{"id":11670,"date":"2022-11-14T16:36:56","date_gmt":"2022-11-14T15:36:56","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=11670"},"modified":"2025-03-24T17:14:57","modified_gmt":"2025-03-24T16:14:57","slug":"misa-tradicional-legado-liturgico-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/misa-tradicional-legado-liturgico-ii\/","title":{"rendered":"La Misa Tradicional: un gran legado lit\u00fargico de Benedicto XVI"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"11670\" class=\"elementor elementor-11670\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-381b64fc elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"381b64fc\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3ed74198\" data-id=\"3ed74198\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2181dd10 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"2181dd10\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">La Misa Tradicional: el gran legado lit\u00fargico de Benedicto XVI (parte II)<\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2b9ff476 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"2b9ff476\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">Mons. D. Alberto Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Chaves, Pbro.<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-3d86f57a elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"3d86f57a\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3bf2866a\" data-id=\"3bf2866a\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-23eb0290\" data-id=\"23eb0290\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-53c6eecc elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"53c6eecc\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>En su autobiograf\u00eda, escrita antes de ser elegido Papa, hay una confesi\u00f3n de Ratzinger desde la que se comprende su honda preocupaci\u00f3n por la renovaci\u00f3n lit\u00fargica y su vivencia de la liturgia como don recibido por la Iglesia del Esp\u00edritu Santo:<\/p><p>\u00abSe ha desarrollado la impresi\u00f3n de que la liturgia se \u00ab\u00a0hace\u00a0\u00bb, que no es algo que existe antes que nosotros, algo \u00ab\u00a0dado\u00a0\u00bb, sino que depende de nuestras decisiones (&#8230;) Cuando la liturgia es algo que cada uno hace a partir de s\u00ed mismo, entonces no nos da ya la que es su verdadera cualidad: el encuentro con el misterio, que no es un producto nuestro, sino nuestro origen y la fuente de nuestra vida. Para la vida de la Iglesia es dram\u00e1ticamente urgente una renovaci\u00f3n de la conciencia lit\u00fargica, una reconciliaci\u00f3n lit\u00fargica que vuelva a reconocer la unidad de la historia de la liturgia y comprenda el Concilio Vaticano II no como ruptura, sino como momento evolutivo. <strong>Estoy convencido de que la crisis eclesial en la que nos encontramos hoy depende en gran parte del hundimiento de la liturgia, que a veces se concibe directamente\u00a0<em>etsi Deus non daretur<\/em><\/strong>: como si en ella ya no importase si hay Dios y si nos habla y nos escucha\u00bb<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p><p>En el Prefacio al primer volumen de sus escritos, 29 de junio de 2008, escrib\u00eda Benedicto XVI que, al comenzar con el tema de la liturgia, el Concilio Vaticano II quiso inequ\u00edvocamente resaltar el primado de Dios: Dios ante todo, como dice el inicio de la Constituci\u00f3n <em>Sacrosanctum Concilium<\/em>. As\u00ed pues, seg\u00fan el orden de las prioridades del Concilio, tambi\u00e9n el Santo Padre quiso que el primer volumen de su <em>Opera omnia<\/em> fuese el que conten\u00eda sus escritos sobre la liturgia. Porque, dice en el citado pr\u00f3logo:<\/p><p>\u201c<strong>La liturgia de la Iglesia ha sido para m\u00ed, desde mi infancia, la actividad central de mi vida<\/strong>, y tambi\u00e9n se ha vuelto, en la escuela teol\u00f3gica de maestros como Schmaus, S\u00f6hngen, Pascher y Guardini, el centro de mi trabajo teol\u00f3gico. Quer\u00eda ante todo ir hasta el fondo de la pregunta \u201c\u00bfpor qu\u00e9 creemos?