{"id":26670,"date":"2024-11-18T14:17:14","date_gmt":"2024-11-18T13:17:14","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=26670"},"modified":"2024-12-23T20:35:45","modified_gmt":"2024-12-23T19:35:45","slug":"carta-abierta-tras-la-riada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/carta-abierta-tras-la-riada\/","title":{"rendered":"Carta abierta tras la riada"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"26670\" class=\"elementor elementor-26670\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-e40f20d elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"e40f20d\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-9c5d926\" data-id=\"9c5d926\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-430c51f elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"430c51f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">Carta abierta tras la riada<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ddce070 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"ddce070\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">V\u00edctor Asensi Ortega, Universidad de Valencia<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-387917a elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"387917a\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7a232c0\" data-id=\"7a232c0\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-63ee838\" data-id=\"63ee838\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e69e0ed elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"e69e0ed\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"558\" height=\"882\" src=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/b38_1b.png\" class=\"attachment-medium_large size-medium_large wp-image-26705\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/b38_1b.png 558w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/b38_1b-190x300.png 190w\" sizes=\"(max-width: 558px) 100vw, 558px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\">Imagen de Cristo recuperada del barro dejado por las inundaciones en el municipio valenciano de Paiporta, uno de los m\u00e1s afectados por la DANA. Cr\u00e9dito: Archidi\u00f3cesis de Valencia (Espa\u00f1a).<\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-43cba00 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"43cba00\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Estimado lector:<\/p><p>Si acostumbra a leer este bolet\u00edn, sabr\u00e1 que suelo escribir sobre Fe y raz\u00f3n. Espec\u00edficamente, sobre ciencia y religi\u00f3n. Pero en esta ocasi\u00f3n voy a hablarle de otra cosa.<\/p><p>Como probablemente haya advertido por la firma de mis art\u00edculos, soy vecino de la ciudad de Valencia. Y no por circunstancias especiales \u2014Valencia ha sido la ciudad que me ha visto nacer y crecer\u2014. Por suerte, el d\u00eda de la riada, todos mis seres queridos y yo nos encontr\u00e1bamos en el lado intacto del cauce nuevo del Turia, aquel cauce que alumbr\u00f3 el Plan Sur y salv\u00f3 el n\u00facleo urbano.<\/p><p>En esta ocasi\u00f3n, voy a hablarle de la riada. Probablemente se haya cruzado ya con much\u00edsimos art\u00edculos que versan sobre este tema. Tristemente, cuando ocurre una tragedia de este calibre, le sigue un continuo de intentos de capitalizaci\u00f3n de todo tipo, que abarca desde los grupos m\u00e1s minoritarios hasta el mismo gobierno de la naci\u00f3n.\u00a0<\/p><p>No es \u00e9sa mi intenci\u00f3n con estas l\u00edneas. Siempre que escribo un art\u00edculo, intento hacerlo con usted en la cabeza. Por la naturaleza de los temas que trato, a veces es una tarea dif\u00edcil. Pero a\u00fan con todo, procuro que mi tono sea el de un colega que intenta presentarle argumentos refrescantes a temas de los que probablemente ya haya o\u00eddo hablar. Por eso mis art\u00edculos se quedan a mitad camino entre la columna y el art\u00edculo acad\u00e9mico.