{"id":10104,"date":"2022-07-13T23:18:19","date_gmt":"2022-07-13T21:18:19","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=10104"},"modified":"2025-03-24T17:07:10","modified_gmt":"2025-03-24T16:07:10","slug":"boanerges","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/boanerges\/","title":{"rendered":"Boanerges"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"10104\" class=\"elementor elementor-10104\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-5cfbcfb7 elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"5cfbcfb7\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-2ba8893c\" data-id=\"2ba8893c\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-39887072 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"39887072\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\"><i>Boanerges<\/i><\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-61495c17 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"61495c17\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">D. Rodrigo Men\u00e9ndez Pi\u00f1ar, Pbro.<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-54721e5c elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"54721e5c\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-12511d5c\" data-id=\"12511d5c\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7d7f4143\" data-id=\"7d7f4143\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6ea47723 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"6ea47723\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Con este t\u00edtulo fueron investidos aquellos dos hermanos de sangre por el Divino Maestro que atra\u00eda todos hacia s\u00ed: <em>los hijos del trueno<\/em> (cf. Mc 3, 17)<em>.<\/em> Y es que ten\u00edan fuego en la sangre aquellos dos hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, que reconocieron al Mes\u00edas al pasar por los caminos de Galilea y acabaron conociendo que este era, es y ser\u00e1 por siempre el Verbo, que se hizo carne.<\/p><p>La prontitud en la respuesta de su esp\u00edritu a la llamada del Salvador \u2500que es el fundamento de la verdadera devoci\u00f3n, seg\u00fan santo Tom\u00e1s de Aquino\u2500, pues al punto <em>dejaron la barca y a su padre y lo siguieron <\/em>(Jn 4, 22); la fogosidad de su temple ante el rechazo a su Se\u00f1or, deseando <em>hacer caer fuego del Cielo <\/em>(Lc 9, 54) sobre los enemigos; el celo osado por beber el c\u00e1liz del que el Hijo del Hombre beber\u00eda (cf. Mt 20, 22); y, en fin, la vehemencia de su pasi\u00f3n rubricada en protomartirio apost\u00f3lico por parte del mayor, y la perseverancia infatigable, que hizo al peque\u00f1o no morir en su martirio y cerrar la cadena de los Ap\u00f3stoles en la Tierra, merecieron tal sobrenombre en ellos: <em>Boanerges, los hijos del trueno.<\/em><\/p><p>Su impetuosidad aguerrida los acompa\u00f1\u00f3 siempre. Ven\u00eda de familia. Salom\u00e9, su madre \u2500\u00a1qu\u00e9 madre! que pudo engendrar dos hijos as\u00ed, sin que se consumiera su ser en el parto\u2500 tuvo el atrevimiento de solicitar los mejores sitiales a ambos lados del Rey para sus hijos (cf. Mt 20, 20-21). Y ellos mismos mostraron siempre una ambici\u00f3n pugnaz. Pero, como los pura sangre, tuvieron que ser domados para encauzar todo aquel br\u00edo de \u00ednfulas en grandeza divina. Bien sab\u00eda aquel que conoc\u00eda los secretos de todos los corazones que ese temperamento, aunque en bruto, era de veinticuatro quilates. Y aquellos conquistadores \u2500por naturaleza\u2500 fueron conquistados por el Autor de la Gracia para ser lanzados al Mundo entero a ser <em>m\u00e1rtires<\/em>, esto es, testigos: <em>Lo que exist\u00eda desde el principio, lo que hemos o\u00eddo, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos acerca del Verbo de la vida;\u00a0pues la Vida se hizo visible, y nosotros hemos visto, damos testimonio y os anunciamos la vida eterna que estaba junto al Padre y se nos manifest\u00f3.