\u201d \u2026 Desde este punto deben ser entendidos mis trabajos sobre la liturgia. No me interesaban los problemas espec\u00edficos de la ciencia lit\u00fargica, sino el anclarse de la liturgia en el acto fundamental de nuestra fe y por tanto tambi\u00e9n su lugar en nuestra entera existencia humana\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p><p>En el pr\u00f3logo a la edici\u00f3n rusa de sus\u00a0Obras Completas, firmado el 11 de julio de 2015 y publicado en italiano en\u00a0<em>Il Corriere della sera<\/em>\u00a0el 16 de abril de 2017, Benedicto XVI presenta el culto divino como liberaci\u00f3n de cuanto esclaviza al hombre y oprime su dignidad.<\/p><p>\u201cNihil Operi Dei praeponatur. Nada se anteponga al culto divino. Con estas palabras san Benito, en su Regla (43,3), estableci\u00f3 la prioridad absoluta del culto divino respecto a cualquier otra tarea\u2026 Benito, con la prioridad asignada a la liturgia, pone de relieve de manera inequ\u00edvoca la prioridad de Dios mismo en nuestras vidas&#8230; En la conciencia de los hombres de hoy hay urgencia para cualquier cosa posible; las cosas de Dios nunca parece que sean urgentes\u2026 Si Dios no es m\u00e1s importante, se trasmutan los criterios para establecer qu\u00e9 es lo importante. El hombre, al dejar de lado a Dios, se somete a s\u00ed mismo a las constricciones que lo hacen esclavo de fuerzas materiales y que, por tanto, se oponen a su dignidad. En los a\u00f1os que siguieron al Concilio Vaticano II he vuelto a ser consciente de la prioridad de Dios y de la Liturgia Divina. La <strong>malinterpretaci\u00f3n de la reforma lit\u00fargica, que se ha extendido ampliamente en la Iglesia Cat\u00f3lica<\/strong>, llev\u00f3 a poner siempre cada vez m\u00e1s en primer plano\u2026 la propia actividad y creatividad. El hacer de los hombres hizo casi olvidar la presencia de Dios. En esta situaci\u00f3n se hace cada vez m\u00e1s claro que la existencia de la Iglesia vive de la correcta celebraci\u00f3n de la liturgia y que la Iglesia est\u00e1 en peligro cuando el primado de Dios ya no aparece en la liturgia y, por tanto, en la vida. <strong>La causa m\u00e1s profunda de la crisis que ha derruido a la Iglesia reside en el oscurecimiento de la prioridad de Dios en la liturgia<\/strong>. Todo esto me llev\u00f3 a dedicarme al tema de la liturgia m\u00e1s ampliamente que en el pasado, porque sab\u00eda que la verdadera renovaci\u00f3n de la liturgia es una condici\u00f3n fundamental para la renovaci\u00f3n de la Iglesia\u201d.<\/p><p>Subrayando una y otra vez el ineluctable teocentrismo en la liturgia, Benedicto XVI ha repetido que no se trata de mostrar nuestra creatividad porque \u201cla liturgia no es ning\u00fan show, no es un teatro, un espect\u00e1culo, sino que vive desde el Otro. No se trata de la producci\u00f3n de uno mismo. Se trata de salir de s\u00ed mismo e ir m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismo, entregarse a \u00c9l y dejarse tocar por \u00c9l<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p><p>Y avisaba con dolor, tambi\u00e9n reiteradamente a los Obispos en visita <em>ad limina<\/em>, de que la minusvaloraci\u00f3n del culto del Sant\u00edsimo Sacramento es indicio y causa del oscurecimiento del sentido cristiano del misterio. Si en la Santa Misa ya no aparece el protagonismo de Jes\u00fas, s\u00f3lo se ve<\/p><p>\u201cuna comunidad atareada en muchas cosas en vez de estar recogida y de dejarse atraer a lo \u00fanico necesario: su Se\u00f1or&#8230; Si en la liturgia no destacase la figura de Cristo\u2026, ya no tendr\u00edamos la liturgia cristiana&#8230; \u00a1Qu\u00e9 lejos est\u00e1n de todo esto quienes, en nombre de la inculturaci\u00f3n, caen en el sincretismo introduciendo en la celebraci\u00f3n de la santa misa ritos tomados de otras religiones o particularismos culturales! (cf. <em>Redemptionis Sacramentum<\/em>, 79). El misterio eucar\u00edstico\u2026 es un \u00abdon demasiado grande para soportar ambig\u00fcedades y reducciones\u00bb, particularmente cuando, \u00abprivado