{"id":16498,"date":"2024-02-13T15:19:46","date_gmt":"2024-02-13T14:19:46","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=16498"},"modified":"2025-03-24T16:46:27","modified_gmt":"2025-03-24T15:46:27","slug":"el-portico-de-la-cuaresma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/el-portico-de-la-cuaresma\/","title":{"rendered":"El p\u00f3rtico de la Cuaresma: el misterio de las tentaciones de Cristo"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"16498\" class=\"elementor elementor-16498\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-66b1e44c elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"66b1e44c\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-605d2bb\" data-id=\"605d2bb\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-777f868b elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"777f868b\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">El p\u00f3rtico de la Cuaresma:\nel misterio de las tentaciones de Cristo<\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-73976f0e elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"73976f0e\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">Rvdo. D. Tom\u00e1s Minguet Civera, Pbro.<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2370252 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"2370252\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-63fb52d1\" data-id=\"63fb52d1\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-624330e2\" data-id=\"624330e2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-641b8e4c elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"641b8e4c\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"404\" src=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tentaciones.jpg\" class=\"attachment-medium_large size-medium_large wp-image-16503\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tentaciones.jpg 640w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tentaciones-300x189.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\">Las tentaciones de Cristo (1498-1500), Sandro Botticelli, Capilla Sixtina<\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4809d0eb elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4809d0eb\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>En la Santa Misa de cada primer domingo de Cuaresma escuchamos el Evangelio de las Tentaciones (Mt 4, 1-11). \u00bfQu\u00e9 llev\u00f3 al Se\u00f1or a tal anonadamiento?, \u00bfpor qu\u00e9 quiso ser tentado? Santo Tom\u00e1s, contemplando este misterio, y sin \u00e1nimo de ser exhaustivo, da cuatro razones de conveniencia: para <em>proporcionarnos auxilio<\/em>, para <em>nuestra precauci\u00f3n<\/em>, para <em>darnos ejemplo y para infundir en nosotros la confianza en su misericordia<\/em> (S. Th. III, 41, 1, resp.). Tan altos y deseables t\u00edtulos, mas no s\u00f3lo ellos, nos impelen a volver constantemente sobre este pasaje y hacerlo objeto de nuestra meditaci\u00f3n.<\/p><p>Podemos comenzar por una observaci\u00f3n de principio. Las tres tentaciones que el Maligno lanza contra Cristo no son tentaciones inconexas, orientadas \u201csimplemente\u201d a que el tentado caiga en tres pecados puntuales. En esas insinuaciones luciferinas est\u00e1, como precisa el Aquinate, \u00abla materia de todos los pecados\u00bb (III, 41, 4, ad 4) y, por ende, toda una cosmovisi\u00f3n, toda una forma de entender el mundo y al hombre. \u00bfCu\u00e1l? Lo que supone una vida sin Dios y contra Dios, ese \u201cproyecto\u201d con el que la antigua serpiente ha logrado configurar el mundo \u2013del cual es el pr\u00edncipe (Jn 12,31; 2Cor 4,4).<\/p><p>Cristo, por su parte, combate y vence, mostrando el verdadero plan de Dios sobre el hombre \u2013qu\u00e9 significa ser hijo de Dios\u2013 y ense\u00f1\u00e1ndonos a combatir contra los enemigos del alma \u2013demonio, mundo, carne\u2013. \u00c9l rechaza las tentaciones con aquello de lo que rebosa su Coraz\u00f3n: una vida de filial obediencia a Dios. Es ah\u00ed hacia donde debemos mirar cuando combatimos (\u00a1debemos combatir!, \u00a1se puede vencer!) y donde se halla el sentido \u00faltimo de las armas de la cuaresma: oraci\u00f3n, ayuno y limosna (obras de misericordia).