\u00a0Eso que hemos visto y o\u00eddo os lo anunciamos <\/em>(1 Jn 1, 1-3).<\/p><p>El mayor vino a Hispania, donde encontr\u00f3 sus iguales, inquebrantables en la persecuci\u00f3n de todos sus prop\u00f3sitos. Pocos los apartaban de sus caminos por persuasi\u00f3n, ninguno por la fuerza, como hab\u00edan demostrado en Sagunto o Numancia. Esta determinaci\u00f3n tenaz configur\u00f3 siempre el genio de Espa\u00f1a, como tantas veces demostrar\u00edan sus hijos a lo largo de la historia, que s\u00f3lo quer\u00edan hablar de capitulaci\u00f3n despu\u00e9s de muertos.<\/p><p>Aquel pueblo casi inexpugnable y cerrero le cost\u00f3 sus mayores esfuerzos a las legiones de Roma. Pero al fin la luz de la raz\u00f3n y del derecho se abri\u00f3 paso entre ellos, aun sin trocar su firmeza. Y los que encontr\u00f3 Santiago eran as\u00ed: duros a la conversi\u00f3n. Pero esa misma dureza, ganada por la gracia, los capacitar\u00eda para su misi\u00f3n universal de alumbrar pueblos ignotos al unir la Hispania Romana con la fe. En unas <em>laudes<\/em> del galorromano Pacato en honor del emperador que proclam\u00f3 la fe cristiana como la fe del imperio, Teodosio, el Grande, dice: <em>Hispania trajo al mundo los soldados m\u00e1s duros, los generales m\u00e1s h\u00e1biles, los oradores m\u00e1s expertos, los poetas m\u00e1s ilustres. Ella es madre de gobernadores, madre de pr\u00edncipes, ella dio al imperio al insigne Trajano y luego a Adriano, a ella le debe el imperio tu persona.<\/em><\/p><p>Llegaron los visigodos, pueblo germ\u00e1nico oriental, curtido por la fiereza de las guerras y la aspereza de sus viajes. Parec\u00edan parientes lejanos en car\u00e1cter, r\u00e1pidos para la amistad y la enemistad, que, una vez unidos por la sangre y guiados por la fe, engrosaron las cualidades de lo que ya comenzaba a ser Espa\u00f1a, <em>madre de pr\u00edncipes y de pueblos<\/em>, como la llama san Isidoro. El florecimiento del Reino de Toledo promet\u00eda ser una luz en medio de siglos de oscura decadencia, que ya hab\u00edan comenzado al desmoronarse el imperio romano occidental. Pero surgi\u00f3 la desuni\u00f3n fratricida, que no pudo con el avance terrible de los mahometanos. El derrumbe de Espa\u00f1a fue pr\u00e1cticamente total, salvo por los intransigentes de las monta\u00f1as que no se resignaron a perderla. Y un caudillo de sangre real, alumbrado por la misma Mujer que confort\u00f3 a nuestro Ap\u00f3stol, comenz\u00f3 una reconquista que reforjar\u00eda la naci\u00f3n espa\u00f1ola a sangre y fuego, contando con la intercesi\u00f3n del <em>Boanerges<\/em> en la batalla, cuyo sepulcro hab\u00eda sido hallado en un campo de estrellas. Y el que san Beato de Li\u00e9bana llama <em>cabeza refulgente y dorada de Espa\u00f1a, defensor poderoso y patrono nuestro<\/em>, quiso continuar su misi\u00f3n hisp\u00e1nica desde el Cielo, acompa\u00f1ando en el combate contra el enemigo. El pueblo le hizo merecedor de un nuevo sobrenombre: <em>Matamoros. <\/em><\/p><p>Espa\u00f1a tuvo que encontrarse a s\u00ed misma, entretejida cris\u00e1lida de distintos reinos, durante siglos, hasta estar preparada para romper el capullo con <em>la Reina enamorada de las altas querellas<\/em> que duerme en Granada, como la llama Pem\u00e1n, y poder volar hacia nuevos mundos, lanzando con una mano la sementera que quince siglos antes hab\u00eda tra\u00eddo el Hijo del Trueno, mientras con la otra cortaba el espino de la media luna o la ciza\u00f1a del rebelde agustino. Los hijos de Santiago fraguaron con tanta lucha una voluntad que es reflejo de la de los del Cielo: <em>a los astros que velan gozosos, arriba en sus puestos de guardia,\u00a0los llama, y responden: \u00abPresentes\u00bb, y brillan gozosos para su Creador <\/em>(Bar 3, 34-35). Firmes en sus puestos y prestos a su servicio, se hallaron siempre presentes para dar su vida por Dios y por Espa\u00f1a.