de su valor sacrificial, se vive como si no tuviera otro significado y valor que el de un encuentro convival fraterno\u00bb (<em>Ecclesia de Eucharistia<\/em>, 10). Pero el culto no puede nacer de nuestra fantas\u00eda; ser\u00eda un grito en la oscuridad o una simple autoafirmaci\u00f3n<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p><p>Si la liturgia es producto de un bricolaje, es la comunidad quien se autocelebra: lo \u00fanico importante es ella misma; no sale de s\u00ed misma para entrar al grandioso \u00e1mbito de la fe y la oraci\u00f3n de la Iglesia<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Pero la liturgia nos adentra en algo m\u00e1s grande que todo lo nuestro<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>; no es algo elaborado por los liturgistas: a lo largo de dos milenios sigue siendo un desarrollo permanente de la adoraci\u00f3n. Es la Iglesia quien transforma nuestro \u201cyo\u201d en su \u201cnosotros\u201d, ensanchando nuestro coraz\u00f3n<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>El te\u00f3logo Ratzinger hab\u00eda repetido con frecuencia que la importancia de la liturgia \u00abno proviene de lo que nosotros hacemos,\u00a0sino de\u2026 Algo que todos juntos somos incapaces de hacer\u00bb<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. Reci\u00e9n nombrado arzobispo de M\u00fcnich y Frisinga, en una homil\u00eda dirigida a la conferencia episcopal alemana reunida en Fulda en 1982 y titulada \u00abLa vida lit\u00fargica en las comunidades quince a\u00f1os despu\u00e9s del Concilio\u00bb, recordaba que \u00e9ste hab\u00eda enfatizado la\u00a0<em>participatio actuosa<\/em> de los fieles, mas ello no conlleva medir su \u00e9xito seg\u00fan su entretenimiento\u2026 Es demasiado poco designar la eucarist\u00eda como banquete de la comunidad\u2026; es inseparablemente cena, sacrificio y fiesta de la resurrecci\u00f3n<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. Como Papa, volver\u00e1 con frecuencia sobre el tema, recordando que lo esencial del fiel que participa en la celebraci\u00f3n lit\u00fargica \u201cno es hacer, sino escuchar, abrirse, recibir\u2026 Recibir no significa estar pasivo o desinteresarse de lo que all\u00ed acontece, sino cooperar\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>\u00a0con la liturgia misma.<\/p><p>Me atrever\u00eda a afirmar que el desgraciadamente a\u00fan infravalorado pontificado de Benedicto XVI ha tenido como tema central la sagrada liturgia, seg\u00fan un principio reversible en sus t\u00e9rminos: si la liturgia es fundamental para la vida de la Iglesia, su verdadera renovaci\u00f3n es necesaria para renovar la Iglesia, pues \u00aben el trato que demos a la liturgia se decide el destino de la fe y de la Iglesia\u00bb<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>, ya que \u00abdetr\u00e1s de las diversas maneras de concebir la liturgia hay\u2026 maneras diversas de entender la Iglesia y, por consiguiente, a Dios y las relaciones del hombre con \u00c9l. El tema de la liturgia no es en modo alguno marginal: ha sido el Concilio quien nos ha recordado que tocamos aqu\u00ed el coraz\u00f3n de la fe cristiana\u00bb<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p><p>A pesar del rico y abundante magisterio lit\u00fargico de San Juan Pablo II<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>, al inicio del Pontificado de Benedicto XVI el panorama no es nada halag\u00fce\u00f1o. Como diagnostica certeramente Mons. Ferrer, a mi entender uno de los m\u00e1s fiables estudiosos de la liturgia actualmente en Espa\u00f1a, hay \u201cuna disminuci\u00f3n clamorosa del n\u00famero de fieles practicantes, un cierto \u2018cansancio\u2019 en el clero, que afecta tambi\u00e9n a la vida lit\u00fargica, un fuerte contexto secularizador, dentro y fuera de la Iglesia, la pervivencia de rechazos viscerales de la reforma y\u2026 una idea de Liturgia donde\u2026 la creatividad se presenta como exigencia de verdad o autenticidad, llevando la Liturgia a una diversidad sin freno, hasta poner en peligro la comuni\u00f3n eclesial en la fe, la oraci\u00f3n y los sacramentos. Toda norma parece innecesaria o puramente orientativa y todo grupo o sacerdote se cree capacitado para \u201chacerse su Liturgia\u201d\u2026 Estas diversas problem\u00e1ticas se viven con proporci\u00f3n e intensidad diversa seg\u00fan los lugares\u2026, pero representan\u2026 las situaciones que la Iglesia vive cuando Benedicto XVI comienza el ejercicio de su ministerio\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>.