<\/p><p>En esta ocasi\u00f3n, no es el tono que quiero adoptar. Para hablarle de la riada, no quiero que piense que soy ning\u00fan analista, ning\u00fan gur\u00fa, ning\u00fan periodista, ning\u00fan cient\u00edfico. Estas l\u00edneas se las escribo en calidad de peregrino y en calidad de valenciano. Por eso he decidido dejar a un lado mi tono habitual y escribirle de esta manera m\u00e1s directa.<\/p><p>Creo que, si usted suele apreciar los contenidos de este bolet\u00edn, entonces agradecer\u00e1 haber incluido una perspectiva sobre la riada. Y como colaborador habitual del bolet\u00edn afectado por estos eventos, yo se la puedo ofrecer. Por eso le escribo estas l\u00edneas, para ofrecerle mi perspectiva y alguna reflexi\u00f3n.<\/p><p>Antes que nada, le certificar\u00e9 las dos realidades que ya est\u00e1 harto de o\u00edr: la respuesta estatal y la respuesta ciudadana. En la vor\u00e1gine actual de informaciones, es dif\u00edcil destilar realidad de relato. Las interpretaciones de los sucesos son m\u00faltiples, pero la realidad es \u00fanica. En este aspecto, los testimonios de los que han vivido la tragedia pueden ofrecer una visi\u00f3n m\u00e1s cercana.<\/p><p>Respecto la primera: las autoridades han abandonado a la poblaci\u00f3n civil. No le dir\u00e9 porqu\u00e9, porque sencillamente no me corresponde a m\u00ed dec\u00edrselo, ya que no lo s\u00e9. Y no le dir\u00e9 lo que pienso, no porque no tenga ideas sobre ello, sino porque como le digo, no quiero capitalizar esta horrible tragedia para convencerle de qu\u00e9 es lo que funciona y qu\u00e9 es lo que no.<\/p><p>Lo que s\u00ed le puedo decir, es que el primero de noviembre, cuando fui personalmente a uno de los pueblos afectados, me cruc\u00e9 durante todo el d\u00eda con<br \/>un \u00fanico militar. Eso es un hecho tan tangible como el lodo. Lodo que tres d\u00edas despu\u00e9s de la riada todav\u00eda anegaba hasta la espinilla muchas calles. Porqu\u00e9 fue as\u00ed, si pudo ser de otro modo, c\u00f3mo hacer que no vuelva a pasar\u2026 sobre todo eso no le dir\u00e9 nada.<\/p><p>La segunda realidad es la respuesta ciudadana. Puede dar cr\u00e9dito a las fotograf\u00edas de puentes abarrotados. El puente que m\u00e1s he visto publicado en prensa es el puente peatonal que une el barrio de San Marcelino con La Torre. Pues bien, ese mismo viernes, le puedo asegurar que desde Catarroja hasta ese mismo puente, se extend\u00eda una columna kilom\u00e9trica de gente, como si de la columna de nuestra peregrinaci\u00f3n se tratara, sin m\u00e1s espacio entre una persona y la siguiente que un par de metros. La respuesta ciudadana ha sido tit\u00e1nica. Pero tampoco adivinar\u00e9 las intenciones de todos estos voluntarios, ni intentar\u00e9 explicarle lo que ha empujado a tantas miles de personas a acudir a las localidades afectadas.<\/p><p>Y es que la primera reflexi\u00f3n que quiero compartirle es justamente la anterior: basta de capitalizar la tragedia. No me refiero s\u00f3lo al provecho econ\u00f3mico (normalmente en forma de publicidad gratis). Me refiero sobre todo al provecho pol\u00edtico. De una manera nauseabunda, absolutamente todo el espectro pol\u00edtico usa la riada para reivindicar sus ideas. Gobierno incluido, pero no solo ellos.<\/p><p>Hasta el grupo m\u00e1s marginal expone c\u00f3mo Valencia se habr\u00eda salvado de haberles hecho caso, ya sea con enmienda al sistema parcial o total: mayor centralizaci\u00f3n en Madrid, una democracia org\u00e1nica, mayor autonom\u00eda del ej\u00e9rcito, una rep\u00fablica, una Valencia independiente\u2026 da igual. Parece que la idea pol\u00edtica cobra validez si quien la defiende est\u00e1 manchado de barro. Y me gustar\u00eda decirle que es metaf\u00f3rico, pero en Valencia ya hemos visto activistas pol\u00edticos mancharse a prop\u00f3sito de barro antes de entrar en directo. Este episodio es m\u00e1s expl\u00edcito, pero no piense que es el \u00fanico. Cuant\u00edsimas asociaciones estar\u00e1n limpiando fango s\u00f3lo para poder reivindicar sus ideas.