<\/p><p>Qu\u00e9 bien representa ese porte espiritual \u2500natural tan necesario para que Dios obre la santidad\u2500 san Francisco Javier en la pluma del mismo Pem\u00e1n, cuando Ignacio de Loyola se dirige a Pedro Fabro, habiendo salido de escena el futuro misionero de Navarra:\u00a0<\/p><p style=\"text-align: center;\">(Ignacio) <em>Pedro Fabro:<br \/>\u00a0en Javier fundo<br \/><\/em><em style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">mi ilusi\u00f3n y mi placer;<br \/>que si yo gano a Javier,<br \/>Javier me ganar\u00e1 un mundo<\/em><span style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">.<br \/><\/span><span style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">(Fabro) <\/span><em style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">\u00bfTanto esperas de su ciencia?<br \/><\/em><span style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">(Ignacio) <\/span><em style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">Y de su alma arrebatada,<br \/>si logra ser encauzada<br \/>con mansedumbre y paciencia.<br \/>Vencida su inexperiencia,<br \/>domada su vanidad,<br \/>de \u00e9l espero, si me es fiel,<br \/>milagros de santidad&#8230;<\/em><\/p><p>Qu\u00e9 nostalgia nos causa \u2500m\u00e1s todav\u00eda que entonces, por estar m\u00e1s lejos de ella\u2500 la Espa\u00f1a que nos describiera Men\u00e9ndez y Pelayo en su inmortal ep\u00edlogo en los <em>Heterodoxos<\/em>: <em>\u00a1Dichosa edad aqu\u00e9lla, de prestigio y maravillas, edad de juventud y de robusta vida! Espa\u00f1a era o se cre\u00eda el pueblo de Dios, y cada espa\u00f1ol, cual otro Josu\u00e9, sent\u00eda en s\u00ed fe y aliento bastante para derrocar los muros al son de las trompetas, o para atajar al sol en su carrera. Nada parec\u00eda ni resultaba imposible: la fe de aquellos hombres, que parec\u00edan guarnecidos de triple l\u00e1mina de bronce, era la fe que mueve de su lugar las monta\u00f1as. Por eso en los arcanos de Dios les estaba guardado el hacer sonar la palabra de Cristo en las m\u00e1s b\u00e1rbaras gentilidades; el hundir en el golfo de Corinto las soberbias naves del tirano de Grecia, y salvar, por ministerio del joven de Austria, la Europa occidental del segundo y postrer amago del islamismo; el romper las huestes luteranas en las marismas b\u00e1tavas, con la espada en la boca y el agua a la cinta, y el entregar a la Iglesia romana cien pueblos por cada uno que le arrebataba la herej\u00eda.<\/em><\/p><p>Hasta no hace mucho, los hijos espa\u00f1oles sab\u00edan emular las gestas de sus mayores, porque se educaban en la hidalgu\u00eda cristiana, en ser perfectos caballeros. Hoy, en la sociedad l\u00edquida y emasculada en que vivimos, la mezquindad de los horizontes y la deformaci\u00f3n de las virtudes nos convierten en gallofos y amenazan con perder para siempre el legado que empez\u00f3 Santiago, que retom\u00f3 Pelayo, que catapult\u00f3 Isabel. No es ya la p\u00e9rdida instilada de la fe \u2500\u00e9sta se ha perdido en muchos, y en pocos se mantiene, aunque d\u00e9bil\u2500 sino el quebranto de la naturaleza Jacobea, que es la espa\u00f1ola. El de Santiago \u2500\u00a1y el del aut\u00e9ntico espa\u00f1ol, que tiene siempre algo de Quijote!\u2500 era un coraz\u00f3n tan inflamado en grandes deseos, tan ambicioso de grandes conquistas, que, una vez transformado por la gracia, despreciar\u00e1 tambi\u00e9n todos los peligros humanos por guardar fidelidad a su Se\u00f1or. Pero sin natural, la gracia no tiene nada que transformar. Por eso hoy la reconquista es la reconquista de la naturaleza, cuya expresi\u00f3n m\u00e1xima es la del caballero, flor de la hispana tierra. Y los modelos de honor y valent\u00eda, de sacrificio y magnanimidad, de apasionamiento y firmeza, son los de la Espa\u00f1a caballeresca, comenzando por nuestro primer caballero: \u00a1t\u00fa, Se\u00f1or Santiago!