<\/p><p>No son muchos los documentos magisteriales sobre Liturgia emanados durante su Pontificado. Principalmente, se trata de dos Exhortaciones apost\u00f3licas postsinodales, que se refieren a la Liturgia de modo m\u00e1s bien concomitante o indirecto.<\/p><p>Antes de <em>Verbum Domini<\/em>, sobre la Palabra de Dios, de 2010, el 22 de febrero de 2007 hab\u00eda aparecido <em>Sacramentum caritatis<\/em>, tras el S\u00ednodo sobre la Eucarist\u00eda, celebrado en la estela del \u201cA\u00f1o de la Eucarist\u00eda\u201d y de los documentos que lo acompa\u00f1aron. En esta Exhortaci\u00f3n, Benedicto XVI presenta como elementos de la \u201cparticipaci\u00f3n\u201d en la Eucarist\u00eda la adoraci\u00f3n y el silencio, nacidos de una actitud \u201capof\u00e1tica\u201d. Y llama a la reflexi\u00f3n sobre ciertas pr\u00e1cticas lit\u00fargicas posconciliares, como la \u201cconcelebraci\u00f3n\u201d, que puede perder su raz\u00f3n de ser en una masa de concelebrantes que supera las dimensiones f\u00edsicas de relaci\u00f3n con el altar, o la \u201ccapilla de la adoraci\u00f3n\u201d, que para favorecer la piedad eucar\u00edstica se separa del altar mayor, privando a \u00e9ste de la presencia del Sant\u00edsimo Sacramento y cooperando a la \u201cdesacralizaci\u00f3n\u201d del templo.<\/p><p>Esta producci\u00f3n, ciertamente no muy abundante, queda compensada con creces con el principal magisterio lit\u00fargico de Benedicto XVI: su ejemplo. Durante su Pontificado, sus celebraciones eran una verdadera escuela en la que el Papa ofrec\u00eda, proponiendo sin imponer, un \u201cmodelo\u201d lit\u00fargico. Y aun cuando es verdad que el mero ejemplo, bien que sea del Papa, no es ley, no resultaba razonable sostener que el dechado de ceremonias papales tan dignas y hermosas nada deb\u00eda influir en el modo de celebrar obispos y sacerdotes. Quien conoce la historia de la Liturgia, sabe c\u00f3mo la Papal, salvo en lo privativo del Romano Pont\u00edfice, es fuente principal del Ceremonial de los Obispos y \u00e9ste, salvo lo espec\u00edficamente episcopal, es modelo de la liturgia presbiteral solemne. Por otra parte, el Oficio de las Celebraciones Lit\u00fargicas del Sumo Pont\u00edfice, bajo el pontificado de Benedicto XVI, no hizo sino destacar algunos elementos de los libros lit\u00fargicos vigentes del Rito Romano: por ejemplo, cuidar los tiempos de silencio en la Misa; usar en las grandes solemnidades ornamentos valiosos y bellos, aun de estilos y \u00e9pocas anteriores a la nuestra; administrar la comuni\u00f3n de rodillas y en la boca; colocar la cruz en el centro del altar, y a ambos lados los seis candelabros; utilizar con preferencia el Canon Romano; proclamar en lat\u00edn algunos elementos del Propio y del ordinario de la Misa; privilegiar el canto gregoriano y la polifon\u00eda sacra. \u201cEl arte\u2026 y la oraci\u00f3n coral \u2013 dir\u00e1 el Papa en Notre Dame de Par\u00eds \u2013 ayudaron a Paul Claudel, que asist\u00eda a las V\u00edsperas del d\u00eda de Navidad de 1886, a encontrar el camino hacia una experiencia personal de Dios. Es significativo que Dios haya iluminado su alma precisamente durante el canto del Magnificat\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/p><p>Con su <em>ars celebrandi<\/em> Benedicto XVI no ha pretendido \u201cinvitar a una especie de teatro\u2026, sino a una interioridad, que se hace sentir\u2026 para la gente que asiste. S\u00f3lo si ven que no es\u2026 un espect\u00e1culo \u2013no somos actores\u2013, sino la expresi\u00f3n del camino de nuestro