{"id":9143,"date":"2022-06-16T17:07:15","date_gmt":"2022-06-16T15:07:15","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=9143"},"modified":"2025-03-24T17:07:08","modified_gmt":"2025-03-24T16:07:08","slug":"vida-en-el-espiritu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/en\/vida-en-el-espiritu\/","title":{"rendered":"La libertad de la vida en el esp\u00edritu y los fen\u00f3menos extraordinarios"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"9143\" class=\"elementor elementor-9143\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-7beeba02 elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"7beeba02\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-4a3b9f48\" data-id=\"4a3b9f48\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3eb9b8cb elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"3eb9b8cb\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">La libertad de la vida en el Esp\u00edritu y los fen\u00f3menos extraordinarios<\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-18cf6cd2 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"18cf6cd2\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">D. Rodrigo Men\u00e9ndez Pi\u00f1ar, Pbro.<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-b0e8e47 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"b0e8e47\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-4b813e8b\" data-id=\"4b813e8b\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-40f0d3fa\" data-id=\"40f0d3fa\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1b9b274c elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1b9b274c\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>El esp\u00edritu grande y libre de do\u00f1a Teresa de Ahumada hab\u00eda sido encajonado por el obtuso entender de sus confesores, al fallar sobre sus altas gracias divinas y los regalos que Dios le hac\u00eda en la oraci\u00f3n. La estaban abocando a ser un alma apretada, lo m\u00e1s contrario a su anchuroso coraz\u00f3n, al dictar que deb\u00eda resistir \u2500e incluso <em>dar higas<\/em>\u2500 a la visi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or por <em>creer que era demonio. <\/em>Apareci\u00f3 entonces en escena un jesuita de ventitr\u00e9s a\u00f1os, el P. Diego de Cetina, quien acert\u00f3 a conducirla con m\u00e1s suavidad y libertad, comprediendo con mirada amplia los vastos horizontes del alma de Teresa. Ella qued\u00f3 consolad\u00edsima y determinada a no salirse un punto de sus consejos. Este juzg\u00f3 como buen esp\u00edritu el que impulsaba a Teresa y la exhort\u00f3 a <em>tornar de nuevo a la oraci\u00f3n, <\/em>centr\u00e1ndose en la Pasi\u00f3n y en la Humanidad de Cristo. Sin embargo, le indic\u00f3 que resistiese los gustos en la oraci\u00f3n. La Providencia dispuso la visita a la Ciudad de los Caballeros del santo duque de Gand\u00eda, Francisco de Borja, quien la mantuvo en la contemplaci\u00f3n de la Pasi\u00f3n, pero le advirti\u00f3 que no resistiese si el Se\u00f1or le llevara el esp\u00edritu.<\/p><p>Cuando falt\u00f3 Cetina \u2500apenas dos meses dur\u00f3 la direcci\u00f3n\u2500 la tom\u00f3 otro joven de la Compa\u00f1\u00eda, esta vez de veintisiete, cuando Teresa viv\u00eda en casa de su gran amiga Do\u00f1a Guiomar de Ulloa, que le indic\u00f3 tratase con \u00e9l. Se trataba del P. Juan de Pr\u00e1danos, que a pesar de su juventud ten\u00eda en \u00c1vila fama de elevar muchas almas hacia la perfecci\u00f3n. Este padre, con exquisita prudencia, llev\u00f3 su alma y la <em>comenz\u00f3 a poner en m\u00e1s perfecci\u00f3n&#8230; con harta ma\u00f1a y blandura<\/em>. Teresa a\u00fan estaba <em>nada fuerte, sino muy tierna<\/em> y con tiento le hizo ver la necesidad de dejar algunas amistades, que, <em>aunque no ofend\u00eda a Dios en ellas, era mucha la afeci\u00f3n y parec\u00edame a m\u00ed era ingratitud dejarlas, y ans\u00ed le dec\u00eda que, pues no ofend\u00eda a Dios, que por qu\u00e9 hav\u00eda de ser desagradecida<\/em>. Pr\u00e1danos insisti\u00f3 y le pidi\u00f3 <em>lo encomendase a Dios unos d\u00edas y rezase el himno del Veni Creator porque me diese luz de cu\u00e1l era lo mejor.