<\/p><p>Santo Tom\u00e1s, al abordar la primera tentaci\u00f3n explica que el Maligno, como hizo con los primeros padres, viendo en el Se\u00f1or a un hombre justo pero hambriento, lo tent\u00f3 primero con el alimento (lo cual es una necesidad leg\u00edtima) o, m\u00e1s en concreto, con el modo de adquirirlo. \u00abSi eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes\u00bb. La tentaci\u00f3n era sutil, porque no es pecado comer cuando se tiene hambre, ni es pecado, <em>per se<\/em>, obtener comida por v\u00eda milagrosa. El pecado al que resisti\u00f3 el Se\u00f1or radicaba en el desorden (i.e., salirse del orden divino) a la hora de obtener el alimento: \u00abes desordenado (<em>inordinatum<\/em>) que alguien pretenda procurarse por v\u00eda de milagro el sustento que puede adquirir por los medios humanos\u00bb (III, q. 41, a. 4, <em>ad <\/em>1).<\/p><p>La tentaci\u00f3n demoniaca dice, pues, que se puede desobedecer a Dios si uno lo necesita para satisfacer su carne. As\u00ed lo hizo con Eva cuando le dijo que, por desobedecer a Dios en algo tan bueno como comer, no iba a morir, como si le explicara: \u201cDios es muy bueno y el autor de tu carne, y no puede querer que sufras, no puede permitir que pases necesidad o privaci\u00f3n\u2026 Si es necesario saltarse sus mandamientos para no sufrir, es evidente que a Dios le va a parecer bien\u201d. El Maligno puso as\u00ed a Eva en la l\u00f3gica de lo que San Juan llama \u00abla concupiscencia de la carne\u00bb (1Jn 2, 16): primero va el pan y luego Dios, o Dios est\u00e1 al servicio de lo que la carne necesita. Lo primero ya no es, pues, el Bien y la Verdad, sino la propia satisfacci\u00f3n. Es la mentira del hedonismo, por la que tantos son corrompidos. Por esta trampa fue seducido el sabio rey Salom\u00f3n, a cuyas mujeres entreg\u00f3 su cuerpo y lo dominaron (Eclo 47, 19). Cuando Dios no es lo primero y absoluto, la carne sabr\u00e1 encontrar, a trav\u00e9s de tantos recovecos y autojustificaciones, el modo de controlarnos. Si nos domina la carne, estamos ciegos a la sabidur\u00eda de Dios y a merced del Malo. De hecho, Santo Tom\u00e1s asocia algunos vicios de la prudencia (los que son manifiestamente opuestos a ella) a la lujuria (II-II, q. 53, a. 6), y \u00e9sta a la ceguera del alma (II-II q. 153, a. 5).<\/p><p>Cristo responde sin ambages: \u00abEst\u00e1 escrito: \u201cNo solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios\u201d\u00bb (Mt 4, 4). Antes que toda necesidad corporal va la vida del alma, que se nutre de la Verdad, de vivir de Dios. Esto va primero porque el alma pertenece a un orden superior al del cuerpo.<\/p><p>Por eso el Se\u00f1or proclamar\u00e1 en otro lugar \u00abBienaventurados los que lloran, porque ellos ser\u00e1n consolados\u00bb (Mt 5, 5). \u201cLos que lloran\u201d no son los afligidos sin m\u00e1s, sino los que, por la purificaci\u00f3n de las l\u00e1grimas, se han liberado del dominio de los placeres. \u00c9stos lloran porque tienen un coraz\u00f3n purificado y les duele, como a Cristo, ver c\u00f3mo la impureza, la avaricia y el ego\u00edsmo corrompen el mundo y ciegan la mirada.<\/p><p>Entendemos ahora la necesidad y el poder del ayuno, de la lucha contra la carne. Es una lucha por la limpieza del alma para poder ver a Dios y las cosas al modo de Dios. \u00abBienaventurados los limpios de coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios\u00bb (Mt 5, 8). Para ser libres del placer (no para negarlo) y que no sea \u00e9ste quien gu\u00ede nuestra vida. Para poder llegar a esta libertad, el hombre debe anteponer, como dice el Se\u00f1or, la palabra de Dios, la Verdad, aunque le cueste su vida. Antes morir que pecar. \u00c9sta es la recta antropolog\u00eda, as\u00ed hemos sido creados.