coraz\u00f3n, entonces la liturgia resulta hermosa, se hace comuni\u00f3n de todos los presentes con el Se\u00f1or\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. As\u00ed, la belleza de una liturgia totalmente centrada en Dios hace presente en la tierra un pedazo de cielo, una imagen de la eternidad. Por eso hace siglos nuestros antepasados construyeron magn\u00edficas catedrales, cuya hermosura eleva los sentidos hacia \u201clo que ni el ojo vio, ni el o\u00eddo oy\u00f3, ni al coraz\u00f3n del hombre lleg\u00f3, lo que Dios prepar\u00f3 para los que le aman\u201d (1 Co 2, 9)<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>. \u201cEn toda forma de esmero por la liturgia, el criterio determinante debe ser siempre la mirada puesta en Dios&#8230; Cuando, en las reflexiones sobre la liturgia, nos preguntamos c\u00f3mo hacerla atrayente, interesante y hermosa, ya vamos por mal camino. O la liturgia es <em>opus Dei<\/em>, con Dios como sujeto espec\u00edfico, o no lo es\u2026 Celebrad la sagrada liturgia dirigiendo la mirada a Dios\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>. \u201cLa belleza de los ritos nunca ser\u00e1 lo suficientemente esmerada, lo suficientemente cuidada, elaborada, porque nada es demasiado bello para Dios, que es la Hermosura infinita. Nuestras liturgias de la tierra no podr\u00e1n ser m\u00e1s que un p\u00e1lido reflejo de la liturgia, que se celebra en la Jerusal\u00e9n de arriba, meta de nuestra peregrinaci\u00f3n en la tierra. Que nuestras celebraciones, sin embargo, se le parezcan lo m\u00e1s posible y la hagan presentir\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>.<\/p><p>\u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> J. Ratzinger,\u00a0<em>Mi vida. Recuerdos (1927-1977)<\/em>, Madrid 1997, 125<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> J. Ratzinger, <em>Opera omnia. Teologia della Liturgia<\/em>, Citt\u00e0 del Vaticano 2010, 5-9*<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Benedicto XVI, <em>Luce del mondo<\/em>, Editrice Vaticana, Citt\u00e0 del Vaticano 2010, 215<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Benedicto XVI, Discurso a los obispos de la regi\u00f3n norte 2 de la Conferencia Episcopal de Brasil en visita \u00abad limina\u00bb, 15 de abril de 2010<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cf. Benedicto XVI, <em>Luce del mondo<\/em>, 153<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Cf. Benedicto XVI, Discurso en el encuentro con obispos de Suiza, Sala Bolonia, 7 de noviembre de 2006<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cf. Benedicto XVI, Encuentro con sacerdotes de la di\u00f3cesis de Albano, Castelgandolfo, 31 de agosto de 2006<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> J. Ratzinger, <em>Informe sobre la fe<\/em>, 139<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cf. J. Ratzinger, \u00abDas gottesdinsliche Leben in den Gemeinden f\u00fcnfzenhn Jahre nach dem Konzil\u00bb en\u00a0<em>Gesammelte Schriften\u00a0<\/em>11, 627-631.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Benedicto XVI,\u00a0a los obispos de la Regi\u00f3n Norte 2 de la Conferencia Episcopal de Brasil en Visita ad limina, 15 de abril de 2010<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> J. Ratzinger,\u00a0<em>Opera omnia IX, Teologia della Liturgia<\/em>, contraportada;\u00a0<em>Un canto nuevo para el Se\u00f1or<\/em>, p. 9. De \u201cpalabras dram\u00e1ticas\u201d las calific\u00f3 en su libro entrevista <em>Luz del mundo<\/em>, de 2010 el periodista alem\u00e1n Peter Seewald, buen conocedor del pensamiento de Joseph Ratzinger, ya que en libros anteriores (<em>La sal de la Tierra <\/em>y<em> Dios y el mundo<\/em>) hab\u00eda puesto por escrito sendos di\u00e1logos con el entonces cardenal Ratzinger.