{"id":11475,"date":"2022-09-15T13:25:17","date_gmt":"2022-09-15T11:25:17","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=11475"},"modified":"2025-03-24T17:07:21","modified_gmt":"2025-03-24T16:07:21","slug":"mater-dolorosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/mater-dolorosa\/","title":{"rendered":"Mater Dolorosa, por un sacerdote eslovaco"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"11475\" class=\"elementor elementor-11475\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2a01bd59 elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"2a01bd59\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-78557149\" data-id=\"78557149\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-142ccd7b elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"142ccd7b\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">Mater Dolorosa, por un sacerdote eslovaco\n<\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-66f57f55 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"66f57f55\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">D. Radovan Raj\u010d\u00e1k, Pbro.<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-4a4dd021 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"4a4dd021\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-668ba716\" data-id=\"668ba716\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-1d6916de\" data-id=\"1d6916de\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-338af7 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"338af7\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: center;\"><em>\u201cT\u00fa eres una buena madre, una amable patrona, intercede siempre por nuestra naci\u00f3n\u201d<\/em><\/p><p>Estas palabras cantan los peregrinos cuando llegan al santuario nacional de Eslovaquia, pa\u00eds consagrado a la Dolorosa desde su origen. \u00bfQui\u00e9n puede cantar estas palabras? S\u00f3lo el que conoce el precio del sufrimiento. La Virgen conoce perfectamente este precio, porque no se limit\u00f3 a sacrificar algo, sino que sacrific\u00f3 un trozo de s\u00ed misma.<\/p><p>Cada hijo le cuesta a su madre un esfuerzo considerable. Por lo tanto, si \u00e9l pierde la vida y ella tiene que enfrentarse a esta muerte, un trozo de s\u00ed misma muere, el v\u00ednculo natural m\u00e1s profundo que existe en esta tierra se desgarra en ella. De las madres aprendemos a sufrir.<\/p><p>En la fiesta de la Dolorosa, no s\u00f3lo celebramos alg\u00fan sufrimiento, sino el sufrimiento en su dimensi\u00f3n m\u00e1s profunda. Por un lado, est\u00e1 la Cruz de Cristo, en la que Cristo crucific\u00f3 todos los pecados del mundo (cf. Ef 2, 1-22) en la que nos redimi\u00f3. Junto con su cruz, el sufrimiento se convierte en una oportunidad de crecimiento espiritual, adquiriendo una dimensi\u00f3n redentora. Pero desde la cruz Cristo grita: \u201cAh\u00ed tienes a tu madre\u201d. Por eso, hasta este momento, cuando nos dio a Mar\u00eda como madre, como hijos suyos la miramos, de ella aprendemos a vivir y a sufrir al pie de la cruz de Cristo.<\/p><p>La revelaci\u00f3n de Dios nos dice que Mar\u00eda sufri\u00f3 la plenitud de todos los dolores que una mujer puede sufrir. \u201cOh vosotros todos los que pas\u00e1is por el camino, mirad ved y decid si hay dolor semejante a mi dolor\u2026 Dios me ha puesto y como fijado en la desolaci\u00f3n\u201d (1 Lam I, 12-13), el escritor sagrado pone estas palabras en boca de Mar\u00eda. \u00bfCu\u00e1l es la causa de su sufrimiento? La causa es su Hijo mismo. Bossuet escribe: \u201cEl Padre y el Hijo en la eternidad participan de la misma gloria, la Madre y el Hijo, en el tiempo, participan de los mismos dolores. El Padre y el Hijo gozan de una misma fuente de felicidad; la Madre y el Hijo beben del mismo torrente de amargura. El Padre y el Hijo tienen un mismo trono; la Madre y el Hijo, una misma cruz. Si a golpes se destroza el cuerpo de Jes\u00fas, Mar\u00eda siente todas las heridas (\u2026) Si se extiende su cuerpo sobre una cruz, Mar\u00eda sufre toda violencia\u201d (Sermon pour la Compassion, Oeuvres orat., II, p. 472).