<\/p><p>La segunda tentaci\u00f3n ocurre en el templo, lugar del culto a Dios y centro neur\u00e1lgico de las finanzas del pueblo de Israel. All\u00ed, en el alero, el Maligno hace otra propuesta a Cristo: \u00abSi eres Hijo de Dios, t\u00edrate abajo, porque est\u00e1 escrito: \u201cHa dado \u00f3rdenes a sus \u00e1ngeles acerca de ti y te sostendr\u00e1n en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras\u201d\u00bb. La malvada sugerencia va acompa\u00f1ada de un razonamiento b\u00edblico-teol\u00f3gico, lo cual es muy significativo.<\/p><p>\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 proponiendo el Demonio?, \u00bfpor qu\u00e9 es tentador hacer algo tan extravagante como tirarse desde lo alto del templo con la convicci\u00f3n de que, por ser uno religioso o creyente, Dios lo proteger\u00e1 del golpe contra las piedras? Por un lado, es una tentaci\u00f3n de ostentaci\u00f3n y vanagloria: el Diablo \u00abpas\u00f3 a aquella tentaci\u00f3n en que a veces caen los varones espirituales, es decir hacer algo por ostentaci\u00f3n (<em>ad ostentationem)<\/em>, incurriendo as\u00ed en vanagloria\u00bb (III, q. 41, a. 4, resp.). Efectivamente, como el Tentador ha visto en Cristo a un hombre espiritual que ha vencido una tentaci\u00f3n carnal \u00ac\u00ac\u2013la vanagloria sabe seguir a las victorias\u2013, le induce a la vanagloria espiritual (cf. III, q. 41, a. 4, ad 2).<\/p><p>Por otro lado, pensemos a qu\u00e9 tipo de ostentaci\u00f3n est\u00e1 induciendo el Tentador. No es s\u00f3lo salir ileso de una ca\u00edda f\u00edsica; es salir ileso de una ca\u00edda m\u00e1s peligrosa y culpable. Consideremos, en efecto, lo que se ve\u00eda desde el alero del templo. All\u00ed abajo estaban \u00ablas mesas de los cambistas\u00bb, toda esa febril y turbia actividad econ\u00f3mica por la que Cristo llam\u00f3 al Templo \u2013que deb\u00eda ser \u00abcasa de oraci\u00f3n\u00bb\u2013 \u00abcueva de ladrones\u00bb. La alternativa fundamental: o Dios o Mamm\u00f3n. Si no se sirve a uno se sirve al otro (cf. Lc 16, 13).<\/p><p>El Maligno hab\u00eda visto que Cristo era piadoso, que citaba la Escritura, que ayunaba, y sab\u00eda (\u00a1sabe!) que hay una tentaci\u00f3n con la que se puede vencer a los religiosos, a los que est\u00e1n seguros de que est\u00e1n del lado de Dios y conocen la ley. Es la tentaci\u00f3n de que \u201csi desde el culto a Dios bajo al mundo del dinero, no me har\u00e9 da\u00f1o porque Dios me cuidar\u00e1\u201d. Es la vana creencia de que \u201cya que soy religioso, ya que sirvo a Dios, y rezo, y tengo autocontrol, y conozco la Ley, no puedo ser corrompido (\u00abcomo los dem\u00e1s\u00bb, Lc 18, 11) y, puedo, por tanto, acumular dinero y hacer buen uso de \u00e9l, o, al final, incluso mal uso, incluso lo que Dios proh\u00edbe. Porque tengo buenos fines, porque yo s\u00e9 lo que hago\u201d. Es lo que pas\u00f3 con los fariseos, que \u00aberan amigos del dinero\u00bb (Lc 16, 14). Con Judas, que administraba la bolsa del dinero. \u00a1Cu\u00e1ntos sacerdotes han ca\u00eddo corrompidos por el dinero, porque pensaban que a ellos no les pasar\u00eda lo que a los simples mortales! Y con esta desobediencia, las otras.<\/p><p>Como dice nuestro Divino Maestro, eso es <em>tentar a Dios<\/em>. Y no es infrecuente hacerlo, como leemos en este evangelio, con razonamientos teol\u00f3gicos y justificaciones inteligentes que relativizan el mal o que, incluso, lo justifican. Santo Tom\u00e1s explicar\u00e1 en otro lugar que los vicios falsamente semejantes a la prudencia tienen su ra\u00edz, precisamente, en la avaricia (II-II, q. 55, a. 8).