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> J. Ratzinger,\u00a0<em>Informe sobre la fe<\/em>, 132<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> 14 de septiembre 1984: <em>Caeremoniale Episcoporum<\/em>; 2 de julio 1988, <em>Motu Proprio Ecclesia Dei<\/em>, autorizando, con diversas condiciones y cautelas el uso de los libros lit\u00fargicos vigentes en 1962 (AAS 80 -1988- 1495-1498); 4 de diciembre 1988, Carta Apost\u00f3lica, <em>Vicesimus quintus annus<\/em>, documento clave que se\u00f1ala luces y sombras de la \u201creforma\u201d e insiste en la inculturaci\u00f3n y la relaci\u00f3n de la Liturgia con la piedad popular; 11 de octubre 1992, Constituci\u00f3n Apost\u00f3lica, <em>Fidei depositum<\/em>, promulgando el <em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em> (8-04-1993), cuya segunda parte ofrece un magn\u00edfico compendio sobre la Liturgia; 25 de enero 1994, Instrucci\u00f3n <em>Varietates Legitimae<\/em> de la Congregaci\u00f3n para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, carta magna sobre la \u201cinculturaci\u00f3n de la Liturgia\u201d seg\u00fan las indicaciones de <em>Vicesimus quintus annus<\/em>; 28 de marzo 2001, Instrucci\u00f3n <em>Liturgiam authenticam<\/em> de la misma Congregaci\u00f3n, sobre la traducci\u00f3n de los libros lit\u00fargicos, en relaci\u00f3n con la \u201cinculturaci\u00f3n\u201d; 3 de mayo de 1998, Carta apost\u00f3lica <em>Dies Domini<\/em>, sobre la santificaci\u00f3n del domingo; 6 de enero 2001, Carta apost\u00f3lica <em>Novo millenio ineunte<\/em>, trazando un plan pastoral para la Iglesia del tercer milenio, subrayando la conexi\u00f3n entre Liturgia, Palabra de Dios, vida y misi\u00f3n; 17 de diciembre 2001, <em>Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia<\/em>, de la Congregaci\u00f3n para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos; 17 de abril 2003, Enc\u00edclica <em>Ecclesia de Eucharistia<\/em>; 28 de junio 2003, Exhortaci\u00f3n <em>Ecclesia in Europa<\/em>, con un cap\u00edtulo sobre la verdadera \u201crenovaci\u00f3n lit\u00fargica\u201d: \u201cCelebrar el Evangelio de la Esperanza\u201d; 4 de diciembre 2003, Carta apost\u00f3lica <em>Spiritus et Sponsa<\/em> a los 40 a\u00f1os de <em>Sacrosanctum Concilium<\/em>; 7 octubre 2004, Carta apost\u00f3lica <em>Mane nobiscum Domine<\/em> que convoca el A\u00f1o de la Eucarist\u00eda; 25 de marzo 2004, Instrucci\u00f3n <em>Redemptionis Sacramentum<\/em> de la Congregaci\u00f3n para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, sobre la recta comprensi\u00f3n y pr\u00e1ctica de la Liturgia. A tales documentos hay que a\u00f1adir la segunda generaci\u00f3n de libros lit\u00fargicos, revisados a la luz del S\u00ednodo de 1985 y de <em>Vicesimus quintus annus<\/em>. Menci\u00f3n especial merece la Colecci\u00f3n de Misas de la Virgen Mar\u00eda (15-08-1986), que recoge los principios de <em>Marialis cultus<\/em> del Beato Pablo VI (2-02-1974), respondiendo tambi\u00e9n al deseo de conciliar Liturgia y piedad popular, que recoger\u00e1 <em>Vicesimus quintus annus<\/em>. (Cf. Juan-Miguel Ferrer, \u201cEl panorama lit\u00fargico actual, el pontificado de Benedicto XVI\u201d, conferencia pronunciada durante el 54\u00ba Cursillo diocesano de liturgia \u201cLiturgia y Nueva Evangelizaci\u00f3n\u201d, Astorga, 10 de octubre de 2011.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Ibid.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Benedicto XVI, Homil\u00eda en la celebraci\u00f3n de las V\u00edsperas en la Catedral de Notre-Dame, Par\u00eds, 12 de septiembre de 2008<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Benedicto XVI, Encuentro con sacerdotes de la di\u00f3cesis de Albano, Castelgandolfo, 31 de agosto de 2006<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> \u201cEs dif\u00edcil no dar gracias a Aquel que ha creado tanto la materia como el esp\u00edritu, por la belleza del edificio que nos acoge. La fe de la Edad Media edific\u00f3 catedrales, y vuestros antepasados vinieron aqu\u00ed para alabar a Dios&#8230; En este santuario\u2026 los arquitectos, pintores, escultores y m\u00fasicos aportaron lo mejor de s\u00ed mismos\u2026 esta casa no es m\u00e1s que el s\u00edmbolo concreto de la Jerusal\u00e9n de arriba, la que desciende hacia nosotros (cf. Ap 21,2) para