{"id":17035,"date":"2024-04-15T21:43:15","date_gmt":"2024-04-15T19:43:15","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=17035"},"modified":"2025-03-24T16:46:15","modified_gmt":"2025-03-24T15:46:15","slug":"la-resurreccion-perpetuacion-del-sacrificio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/la-resurreccion-perpetuacion-del-sacrificio\/","title":{"rendered":"La Resurrecci\u00f3n, perpetuaci\u00f3n del Sacrificio"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"17035\" class=\"elementor elementor-17035\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-22fe673f elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"22fe673f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7e96408\" data-id=\"7e96408\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4123c0da elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"4123c0da\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">La Resurrecci\u00f3n, perpetuaci\u00f3n del Sacrificio<\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-146b925e elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"146b925e\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">D. Tom\u00e1s Minguet Civera, Pbro.<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-64da925d elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"64da925d\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-552b2af5\" data-id=\"552b2af5\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-5ca9d555\" data-id=\"5ca9d555\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6a5c59cc elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"6a5c59cc\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>\u00bfCu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre la Resurrecci\u00f3n y la muerte de Cristo en la Cruz? \u00bfQu\u00e9 \u201cle hace\u201d la Resurrecci\u00f3n a la Cruz? Pareciera a veces que aqu\u00e9lla fuera una suerte de rectificaci\u00f3n o anulaci\u00f3n de \u00e9sta; que la Pascua, a fin de cuentas, hubiera suprimido la ignominia de la Cruz, para que ahora (\u00a1por fin!) vivamos una vida nueva y resucitada (signifique esto lo que signifique). Pareciera que, tras la Cruz, una suerte de \u201cdeus ex machina\u201d hubiera intervenido \u2013salt\u00e1ndose tramposamente el guion\u2013 para reconducir la historia hacia un final feliz. Pareciera, en fin, como suele ocurrir hoy, que hay que entender el \u201cmisterio pascual\u201d de un modo gen\u00e9rico y unificador en el que la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo tuvieran el mismo valor meritorio redentor. A veces, el planteamiento no es tan dr\u00e1stico, pero con similares consecuencias: se concibe la Cruz como un paso necesario pero transitorio hacia esa estaci\u00f3n de t\u00e9rmino que es la Resurrecci\u00f3n, entendida como la situaci\u00f3n actual del cristiano, ya en esta vida.<\/p><p>\u00bfEs as\u00ed? \u00bfEs la Resurrecci\u00f3n un olvido o superaci\u00f3n de ese \u201caccidente fatal\u201d que fue la Cruz de Cristo? \u00bfEs la Santa Misa un banquete festivo de celebraci\u00f3n de Cristo resucitado? \u00bfEs, por lo tanto, \u201cexagerado y dolorista\u201d, \u201canticuado y superado\u201d, creer, \u00a1saber!, que \u00aben la cruz est\u00e1 la vida y el consuelo, y ella sola es el camino para el cielo\u00bb (Santa Teresa)?<\/p><p>Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 la vida entera de Cristo es un \u201csubir hacia Jerusal\u00e9n\u201d y todo lo dem\u00e1s queda subordinado a ese \u201cc\u00e1liz que debe beber\u201d y a \u201cese bautismo con el que se tiene que bautizar\u201d?, \u00bfpor qu\u00e9 Cristo instituy\u00f3 un sacramento que es memoria y renovaci\u00f3n del sacrificio de la cruz?, \u00bfpor qu\u00e9 signarnos cada d\u00eda con la cruz \u2013\u201cla se\u00f1al del cristiano\u201d, dec\u00edan los antiguos catecismos\u2013\u200d?, \u00bfpor qu\u00e9 los santos \u2013los verdaderos hombres nuevos\u2013 han vivido su vida como una configuraci\u00f3n con Cristo Crucificado? O, sin m\u00e1s, \u00bfpor qu\u00e9 la Cruz?<\/p><p>La muerte de Cristo \u2013libremente asumida por \u00c9l y vivida como un sacrificio redentor, expiatorio y vicario \u00ab<em>pro vobis et pro multis<\/em>\u00bb\u2013 no es un dato que haya que superar, sino una verdad perenne a la que siempre volver, de la que siempre partir, mientras dure el hoy de la historia. La fe de siempre de la Iglesia, desde las mismas palabras de Cristo (\u00abera necesario\u00bb), pasando por la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica, la doctrina de los Santos Padres, y la verdad orante y lit\u00fargica de la Iglesia, no nos permite alejarnos de la Cruz de Cristo como \u201calgo superado\u201d en aras de una resurrecci\u00f3n que la suprima. Al rev\u00e9s, propiamente el modo en el que Cristo (de modo vicario) ha dado satisfacci\u00f3n a Dios por nuestros pecados ha sido por medio de su pasi\u00f3n y muerte; su resurrecci\u00f3n y su ascensi\u00f3n, en cambio, son dos misterios que siguen a la muerte de Cristo, como premio y consumaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><\/p><p>La insistencia de la Palabra de Dios es siempre la misma: es necesario, <em>ahora<\/em>, morir con \u00c9l para, <em>m\u00e1s adelante<\/em>, resucitar con \u00c9l. \u00ab\u00a1Nosotros predicamos a Cristo crucificado!