<\/p><p>A esta unidad de sufrimientos entre el Hijo y la Madre Sant\u00edsima, se la da el nombre de compasi\u00f3n, y significa compartir el dolor de otro, padecer con \u00e9l, sentir en el coraz\u00f3n, como si fuesen nuestras sus tristezas, sus dolores. En este sentido, la Virgen comparti\u00f3 perfectamente los mismos dolores y sufrimientos que Cristo. Por eso la Iglesia la ha llamado, con raz\u00f3n, Corredentora del g\u00e9nero humano. Esto se expresa tambi\u00e9n en la ense\u00f1anza de los Papas. Le\u00f3n XIII, en su enc\u00edclica Adjutricem populi: llama a Mar\u00eda la \u201cReparadora del mundo entero\u201d. Benedicto XV, en su carta apost\u00f3lica, Inter Sodalicia dice: \u201cCon su hijo que sufre y agoniza, Mar\u00eda soport\u00f3 el sufrimiento casi como si hubiera muerto ella misma. Para procurar la salvaci\u00f3n de la humanidad y apaciguar la divina justicia, renunci\u00f3 a sus derechos como madre de su Hijo. En la medida en que pudo hacerlo, inmol\u00f3 a su Hijo. Por lo tanto, se puede decir que, junto con Cristo, ella redimi\u00f3 al g\u00e9nero humano\u201d. P\u00edo XI, en su alocuci\u00f3n del 30 de noviembre de 1933: \u201cPor la naturaleza de su obra, el Redentor debi\u00f3 asociar a su Madre a su obra. Por esta raz\u00f3n la invocamos con el t\u00edtulo de Corredentora\u201d. Mar\u00eda como Corredentora no debe concebirse en el sentido de que la parte de Mar\u00eda en la Redenci\u00f3n sea igual o incluso del mismo orden que la parte desempe\u00f1ada por su Hijo, que es el \u00fanico Redentor de la humanidad. Dado que ella misma requer\u00eda la redenci\u00f3n y que, de hecho, fue redimida por Cristo en el momento de su concepci\u00f3n, no pod\u00eda merecer por s\u00ed misma la gracia de la redenci\u00f3n.<\/p><p>Parece que la mejor manera de entender el t\u00edtulo de Corredentora de Mar\u00eda es distinguir primero entre la redenci\u00f3n objetiva y la redenci\u00f3n subjetiva. La redenci\u00f3n objetiva fue el acto de Nuestro Se\u00f1or que mereci\u00f3 la redenci\u00f3n de toda la humanidad. Ese acto abarca no s\u00f3lo la Pasi\u00f3n, sino tambi\u00e9n su Encarnaci\u00f3n, Vida, Resurrecci\u00f3n y Ascensi\u00f3n al cielo. Ning\u00fan hombre se salva realmente (<i>in actu<\/i>) por la Redenci\u00f3n Objetiva, sino s\u00f3lo potencialmente (<em>in potentia<\/em>). Para ser salvado, el hombre debe tener los frutos de la redenci\u00f3n objetiva aplicados a su alma. Esta aplicaci\u00f3n de los frutos de la redenci\u00f3n objetiva se llama redenci\u00f3n subjetiva y se produce principalmente a trav\u00e9s de los sacramentos. Mar\u00eda cooper\u00f3 en la redenci\u00f3n objetiva porque dio a luz al Redentor, dedic\u00f3 voluntariamente toda su vida al servicio del Redentor y, bajo la Cruz, sufri\u00f3 y se sacrific\u00f3 con \u00c9l. Dice el Papa P\u00edo XII en su enc\u00edclica Mystici corporis: \u201cElla lo ofreci\u00f3 en el G\u00f3lgota al Padre Eterno junto con el holocausto de sus derechos maternos y su amor de madre como una Nueva Eva para todos los hijos de Ad\u00e1n.\u201d Mar\u00eda coopera en la redenci\u00f3n subjetiva siendo la mediadora universal de los frutos de la redenci\u00f3n objetiva y, desde su Asunci\u00f3n, la dispensadora de todas las gracias de redenci\u00f3n subjetiva.<\/p><p>S\u00f3lo Nuestro Se\u00f1or ofreci\u00f3 el sacrificio de expiaci\u00f3n en la Cruz. Por tanto, Mar\u00eda no tiene derecho al t\u00edtulo de \u201csacerdote\u201d, pues s\u00f3lo Cristo mereci\u00f3 de condigno (en justicia) la gracia de la Redenci\u00f3n a todo el g\u00e9nero humano, incluida Mar\u00eda. El acto de cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda en el acto de la redenci\u00f3n objetiva ella mereci\u00f3 de congruo (seg\u00fan el libre albedr\u00edo de Dios) que se la hiciera dispensadora de la gracia redentora de Cristo.<\/p><p>Por eso, los cat\u00f3licos en Eslovaquia, tambi\u00e9n en Espa\u00f1a y en todas las regiones en las que han llegado los valientes y heroicos misioneros espa\u00f1oles, tienen un profundo y ferviente amor a la Virgen; por eso la Santa Iglesia levanta su voz y la llama: Conc\u00e9denos tus gracias y danos tu consuelo en este valle de l\u00e1grimas, para que podamos obtener la salvaci\u00f3n de nuestras almas. Porque viendo a la Dolorosa, todos los fieles hijos de Mar\u00eda tienen claro que tambi\u00e9n ellos deben estar bajo la cruz de Cristo, tambi\u00e9n ellos deben unirse a su pasi\u00f3n y ofrecerla por la salvaci\u00f3n del mundo y, en estos tiempos de crisis, especialmente por la renovaci\u00f3n de la Iglesia misma.