magisterio simplemente aut\u00e9ntico<\/em> o no infalible, o no definitivo\u2500. Estas verdades, seg\u00fan la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe<\/p>\n<p>son propuestas para alcanzar una inteligencia m\u00e1s profunda de la revelaci\u00f3n, o para mostrar la conformidad de una ense\u00f1anza con las verdades de fe, o, finalmente, para poner en guardia contra concesiones incompatibles con estas mismas verdades o contra opiniones peligrosas que pueden llevar al error;<\/p>\n<p>y entre aquellas otras ense\u00f1anzas que no pretenden ser impuestas, sino ofrecidas a todos los cristianos a manera de reflexi\u00f3n, instrucci\u00f3n, consejo, orientaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>Las primeras son verdades que han sido claramente determinadas (entre A y B, se ense\u00f1a A y no B) y que reclaman un asentimiento interior por parte del cristiano, aunque este asentimiento no sea definitivo e irreformable (como en el caso de los dos primeros niveles). Este asentimiento es llamado <em>obsequio religioso de la voluntad y el entendimiento<\/em> por parte del Concilio Vaticano II, aunque ya era reclamado por distintos papas a lo largo del siglo XIX y, especialmente, del XX. Se trata de un \u201ctercer nivel\u201d, pero que es tremendamente gradual, seg\u00fan la fuerza y la vinculaci\u00f3n con la Revelaci\u00f3n que se declare, y cuyo asentimiento es de tipo \u201cprudencial\u201d, pues queda abierto a ulteriores precisiones, matizaciones, as\u00ed como a una eventual definici\u00f3n infalible o, incluso, a un abandono de la doctrina por haber clarificado que no era tal su vinculaci\u00f3n con el conjunto de la doctrina cristiana. Podr\u00eda hablarse, por eso, de muchos niveles a partir de este o de muchos \u201cgrados\u201d de este \u201ctercer nivel\u201d. Quien quiera conocer en qu\u00e9 consiste este tipo de asentimiento y una explicaci\u00f3n m\u00e1s amplia y profunda acerca del Magisterio de la Iglesia, le remito a mi obra: MEN\u00c9NDEZ PI\u00d1AR Rodrigo, <em>El obsequio religioso. El asentimiento al Magisterio no definitivo<\/em>, Toledo (Instituto Superior de Estudios Teol\u00f3gicos San Ildefonso) 2020. Est\u00e1 editada tambi\u00e9n en Buenos Aires por Ediciones El Alc\u00e1zar.<\/p>\n<p>Un ejemplo con fuerza, a mi modo de ver \u2500la ense\u00f1anza de la Iglesia ha evitado dar ejemplos de este \u201ctercer nivel\u201d a causa de las dudas que existen respecto a la calificaci\u00f3n de este tipo de ense\u00f1anza\u2500, podr\u00eda ser el <em>monogenismo<\/em> (todos los hombres descienden de una \u00fanica pareja primigenia), que, sin ser presentado como un dogma de fe ni como una verdad infalible en conexi\u00f3n necesaria con la revelaci\u00f3n \u2500lo cual no significa, como hemos dicho, que no pueda definirse en el futuro como dogma de fe o como verdad infalible de este segundo nivel\u2500, ha de ser mantenido, pues la doctrina del <em>poligenismo<\/em> se ve, en principio, incompatible con la doctrina cristiana. Aqu\u00ed el texto de P\u00edo XII en su enc\u00edclica <em>Humani <\/em>Generis seg\u00fan la traducci\u00f3n castellana \u201coficiosa\u201d de la Web del Vaticano:<\/p>\n<p>Mas, cuando ya se trata de la otra hip\u00f3tesis, es a saber, la del&nbsp;<em>poligenismo<\/em>, los hijos de la Iglesia no gozan de la misma libertad, porque los fieles cristianos no pueden abrazar la teor\u00eda de que despu\u00e9s de Ad\u00e1n hubo en la tierra verdaderos hombres no procedentes del mismo&nbsp;<em>protoparente<\/em>&nbsp;por natural generaci\u00f3n, o bien de que&nbsp;<em>Ad\u00e1n<\/em>&nbsp;significa el conjunto de muchos primeros padres, pues no se ve claro c\u00f3mo tal sentencia pueda compaginarse con cuanto las fuentes de la verdad revelada y los documentos del Magisterio de la Iglesia ense\u00f1an sobre el pecado original, que procede de un pecado en verdad cometido por un solo&nbsp;<em>Ad\u00e1n<\/em>&nbsp;individual y moralmente, y que, transmitido a todos los hombres por la generaci\u00f3n, es inherente a cada uno de ellos como suyo propio.<\/p>\n<p>El segundo tipo de ense\u00f1anza dentro de este segundo bloque de doctrinas no infalibles lo forma todo aquel conjunto grande de intervenciones sobre distintos temas y que no manifiestan ning\u00fan tipo de imposici\u00f3n. De la calificaci\u00f3n de este conjunto el propio Magisterio apenas habla, pues al no querer imponer una ense\u00f1anza determinada no reclaman asentimiento interno por parte del cristiano, m\u00e1s all\u00e1 de un cierto respeto moral de sentido com\u00fan. Por esta raz\u00f3n, puede decirse que, <em>stricto sensu<\/em>, no se trata de afirmaciones ni declaraciones magisteriales (en el sentido de que reclamen un asentimiento del cristiano), aunque podr\u00edan llamarse ense\u00f1anzas del magisterio en un sentido m\u00e1s amplio: en cuanto ense\u00f1anzas p\u00fablicas de los pastores de la Iglesia. La inmensa mayor\u00eda del contenido de los documentos magisteriales son de este tipo. Pensemos en las numerosas enc\u00edclicas, exhortaciones, discursos&#8230; de los papas m\u00e1s contempor\u00e1neos, como por ejemplo las miles y miles de p\u00e1ginas de los <em>Insegnamenti<\/em> de Juan Pablo II. A esto se le puede llamar \u201cense\u00f1anza p\u00fablica\u201d si se quiere, pero es siempre muy necesario distinguirla del nivel superior.