<\/p><p>Lo mismo con los que nos quieren aleccionar sobre los vicios y virtudes que brotan del lodo. No tiene m\u00e1s que elegir qu\u00e9 fuente sesgada leer para convencerse de cualquier defecto y cualquier virtud que quiera ver en los voluntarios o en su coordinaci\u00f3n. No le quepa duda: uno le dir\u00e1 que el esfuerzo solidario y desinteresado de los conciudadanos desmiente por completo el <i>homo economicus<\/i> capitalista, para luego encontrarse que el capitalista est\u00e1 celebrando la victoria de la iniciativa privada y el orden espont\u00e1neo frente a la planificaci\u00f3n central y el orden estatal.<\/p><p>Y por supuesto, la capitalizaci\u00f3n m\u00e1s grande y m\u00e1s vil de la tragedia la hemos visto de manos de la clase pol\u00edtica. A todos ellos les digo: menos palabra y m\u00e1s pala. Sin duda, eventos as\u00ed de traum\u00e1ticos suscitan muchas reflexiones sociales, pero la realidad de la riada es m\u00e1s apremiante. Y es que quiz\u00e1 este efecto de la realidad abri\u00e9ndose paso es lo que m\u00e1s haya impactado en nuestro mundo actual.<\/p><p>Hoy se piensa que la realidad es lo que cada uno quiere que sea. El hombre actual se indigna si algo no ocurre como \u00e9l desea. Piensa que puede moldear la realidad en todo momento. Si miramos a nuestro alrededor, parece que el mundo lo hemos construido nosotros, \u00bfpor qu\u00e9 no \u00edbamos a hacer tambi\u00e9n las normas que rigen el mundo? Es la arrogancia de nuestra \u00e9poca.<\/p><p>Contra esta arrogancia, las cat\u00e1strofes naturales nos recuerdan que no tenemos ese control que creemos tener. En el derecho anglosaj\u00f3n existe el concepto \u00abacto de Dios\u00bb. Se refiere a los sucesos que pasan de forma ajena a cualquier agencia humana y que son en gran medida ineludibles. Por ejemplo, muchas cl\u00e1usulas de seguros explicitan que no cubren los \u00abactos de Dios\u00bb como cat\u00e1strofes naturales. <\/p><p>Tampoco busco meterme en el manido tema de las cat\u00e1strofes naturales y la voluntad divina. Simplemente me veo obligado a recordar que el mal natural, mientras vivamos en este mundo, es inevitable. Y con ello, viene el dolor. Esta es la tercera realidad que quiero certificarle: el dolor.<\/p><p>Sin duda el sentimiento que m\u00e1s se repite en los municipios afectados es dolor. Dolor por lo perdido, dolor por la impotencia, dolor por la patria herida, por la familia rota, por los bienes da\u00f1ados&#8230; y de ese inmenso dolor brota tambi\u00e9n la ira. Esta ira y este dolor brotan de las entra\u00f1as. Y los cat\u00f3licos sabemos que Dios no nos dio un cuerpo con sus pasiones para aprisionar el alma, sino como templo del Esp\u00edritu Santo. El dolor, la ira tienen su funci\u00f3n.<\/p><p>Su funci\u00f3n es proporcionarnos fuerza para rebelarnos. Cuando Nuestro Se\u00f1or Jesucristo ech\u00f3 a los cambistas del templo, no lo hizo porque tuviera \u00abun pronto\u00bb, como se escucha a veces en actuales predicaciones insulsas. El que todo lo hizo bien, cada vez que actu\u00f3 lo hizo de la mejor manera posible. Volcar las mesas y tejer un l\u00e1tigo no era \u00abuna opci\u00f3n l\u00edcita\u00bb entre todas las formas posibles de actuar, era la mejor y m\u00e1s perfecta.<\/p><p>Pero nosotros s\u00ed tenemos prontos. La herida del pecado original hace que sea necesario purificar nuestras pasiones. La ira que nace de la injusticia tiene un sentido, y es empujarnos a actuar contra esa injusticia. Pero la ira sin estribos, puede llevar al pecado. Como dice el Ap\u00f3stol: Airaos, pero no pequ\u00e9is. La fuerza que viene del dolor, hay que saber abocarla al bien. Y despotricar no es un bien.