<\/p><p>Una verdadera devoci\u00f3n a Mar\u00eda como Corredentora, entendida en el sentido de la tradici\u00f3n de la Iglesia, es una insignia de identidad para los cat\u00f3licos y una luz en este mundo de crecientes tinieblas. Quiz\u00e1s, como dicen algunos, estamos viviendo la Pasi\u00f3n del Cuerpo M\u00edstico de Cristo en estos d\u00edas oscuros. La Iglesia est\u00e1 prisionera del mundo secular, Pedro ha negado a Cristo y ha huido, s\u00f3lo quedan Mar\u00eda y Juan. La Madre Dolorosa nos ense\u00f1a. Ella no huye del dolor de la crucifixi\u00f3n, no cierra los ojos ante \u00e9l como el hombre de hoy. En cada ocasi\u00f3n en que se recuerda el sufrimiento y la muerte de Cristo en la Cruz durante la celebraci\u00f3n de la Santa Misa, es a los pies del altar donde podemos imaginar a nuestra Patrona Dolorosa. Ella, como mujer de fe, sabe que la redenci\u00f3n est\u00e1 profundamente conectada con este gesto supremo de amor, donde el amor no es un sentimiento superficial sino una realidad por la que se paga cruelmente el precio definitivo. Si queremos volver a encontrar el sentido de nuestra existencia, as\u00ed como la fuerza para luchar contra las dificultades que hoy nos esperan en cada esquina, debemos volver a sumergirnos en las verdades fundamentales de nuestra fe cat\u00f3lica y, en primer lugar, caer de rodillas durante la Santa Misa y confesarnos: \u201cTe adoramos, oh Cristo, y te bendecimos porque has redimido al mundo con tu cruz\u201d. Esto es lo que aprendemos de la Dolorosa. Estar bajo la cruz y salvar el mundo con Jesucristo. <a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6222d189 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"6222d189\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"991\" src=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/La_Dolorosa_Murillo-768x991.jpg\" class=\"attachment-medium_large size-medium_large wp-image-11477\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/La_Dolorosa_Murillo-768x991.jpg 768w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/La_Dolorosa_Murillo-232x300.jpg 232w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/La_Dolorosa_Murillo-793x1024.jpg 793w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/La_Dolorosa_Murillo-1190x1536.jpg 1190w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/La_Dolorosa_Murillo-1587x2048.jpg 1587w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/La_Dolorosa_Murillo-scaled.jpg 1983w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\">La Dolorosa. Bartolom\u00e9 Esteban Murillo.<\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3c692e55\" data-id=\"3c692e55\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-22b4eb09 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"22b4eb09\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-6424f181\" data-id=\"6424f181\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-52a79071 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"52a79071\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL BOLET\u00cdN \u00abCOVADONGA\u00bb N\u00ba12 &#8211; SEPTIEMBRE 2022<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-36b0e4ec elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"36b0e4ec\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mater Dolorosa, por un sacerdote eslovaco D. Radovan Raj\u010d\u00e1k, Pbro. \u201cT\u00fa eres una buena madre, una amable patrona, intercede siempre por nuestra naci\u00f3n\u201d Estas palabras cantan los peregrinos cuando llegan al santuario nacional de Eslovaquia, pa\u00eds consagrado a la Dolorosa desde su origen. \u00bfQui\u00e9n puede cantar estas palabras? S\u00f3lo el que conoce el precio del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":11477,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-11475","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-boletin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11475"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11475\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11477"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}