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de lo anterior, terminamos con algunas consideraciones para que propiamente podamos hablar de afirmaci\u00f3n magisterial y, por tanto, de deber de asentimiento por parte de los fieles.<\/p>\n<p>En primer lugar, para que se reclame alg\u00fan tipo de asentimiento es necesario que la doctrina sea clara y determinada. <em>Lex dubia, lex nulla<\/em>, se dice en derecho. Aqu\u00ed podr\u00edamos decir algo an\u00e1logo: si la ense\u00f1anza no est\u00e1 claramente determinada, no puede ser una declaraci\u00f3n magisterial. Adem\u00e1s, ha de constar la imposici\u00f3n de la Iglesia con su autoridad doctrinal. Aunque una frase est\u00e9 dentro de un \u201cdocumento eclesial\u201d (enc\u00edclicas, cartas, discursos o, incluso, una constituci\u00f3n de un Concilio Ecum\u00e9nico), no por ello pasa a ser \u201cmagisterio\u201d que reclame asentimiento. Habr\u00e1 que ver cada caso. Un papa \u201ctan doctrinal\u201d \u2500si es que esto puede decirse\u2500 como Le\u00f3n XIII, escribi\u00f3 una enc\u00edclica para conmemorar su jubileo sacerdotal y por muy hermosa y aprovechable espiritualmente que sea, no contiene, evidentemente, afirmaciones magisteriales que reclamen una asentimiento. La inmensa mayor\u00eda de las intervenciones pontificias de las \u00faltimas d\u00e9cadas son as\u00ed.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, es importante considerar el <em>objeto<\/em> que pueden tratar estas ense\u00f1anzas. La Iglesia tiene potestad sagrada para ense\u00f1ar toda la Revelaci\u00f3n y todo aquello que tiene una vinculaci\u00f3n con la Revelaci\u00f3n y que es necesario para comprenderla y transmitirla. Es lo que se ha llamado \u201cfe y costumbres\u201d. Por tanto, si una afirmaci\u00f3n p\u00fablica trata de asuntos que no est\u00e1n dentro de este objeto, no pueden ser ense\u00f1ados con autoridad sagrada y, si acaso, ser\u00e1n ense\u00f1ados como doctor privado y tendr\u00e1n el valor que tengan a nivel cient\u00edfico, no por ser dichas por un sujeto que tiene potestad sagrada de ense\u00f1ar. Un ejemplo: si ciertas afirmaciones hablan de la influencia del hombre en el cambio clim\u00e1tico, es evidente que tal ense\u00f1anza no tiene ning\u00fan valor magisterial, y es una opini\u00f3n, m\u00e1s o menos acertada, que da una persona de manera p\u00fablica. Otra cosa muy distinta es que el Magisterio pueda hablar de las obligaciones morales de la administraci\u00f3n de la Creaci\u00f3n, pues el hombre fue puesto por Dios como cabeza de ella.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, creo que es importante, respecto de todas las ense\u00f1anzas no infalibles, verlas dentro del conjunto de la doctrina de la fe, pues a ella est\u00e1n ordenadas. Que sean correctas no quiere decir que sean perfectas. Algunas ser\u00e1n deficitarias y nada garantiza que no pueda haber afirmaciones claramente err\u00f3neas, incluso en aquellas que quieren imponer un asentimiento \u2500nunca un asentimiento definitivo e irreformable, pues entonces s\u00ed que estar\u00eda garantizado por la infalibilidad\u2500. El enfoque podr\u00eda ser el que se da al conjunto de las ense\u00f1anzas de los Santos Padres. Se dice, y con raz\u00f3n, que la unidad moral de los Padres en una ense\u00f1anza es criterio de Tradici\u00f3n. Pero es absurdo ponerse a buscar afirmaciones sueltas de tal o cual Padre de la Iglesia sin considerar toda su ense\u00f1anza o al margen de la ense\u00f1anza del conjunto de todos los Padres y, al encontrarlas err\u00f3neas, concluir que se pone en compromiso a la Tradici\u00f3n. Un criterio semejante de hermen\u00e9utica deber\u00eda tenerse en las ense\u00f1anzas magisteriales no infalibles de la Iglesia.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-27c5509e\" data-id=\"27c5509e\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-176e3125 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"176e3125\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7c0ecaa4\" data-id=\"7c0ecaa4\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-981bdf elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"981bdf\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL BOLET\u00cdN \u00abLAUDATE\u00bb N\u00ba21- JUNIO 2023<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-74ae17a6 elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"74ae17a6\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Notas acerca de la recepci\u00f3n del Magisterio de la Iglesia D. Rodrigo Men\u00e9ndez Pi\u00f1ar, Pbro. Me piden unas l\u00edneas sobre uno de los problemas que muchos cristianos experimentan hoy: c\u00f3mo recibir la ense\u00f1anza o el magisterio de los papas, especialmente en los \u00faltimos tiempos. Tratar\u00e9 de dar algunas orientaciones divulgativas, sin entrar en discusiones de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":13654,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-13650","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-boletin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13650","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13650"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13650\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13654"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13650"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13650"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13650"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}