<\/p><p>El ejemplo perfecto lo tenemos en el Santo Job. Como es sabido, cuando los desastres naturales se llevaron por delante su familia y sus bienes, \u00e9l exclamo \u00abEl Se\u00f1or me lo dio, El Se\u00f1or me lo quit\u00f3, bendito sea el nombre del Se\u00f1or\u00bb. Es el acto de abnegaci\u00f3n. Cuando no buscamos cambiar la realidad, sino responder a ella.<\/p><p>Y cuando se trata de responder a la realidad, nada como la Fe. Es el mismo Dios que cre\u00f3 al hombre el que nos revela c\u00f3mo es el hombre y qu\u00e9 debe hacer. Por eso, ante cualquier circunstancia, los mandatos de Dios se mantienen. Tener Fe en Dios es saber que haciendo su voluntad basta, en cualquier circunstancia, para ser bienaventurado. Cuando la realidad de Job se recrudece, llega a maldecir la noche que fue concebido, pero nunca llega a maldecir a Dios. Finalmente, Job encuentra la gracia a los ojos de Dios porque nunca lo neg\u00f3.<\/p><p>As\u00ed pues, estimado lector, creo que todo vuelve a la Fe. Si usted no es vecino de Valencia, probablemente nunca haya experimentado una riada. Pero estoy seguro que ha experimentado la realidad de las cosas cruz\u00e1ndose de lleno en su vida. Quiz\u00e1 incluso en contra de lo que usted pensaba. En esos casos, maldecir a Dios (o la realidad que le ha puesto delante) es tan vano como in\u00fatil. M\u00e1s vale bendecir a Dios y usar esa ira y ese dolor como fuerza para obrar seg\u00fan sus mandatos.<\/p><p>En estos casos, tanto si es una riada como si no, qu\u00e9 bello es invocar al Santo Job. Callar y bendecir a Dios, de palabra y obra. Porque Dios, Padre bueno, no nos da m\u00e1s de lo que podamos aguantar. Nuestras circunstancias pueden ser cotidianas o catastr\u00f3ficas, pero Dios nos dio la misma ley a todas las personas para todos los escenarios. Por eso, con riada o sin ella, lo importante es tener claro cu\u00e1l es el buen vivir y ponerlo en pr\u00e1ctica. Y a partir de esa pr\u00e1ctica, por sus frutos los conocer\u00e9is.<\/p><p>En Cristo y su Santa Madre, Sede de Sabidur\u00eda. <\/p><p>V\u00edctor.<\/p><p style=\"text-align: right;\"><em>En Valencia, 12 de noviembre del 2024.<\/em><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-ea492e7\" data-id=\"ea492e7\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-d11b29c elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"d11b29c\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3850dd9\" data-id=\"3850dd9\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-86c7ad6 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"86c7ad6\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL <a href=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Boletin-38-1.pdf\">BOLET\u00cdN \u00abLAUDATE\u00bb N\u00ba38 &#8211; OCTUBRE 2024<\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7c78a90 elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"7c78a90\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta abierta tras la riada V\u00edctor Asensi Ortega, Universidad de Valencia Imagen de Cristo recuperada del barro dejado por las inundaciones en el municipio valenciano de Paiporta, uno de los m\u00e1s afectados por la DANA. Cr\u00e9dito: Archidi\u00f3cesis de Valencia (Espa\u00f1a). Estimado lector: Si acostumbra a leer este bolet\u00edn, sabr\u00e1 que suelo escribir sobre Fe y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":26704,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-26670","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-boletin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26670","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26670"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26670\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/26704"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26670"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26670"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26670"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}