<\/em><\/p><p>As\u00ed lo hizo y la luz y el fuego del Divino Par\u00e1clito entraron a raudales en su alma para hacerla libre. Fue su primer \u00e9xtasis: <em>un arrebatamiento tan s\u00fapito que casi me sac\u00f3 de m\u00ed, cosa que yo no pude dudar porque fue muy conocido. <\/em>Y entendi\u00f3 del Se\u00f1or estas palabras: <em>ya no quiero que tengas conversaci\u00f3n con hombres, sino con \u00e1ngeles. <\/em>Pudo volar m\u00e1s alto porque se desataron aquellos hilos de los que habla san Juan de la Cruz: <em>porque eso me da que una ave est\u00e9 asida a un hilo delgado que a uno grueso, porque, aunque sea delgado, tan asida se estar\u00e1 a \u00e9l como al grueso, en tanto que no le quebrare para volar. <\/em>Estos eran los apetitos, las afecciones desordenadas a ciertas amistades, que provocan grandes da\u00f1os en el alma, seg\u00fan sigue diciendo el doctor m\u00edstico: <em>porque el apetito y asimiento del alma tienen la propiedad que dicen tiene la r\u00e9mora con la nao, que, con ser un pece muy peque\u00f1o, si acierta a pegarse a la nao, la tiene tan queda, que no la deja llegar al puerto ni navegar \u2500<\/em>en la literatura cl\u00e1sica se dec\u00eda que ten\u00edan la capacidad de encallar las naves. Plinio el Viejo, por ejemplo, culpa a una r\u00e9mora de la derrota de Marco Antonio y Cleopatra frente a la flota de Octavio en la gran batalla del Accio\u2500<em>. Y as\u00ed es l\u00e1stima ver algunas almas como unas ricas naos cargadas de riquezas, y obras, y ejercicios espirituales, y virtudes, y mercedes que Dios las hace, y por no tener \u00e1nimo para acabar con alg\u00fan gustillo, o asimiento, o afici\u00f3n \u2500que todo es uno\u2500, nunca van adelante, ni llegan al puerto de la perfecci\u00f3n, que no estaba en m\u00e1s que dar un buen vuelo y acabar de quebrar aquel hilo de asimiento o quitar aquella pegada r\u00e9mora, de apetito.<\/em><\/p><p>Teresa qued\u00f3 otra. Su coraz\u00f3n libre \u2500para que todas sus amistades fuesen siempre en Dios\u2500 y su alma en paz. Pr\u00e1danos supo esperar, sin presionarla, y <em>aguardar a que el Se\u00f1or obrase, como lo hizo, <\/em>dando a Teresa <em>en un punto<\/em>&#8230; <em>\u00a0la libertad que yo, con todas cuantas diligencias havia hecho muchos a\u00f1os hav\u00eda, no pude alcanzar conmigo.<\/em><\/p><p>Esta es la obra del Par\u00e1clito en el alma. Esta es la verdadera vida en el esp\u00edritu. Esta es la libertad de los hijos de Dios. Desatar de las criaturas para atar en Dios, sabiendo que criatura es todo lo que no es Dios, tambi\u00e9n todo lo que podemos llamar fen\u00f3nemos extraordinarios. Dios puede \u2500y de ordinario suele\u2500 engolosinar a las almas. Son impulsos fuertes, pero para avanzar, no para quedarse en ellos. Por eso una cosa es que Dios los cause y nosotros, pobres hombres, veamos con harta confusi\u00f3n como el Esp\u00edritu<em> sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de d\u00f3nde viene ni ad\u00f3nde va <\/em>(Jn 3, 8); y otra muy distinta es buscarlos y creer que nos podemos poner en disposici\u00f3n de recibirlos \u2500o incluso de provocarlos\u2500 con ciertas pr\u00e1cticas, oraciones, din\u00e1micas, cantos, alabanzas y todas cuantas alhacaras espirituales se nos puedan ocurrir.