<\/p><p>\u00a1Santo Ap\u00f3stol <em>Boanerges<\/em>! \u00a1Ens\u00e9\u00f1anos a peregrinar hasta el <em>finisterrae<\/em> siguiendo tus andanzas apost\u00f3licas, imitando a los que cabalgaron hasta el fin del mundo portando el estandarte de la fe! \u00a1T\u00f3manos por hijos tuyos, para no claudicar ante las durezas del ideal, siendo confortados como t\u00fa por la Dama del Cielo! \u00a1Perm\u00edtenos invocar tu auxilio como en los siglos de nuestros mayores! <em>Herru Santiagu, Got Santiagu, E ultreia, e suseia, Deus adiuva nos. <\/em>Y cuando la necesidad se agudice, cuando el acervo de lo que somos quede comprometido, cuando la amenaza del enemigo se cierna sobre nosotros, que se escuche esta voz de mando entre nuestros escuadrones, grito secular que al cruce del cielo sacude nuestras conciencias: <em>\u00a1Santiago, y cierra Espa\u00f1a!<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2bb61549 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"2bb61549\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"http:\/\/www.xn--espaaescultura-tnb.es\/es\/obras_de_excelencia\/museo_de_las_peregrinaciones\/santiago_y_san_juan_apostoles_hijos_de_zebedeo.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">\n\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"660\" height=\"365\" src=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/apostoles_museo_peregrinacions_santiago_mgtD01007.jpg_1306973099.jpg\" class=\"attachment-medium_large size-medium_large wp-image-10107\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/apostoles_museo_peregrinacions_santiago_mgtD01007.jpg_1306973099.jpg 660w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/apostoles_museo_peregrinacions_santiago_mgtD01007.jpg_1306973099-300x166.jpg 300w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/apostoles_museo_peregrinacions_santiago_mgtD01007.jpg_1306973099-600x332.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\">\u00abSantiago y San Juan Ap\u00f3stoles, hijos de Zebedeo\u00bb. Museo de las Peregrinaciones. Santiago de Compostela. Ministerio de Cultura<\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-118e9a2d\" data-id=\"118e9a2d\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-28458c1d elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"28458c1d\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7afef898\" data-id=\"7afef898\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-363d234c elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"363d234c\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL BOLET\u00cdN \u00abCOVADONGA\u00bb N\u00ba10 &#8211; JULIO 2022<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-29481a9 elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"29481a9\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Boanerges D. Rodrigo Men\u00e9ndez Pi\u00f1ar, Pbro. Con este t\u00edtulo fueron investidos aquellos dos hermanos de sangre por el Divino Maestro que atra\u00eda todos hacia s\u00ed: los hijos del trueno (cf. Mc 3, 17). Y es que ten\u00edan fuego en la sangre aquellos dos hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, que reconocieron al Mes\u00edas al pasar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":10107,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-10104","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria-en"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10104","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10104"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10104\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10107"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10104"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10104"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10104"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}