ofrecernos la m\u00e1s bella de las moradas\u201d (Benedicto XVI, Homil\u00eda en la celebraci\u00f3n de las V\u00edsperas en la Catedral de Notre-Dame, Par\u00eds, 12 de septiembre de 2008). \u201cLa ausencia total de im\u00e1genes no es compatible con la fe en la encarnaci\u00f3n de Dios. Dios, en su actuaci\u00f3n hist\u00f3rica, ha entrado en nuestro mundo sensible para que el mundo se haga transparente hacia \u00c9l. Las im\u00e1genes de lo bello en las que se hace visible el misterio del Dios invisible forman parte del culto cristiano. La imagen de Cristo y las im\u00e1genes de los santos no son fotograf\u00edas. Su cometido es llevar m\u00e1s all\u00e1 de lo constatable desde el punto de vista material, consiste en despertar los sentidos internos y ense\u00f1ar una nueva forma de mirar que perciba lo invisible en lo visible. La sacralidad de la imagen consiste precisamente en que procede de una contemplaci\u00f3n interior y, por esto mismo, lleva a una contemplaci\u00f3n interior\u201d (J. Ratzinger, <em>El esp\u00edritu de la liturgia<\/em>, 137 ss.).<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Benedicto XVI, Discurso a los monjes cistercienses de la abad\u00eda de Heiligenkreuz, 9 de septiembre de 2007<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Benedicto XVI, Homil\u00eda en la celebraci\u00f3n de las V\u00edsperas en la Catedral de Notre Dame, Par\u00eds, 12 de septiembre de 2008<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6593d998 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"6593d998\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"512\" src=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220726-WA0047-768x512.jpg\" class=\"attachment-medium_large size-medium_large wp-image-10794\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220726-WA0047-768x512.jpg 768w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220726-WA0047-300x200.jpg 300w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220726-WA0047-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220726-WA0047-1536x1023.jpg 1536w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220726-WA0047-600x400.jpg 600w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220726-WA0047.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\"><\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-49fc7528\" data-id=\"49fc7528\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-73a661fe elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"73a661fe\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-4bd532c0\" data-id=\"4bd532c0\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-28a47cfd elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"28a47cfd\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL BOLET\u00cdN \u00abCOVADONGA\u00bb N\u00ba14 &#8211; NOVIEMBRE 2022<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4fac5bbd elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"4fac5bbd\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Misa Tradicional: el gran legado lit\u00fargico de Benedicto XVI (parte II) Mons. D. Alberto Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Chaves, Pbro. En su autobiograf\u00eda, escrita antes de ser elegido Papa, hay una confesi\u00f3n de Ratzinger desde la que se comprende su honda preocupaci\u00f3n por la renovaci\u00f3n lit\u00fargica y su vivencia de la liturgia como don recibido por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":10995,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-11670","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-boletin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11670","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11670"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11670\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10995"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11670"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11670"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11670"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}