<\/p><p>San Juan de la Cruz es en esto muy tajante al ense\u00f1ar, incluso, la necesidad de rechazar estos fen\u00f3menos extraordinarios para que no se conviertan en impedimento, pues el alma debe estar desasida de ellos. Adem\u00e1s, argumentar\u00e1 el santo de Fontiveros, lo que Dios busca producir con sus gracias \u2500cuando vienen de \u00c9l, claro\u2500 ya lo produce nada m\u00e1s enviarlas, de tal manera que hermosean el alma antes de que ella pueda rechazarlas. A partir de ah\u00ed, todo es susceptible de generar confusi\u00f3n y enga\u00f1o, as\u00ed que la disposici\u00f3n es siempre no buscarlas. Los medios pr\u00f3ximos para la uni\u00f3n con Dios son las virtules teologales: fe, esperanza y caridad. Dios las hace crecer infundiendo gracias extraordinarias, como el \u00e9xtasis m\u00edstico, pero tambi\u00e9n existen fen\u00f3menos m\u00e1s externos, aparentemente m\u00e1s llamativos, que no forman parte del desarrollo del organismo sobrenatural de la gracia santificante. Son las gracias <em>gratis datae<\/em> para la utilidad de la Iglesia Universal (don de lenguas, levitaci\u00f3n, conocimiento de esp\u00edritus, estigmatizaci\u00f3n, bilocaci\u00f3n&#8230;). Si el alma quiere estas \u00faltimas, corre peligro de no crecer en la pura fe, esperanza y caridad, buscando los consuelos de Dios y no al Dios de los consuelos.<\/p><p>En los primeros momentos de la vida de la Iglesia hubo una gran efusi\u00f3n de estos fen\u00f3menos por parte del Divino Esp\u00edritu, para ayudar a su expansi\u00f3n primitiva. Conocido es como en Pentecost\u00e9s los ap\u00f3stoles predicaban y las gentes de otras naciones los escuchaban en su propia lengua (cf. Hch 2, 1-12). Fen\u00f3meno, por otra parte, no totalmente desaparecido y repetido de manera an\u00e1loga en algunos santos a lo largo de la historia, como el gigante de la predicaci\u00f3n medieval, San Vicente Ferrer, cuyos labios comunicaban la Verdad del Evangelio en lenguas que \u00e9l no hab\u00eda estudiado. Pero ya El Ap\u00f3stol se dio cuenta de lo f\u00e1cilmente confundibles que pod\u00edan ser estos fen\u00f3menos con las locuras de los sujetos desestructurados. Y, si bien puede tambi\u00e9n llamarse \u201cdon de lenguas\u201d a los gemidos inefables que un alma profiere a causa del gozo interior producido por Dios \u2500esto es el <em>Iubilum <\/em>en sentido cl\u00e1sico y que san Agust\u00edn explica admirablemente\u2500, es l\u00f3gico pensar que este fen\u00f3meno puede materialmente reproducirse con gran facilidad debido a cualquier trastorno personal o histeria colectiva. Seg\u00fan uno de los grandes especialistas en doctrina paulina del s.XX, Josef Holzner, es esto lo que ocurr\u00eda en Corinto y lo que motiv\u00f3 la ense\u00f1anza de San Pablo: <em>El carisma genuino del \u201cdon de lenguas\u201d, que se manifest\u00f3 por primera vez en Pentecost\u00e9s como una extraordinaria manifestaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, que se derram\u00f3 en verdaderos torrentes de fuego hasta las profundidades emotivas del alma, es, seg\u00fan san Pablo, distinto de una impropia y descastada manera de \u201chablar lenguas\u201d, que viene del obscuro campo del subconsciente irracional, al cual sucumben con facilidad las naturalezas d\u00e9biles. Esto es lo que por lo visto ocurr\u00eda en Corinto. San Pablo se opone a esta estimaci\u00f3n exagerada de lo puramente sentimental, cuyo origen era dif\u00edcil de reconocer, pero proced\u00eda ciertamente de las profundidades de la sensibilidad subconsciente y f\u00e1cilmente podr\u00eda llevar a fen\u00f3menos morbosos <\/em>(<em>San Pablo, Heraldo de Cristo<\/em>. Barcelona [Herder] 1961, pp. 334-335). El mismo Pablo quiso poner sentido com\u00fan en esas situaciones, dejando para la oraci\u00f3n en lo escondido (cf. Mt 6, 6) esas efusiones: <em>Doy gracias a Dios porque hablo en lenguas m\u00e1s que todos vosotros;\u00a0pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con sentido para instruir a los dem\u00e1s, que diez mil palabras en lenguas <\/em>(1 Cor 14, 18-19).