\u00bb, proclama san Pablo a los porfiados Corintios (cf. 1Cor 1, 23). Y con no menos fuerza recrimina a los insensatos G\u00e1latas que se hayan olvidado tan pronto del Crucificado. San Pablo no piensa ceder: \u00abEn cuanto a m\u00ed, Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, por la cual el mundo est\u00e1 crucificado para m\u00ed, y yo para el mundo\u00bb (G\u00e1l 6, 14).<\/p><p>De ah\u00ed la necesidad de que el Sacrificio Redentor de Cristo, su pasi\u00f3n y muerte en Cruz, no quede en el pasado como un hecho m\u00e1s o menos memorable o evocador (y mucho menos como un accidente que \u201cpill\u00f3 a Cristo por sorpresa\u201d), sino que despliegue su eficacia y presencia todos los d\u00edas de nuestra vida (hasta que muramos) y todos los d\u00edas de la historia (hasta que \u00c9l vuelva).<\/p><p>Pero, \u00bfc\u00f3mo puede perpetuarse un hecho del pasado?<\/p><p>\u00c9ste es el misterioso y eficaz y bendito poder de la econom\u00eda sacramental: Cristo, habiendo resucitado y ascendido al Cielo, ha actualizado real, verdadera y sustancialmente su Sacrificio en la Santa Misa y, por ella, en el resto de sacramentos. Por as\u00ed decir, lo ha perennizado. Nos ha regalado de este modo la incre\u00edble posibilidad de que, en cualquier momento de la historia y de nuestras vidas, podamos acceder realmente al Calvario, para poder participar <em>de verdad<\/em> (\u00a1no de recuerdo!) en su entrega total \u00abpor nosotros y por nuestra salvaci\u00f3n\u00bb. En una conferencia sobre educaci\u00f3n, Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein) dijo estas palabras:<\/p><p>\u201cEl Salvador muri\u00f3 en el Calvario por nosotros. Pero a \u00c9l no le bastaba con este sacrificio de la muerte para completar de una vez para siempre la redenci\u00f3n para nosotros. \u00c9l quiere ofrecer a cada uno personalmente los frutos de su obra. Por eso \u00c9l renueva diariamente el sacrificio en el altar, y todo aquel que con coraz\u00f3n creyente participa, queda purificado en la sangre del Cordero y renovado espiritualmente. Toda santa misa est\u00e1 determinada para alimentar a los hombres con la abundancia de la gracia que pueda ser alcanzada, es decir, para aquellos que les sea posible estar presentes y hacerla fruct\u00edfera para s\u00ed y para los dem\u00e1s. Pero quien pudiera estar presente y no lo est\u00e1, pasa con fr\u00edo coraz\u00f3n ante la cruz del Se\u00f1or pisoteando su gracia\u201d.<\/p><p>\u00a1\u00c9l quiere ofrecer a cada uno personalmente los frutos de su obra! \u00a1Diariamente! Para que quien <em>participe con coraz\u00f3n creyente <\/em>quede purificado en la sangre del Cordero. Por eso, \u00c9l quiere <em>ofrecer<\/em> esos frutos <em>a cada uno<\/em>. No se nos impone la Redenci\u00f3n como si fu\u00e9ramos marionetas. No nos la inocula obligatoriamente. <em>Qui creavit te sine te, non salvabit te sine te<\/em>.<\/p><p>As\u00ed, para que no olvidemos la \u00edntima conexi\u00f3n entre Cruz y Resurrecci\u00f3n, Cristo resucitado <em>sigue<\/em> portando las llagas abiertas (cf. Jn 20, 20). Del mismo modo, como revela el Apocalipsis, el Cordero est\u00e1 a la vez de pie y degollado (cf. 5, 6). Para eso ha perpetuado su sacrificio cruento en el sacrificio incruento del altar. No estamos ante un recuerdo, sino ante la misma realidad. Y as\u00ed est\u00e1 tambi\u00e9n en el Sagrario: resucitado y, por eso, eternamente sacrificado.<\/p><p>La Resurrecci\u00f3n de Cristo, por tanto, nos permite entender y participar del valor perenne del misterio de la Cruz, que no fue un hecho aislado, puntual y transitorio, sino la identidad sacerdotal de nuestro Redentor: eternamente sacrificado, eternamente entregado, eternamente crucificado, <em>pro vobis et pro multis<\/em>.<\/p><p>Por tanto, \u00bfno radica m\u00e1s bien aqu\u00ed, en esta posibilidad real de participar de la Redenci\u00f3n objetiva de Cristo en la personal vida de cada uno, la \u00edntima y misteriosa alegr\u00eda pascual? \u00c9sta no es una alegr\u00eda fatua ni mundana. No es la alegr\u00eda porque ya no hay Cruz, sino, parad\u00f3jicamente, porque ahora, mientras peregrinamos hacia el Cielo, podemos abrazarnos a ella. Es la alegr\u00eda que se expresa en el grito del <em>Aleluya<\/em>: la alabanza a Dios porque nos salva de la condenaci\u00f3n, d\u00e1ndonos la posibilidad real y eficaz de entrar en el camino de la salvaci\u00f3n. Es decir, la alegr\u00eda de que ahora podemos, de verdad, arrepentirnos, cargar con nuestra cruz, seguirlo y morir con \u00c9l (cf. Mt 16, 24) y as\u00ed despertar un d\u00eda en la Patria. <em>Ella sola es el camino para el Cielo<\/em>. Por la Pasi\u00f3n del Hijo, s\u00ed, se nos ha abierto la puerta de entrada al camino angosto de la Cruz. Su Sangre derramada para nuestra salvaci\u00f3n, como escrib\u00eda el Papa San Clemente a los Corintios, \u00abalcanz\u00f3 la gracia de la penitencia para todo el mundo\u00bb. Hasta ese momento, en efecto, la muerte, orgullosa, cerraba el camino de la conversi\u00f3n y de la penitencia, haciendo in\u00fatil llorar por el mal cometido y tratar de repararlo. \u00a1Vanos esfuerzos prometeicos! Ahora, esta puerta, que es estrecha, se ha abierto\u2026 hasta que \u00c9l vuelva. \u00bfQuerremos entrar por ella?