<\/p><p>Por eso, quien no tienta a Dios, ni violenta su Palabra, es el bienaventurado pobre de esp\u00edritu, que se ha esforzado por arrancar de su alma el amor al dinero por la limosna y la austeridad. El pobre de esp\u00edritu puede poseer el Reino de Dios porque est\u00e1 despose\u00eddo del amor a este mundo (dominado por el Dinero). El pobre de esp\u00edritu, lleno de temor de Dios, no tienta a Dios, sino que lo sirve.<\/p><p>Llegamos a la \u00faltima tentaci\u00f3n. A Cristo se le ofrece, directa y descaradamente, el poder a precio de la adoraci\u00f3n del Malo y \u00abdel desprecio de Dios\u00bb (III, q. 41, a. 4, resp.). Es la soberbia \u00faltima y el gran enga\u00f1o. Tratando de \u201cliberarse\u201d de Dios y de no servirle, el hombre imp\u00edo acaba sometido a Beelzebub, padre de todas las ideolog\u00edas que aniquilan la tierra so pretexto de libertad.<\/p><p>La respuesta de Cristo es tajante: \u00abAl Se\u00f1or, tu Dios, adorar\u00e1s y a \u00e9l solo dar\u00e1s culto\u00bb. La adoraci\u00f3n a Dios es la forma cabal de vida. La \u00fanica realista, la \u00fanica sabia. Es la Santa Misa. Es lo que hacen los mansos de coraz\u00f3n, que heredar\u00e1n la tierra. La tierra es para los que, adorando al \u00danico Dios Verdadero y Bueno, han renunciado a dominar al otro y han tomado el camino de la bondad. El orden cristiano del mundo, la Cristiandad, es cumplimiento de esta bienaventuranza: un mundo ordenado, en todos sus \u00e1mbitos, por la obediencia a Cristo Rey.<\/p><p>Cada Cuaresma somos vueltos a instruir en estas verdades perennes, para no olvidarnos de combatir el buen combate de la fe y de la vida cristiana, desde las justas coordenadas, con lucidez sobre qu\u00e9 defendemos y sobre qui\u00e9nes son los enemigos contra los que combatimos. Somos tambi\u00e9n exhortados a ejercitarnos de un modo especial, m\u00e1s intenso, en la oraci\u00f3n, el ayuno y la limosna, en la penitencia cristiana. As\u00ed, \u00abteniendo una nube tan ingente de testigos, corramos, con constancia, en la carrera que nos toca, renunciando a todo lo que nos estorba y al pecado que nos asedia, fijos los ojos en el que inici\u00f3 y completa nuestra fe, Jes\u00fas, quien, en lugar del gozo inmediato, soport\u00f3 la cruz, despreciando la ignominia, y ahora est\u00e1 sentado a la derecha del trono de Dios\u00bb (Heb 12, 1-2).<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-65fccfb0\" data-id=\"65fccfb0\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-6b527348 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"6b527348\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-17e38dbd\" data-id=\"17e38dbd\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-43f8e48e elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"43f8e48e\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL BOLET\u00cdN \u00abLAUDATE\u00bb N\u00ba29 &#8211; FEBRERO 2024<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e48750b elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"e48750b\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El p\u00f3rtico de la Cuaresma: el misterio de las tentaciones de Cristo Rvdo. D. Tom\u00e1s Minguet Civera, Pbro. Las tentaciones de Cristo (1498-1500), Sandro Botticelli, Capilla Sixtina En la Santa Misa de cada primer domingo de Cuaresma escuchamos el Evangelio de las Tentaciones (Mt 4, 1-11). \u00bfQu\u00e9 llev\u00f3 al Se\u00f1or a tal anonadamiento?, \u00bfpor qu\u00e9 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":16572,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-16498","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-boletin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16498","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16498"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16498\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16572"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16498"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16498"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16498"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}