<\/p><p>Cuando al alma le falta esta libertad interior para buscar s\u00f3lo a Dios es muy f\u00e1cil que se arrincone y apriete. Se ata su afectividad y vuelca sus apetitos en lo que no es Dios, sino en su propio emotivismo que la encierra en ella. Tradicionalmente ese apretamiento estaba relacionado con la ascesis por exceso, entendiendo que el negar la propia voluntad y el sacrificio penitencial causaban ya la santidad, olvidando la vida m\u00edstica. Hoy se est\u00e1 dando la ascesis por defecto, haciendo de epifen\u00f3menos relacionados con la m\u00edsitca el nervio del cristiano. En el primer caso el alma est\u00e1 constre\u00f1ida por su propio voluntarismo, apagando sus gustos y afectos. En el segundo igualmente constre\u00f1ida, aunque sus afectos est\u00e9n desbordados en continuas sensaciones opi\u00e1ceas, por quedar atada a sus gustos.<\/p><p>No nos quedemos en los oropeles de los sentidos ni en los enga\u00f1os en la complacencia sensitiva. Seamos libres para atarnos a la Voluntad de Dios. Esto ser\u00e1 obra suya, que nos atrae con su Belleza, superando todas las dem\u00e1s bellezas; que nos arranca de las ataduras a trav\u00e9s de la Cruz; y que nos une con \u00c9l infundiendo su amor <em>en nuestros corazones por el Esp\u00edritu Santo que se nos ha dado <\/em>(Rm 5, 5)<em>. <\/em>As\u00ed fue con Teresa, as\u00ed quiere hacer con nosotros.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>Oh Hermosura que exced\u00e9is\u00a0<br \/><\/em><em>a todas las hermosuras.<br \/><\/em><em>Sin herir dolor hac\u00e9is<br \/><\/em><em>y sin dolor deshac\u00e9is<br \/><\/em><em>el amor de las criaturas.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8311496 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"8311496\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1079\" src=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/photo_2021-05-16_23-02-28-768x1079.jpg\" class=\"attachment-medium_large size-medium_large wp-image-9155\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/photo_2021-05-16_23-02-28-768x1079.jpg 768w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/photo_2021-05-16_23-02-28-214x300.jpg 214w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/photo_2021-05-16_23-02-28-729x1024.jpg 729w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/photo_2021-05-16_23-02-28-1093x1536.jpg 1093w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/photo_2021-05-16_23-02-28-600x843.jpg 600w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/photo_2021-05-16_23-02-28.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\">Pentecost\u00e9s (Tiziano)<\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-59f17f01\" data-id=\"59f17f01\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-13896069 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"13896069\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-6ab97a76\" data-id=\"6ab97a76\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2efedf4d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"2efedf4d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL BOLET\u00cdN \u00abCOVADONGA\u00bb N\u00ba9 &#8211; JUNIO 2022<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3a5be35a elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"3a5be35a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-01e4305 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"01e4305\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-acb9a0b\" data-id=\"acb9a0b\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La libertad de la vida en el Esp\u00edritu y los fen\u00f3menos extraordinarios D. Rodrigo Men\u00e9ndez Pi\u00f1ar, Pbro. El esp\u00edritu grande y libre de do\u00f1a Teresa de Ahumada hab\u00eda sido encajonado por el obtuso entender de sus confesores, al fallar sobre sus altas gracias divinas y los regalos que Dios le hac\u00eda en la oraci\u00f3n. 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