<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>\u2002 \u00abNi la resurrecci\u00f3n, ni la resurrecci\u00f3n, ni la glorificaci\u00f3n del cuerpo ni su ascensi\u00f3n a los cielos fue un m\u00e9rito de Cristo, sino que constituy\u00f3 algo merecido para \u00c9ste en recompensa por la humillaci\u00f3n que sufri\u00f3 en su pasi\u00f3n y muerte. [\u2026] En el aspecto soteriol\u00f3gico, la resurrecci\u00f3n no es, sin duda, causa meritoria de nuestra redenci\u00f3n como lo fue la muerte en cruz, pero es la consumaci\u00f3n victoriosa de la obra redentora. Pertenece a la integridad de la Redenci\u00f3n y la Sagrada Escritura la propone formando un conjunto con la muerte redentora; es figura de nuestra resurrecci\u00f3n espiritual del pecado y es figura y prenda de nuestra resurrecci\u00f3n corporal. De semejante manera, la ascensi\u00f3n es la consumaci\u00f3n gloriosa de la obra redentora de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, as\u00ed como el <em>typo<\/em> de nuestra resurrecci\u00f3n corporal. Pero cuando se quiere precisar el valor salv\u00edfico de estos tres grandes misterios de la redenci\u00f3n, se ha decir que solo la cruz es causa meritoria de \u00e9sta, mientras que la resurrecci\u00f3n y la ascensi\u00f3n son su causa ejemplar y eficiente. En la teor\u00eda del Misterio Pascual ya no se hacen estas distinciones sino que se habla indistintamente de \u201credenci\u00f3n\u201d en general y esto podr\u00eda dar a entender que hemos sido redimidos por la cruz y por la resurrecci\u00f3n en un plano de igualdad total\u00bb. Pablo Marini, <em>El drama lit\u00fargico<\/em> (Buenos Aires, 2018), 64-65.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-64388c59 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"64388c59\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/www.academiacolecciones.com\/pinturas\/inventario.php?id=0641\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">\n\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1124\" src=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/0641-768x1124.jpg\" class=\"attachment-medium_large size-medium_large wp-image-17037\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/0641-768x1124.jpg 768w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/0641-205x300.jpg 205w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/0641-700x1024.jpg 700w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/0641-1049x1536.jpg 1049w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/0641.jpg 1400w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\">Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, de Bartolom\u00e9 Esteban Murillo (1650-1660). \u00d3leo sobre lienzo. Capilla de la Expiraci\u00f3n del convento de la Merced Calzada, Sevilla.<\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-287b37e0\" data-id=\"287b37e0\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-20d64e73 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"20d64e73\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-2b115dcf\" data-id=\"2b115dcf\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3ed4d3f2 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"3ed4d3f2\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL BOLET\u00cdN \u00abLAUDATE\u00bb N\u00ba31 &#8211; ABRIL 2024<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3d120a6f elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"3d120a6f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Resurrecci\u00f3n, perpetuaci\u00f3n del Sacrificio D. Tom\u00e1s Minguet Civera, Pbro. \u00bfCu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre la Resurrecci\u00f3n y la muerte de Cristo en la Cruz? \u00bfQu\u00e9 \u201cle hace\u201d la Resurrecci\u00f3n a la Cruz? Pareciera a veces que aqu\u00e9lla fuera una suerte de rectificaci\u00f3n o anulaci\u00f3n de \u00e9sta; que la Pascua, a fin de cuentas, hubiera [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":17081,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-17035","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-boletin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17035","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17035"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17035\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17081"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17035"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17035"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17035"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}