{"id":19639,"date":"2024-05-19T20:40:25","date_gmt":"2024-05-19T18:40:25","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=19639"},"modified":"2025-03-24T16:46:05","modified_gmt":"2025-03-24T15:46:05","slug":"la-vida-como-combate-espiritual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/la-vida-como-combate-espiritual\/","title":{"rendered":"La vida como combate espiritual"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"19639\" class=\"elementor elementor-19639\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-aa09026 elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"aa09026\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-67e5039\" data-id=\"67e5039\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b1bfc0f elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"b1bfc0f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">La vida como combate espiritual,\nla acedia y la santa ira. Una arenga<\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-517c9d0 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"517c9d0\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">D. Tom\u00e1s Minguet Civera, Pbro.\n<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-900291f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"900291f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-ccc67d5\" data-id=\"ccc67d5\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3b9f9ec\" data-id=\"3b9f9ec\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7aab151 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"7aab151\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>La idea de \u00abcombate espiritual\u00bb se ha hecho extra\u00f1a para gran parte de los creyentes actuales. Sin embargo, es el lenguaje de la Sagrada Escritura y de los santos. \u00ab\u00bfNo es acaso milicia la vida del hombre sobre la tierra, y sus d\u00edas, como los de un jornalero?\u00bb, reza el libro de Job (7, 1). \u00bfNo est\u00e1 escrito que \u00abDios es un guerrero\u00bb (\u00c9x 15, 3) y que, adem\u00e1s, \u00abnos adiestra para la batalla\u00bb (Sal 18, 35)? \u00bfNo pertenecemos, mientras caminamos en esta vida, a la Iglesia militante? \u00bfNo hay enemigos reales de Dios y de nuestra salvaci\u00f3n? Recordemos tambi\u00e9n estas palabras de san Pablo: \u00abPoneos las armas de Dios, para poder afrontar las asechanzas del diablo, porque nuestra lucha no es contra hombres de carne y hueso, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo de tinieblas, contra los esp\u00edritus malignos del aire. Por eso, tomad las armas de Dios para poder resistir en el d\u00eda malo y manteneros firmes despu\u00e9s de haber superado todas las pruebas\u00bb (Ef 6, 11-13).<\/p><p>\u00bfQu\u00e9 nos ha pasado? \u00bfEs que ha cambiado el panorama y ahora, en estos momentos de la historia, por alguna misteriosa raz\u00f3n, la vida ya no es combate? \u00bfO es que estaban equivocados los antiguos (y la Sagrada Escritura y la pl\u00e9yade de los santos)? \u00bfO lo estamos nosotros? \u00bfO es que eso de \u00abcombate espiritual\u00bb es una forma de hablar arcaica, o simb\u00f3lica, y ser\u00eda mejor decir las cosas de otro modo?<\/p><p>Decididamente, el problema est\u00e1 aqu\u00ed y en nosotros. No estamos viendo las cosas como son, pues la vida espiritual realmente conlleva un combate serio y esforzado. \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 pasando?<\/p><p>Sin obviar, entre otras causas, que existen unos silencios sintom\u00e1ticos en la predicaci\u00f3n habitual que se hace en las iglesias (hay temas importantes de nuestra fe que apenas se recuerdan y que pr\u00e1cticamente ni se sabe que existen) y que el modernismo ha hecho estragos en la visi\u00f3n cat\u00f3lica de la vida, hemos de ir a la ra\u00edz preternatural y decir que en nuestra \u00e9poca se ha generalizado un mal oscuro (y que es tanto m\u00e1s oscuro cuanto m\u00e1s inadvertido opera). Un mal que siempre ha existido, pero que ahora pareciera que es uno de los principales rasgos caracter\u00edsticos del mundo actual.<\/p><p>Nos referimos a la acedia espiritual, que es el nombre cl\u00e1sico del mal entendido pecado capital de la pereza. Esta acedia, cuando impera sobre un alma, hace vivir la vida espiritual y la llamada a la santidad como una carga cansina, un trabajo que no merece la pena acometer, un \u00abno me pidas tanto que me conformo con lo m\u00ednimo\u00bb. Ella es esa tristeza del pusil\u00e1nime que, como dice Pieper, \u00abno tiene ni el \u00e1nimo ni la voluntad de ser tan grande como realmente es\u00bb (<em>Las virtudes fundamentales<\/em>). Por la acedia, pues, tendemos a hacer un planteamiento chato y mezquino de la vida, una forma de ver las cosas que achica la esperanza y ahoga todo \u00edmpetu de lucha, entreteniendo nuestra mente y fuerzas en contar monedas y satisfacer el vientre.<\/p><p>Esta claudicaci\u00f3n f\u00e1ctica se esconde a nuestra conciencia con la asunci\u00f3n de falsas ideolog\u00edas, negando la existencia de enemigos, asintiendo c\u00f3moda y c\u00f3mplicemente al discurso mayoritario, con esas excusas de mal pagador con las que uno se autoenga\u00f1a (\u00abas\u00ed est\u00e1 bien y no hace falta m\u00e1s\u00bb, \u00abno hay por qu\u00e9 exagerar\u00bb). Pero no podemos cambiar la verdad, y cuando se vive en la acedia, los frutos que engendramos son \u2014en atinada enumeraci\u00f3n de los cl\u00e1sicos\u2014 la desesperaci\u00f3n, la <em>evagatio mentis<\/em> (esa necesidad de cambiar constantemente de actividad o pensamiento), el sopor espiritual, la pusilanimidad, el rencor y, finalmente, la malicia. Es por esto que la pereza es pecado capital, porque es cabeza de muchos otros. Entre ellos, no luchar por lo que hay que luchar.<\/p><p>Al final de este proceso, aunque se digan muchas cosas, uno termina aceptando el mal sin haber combatido, desesperado de alcanzar el bien. Extra\u00f1a paradoja por la que, a la vez que se profesa un falso optimismo buenista, se extienden la tristeza y el des\u00e1nimo, la desesperanza. Es triste no tener nada por lo que luchar ni por lo que morir. \u00bfNo habr\u00e1 una relaci\u00f3n entre alegr\u00eda y combate? \u00bfNo ser\u00e1 que no se lucha porque no hay nada que de verdad se ame?<\/p><p>Pero siempre, mientras hay vida, podemos despertar, como cuando aquel marchito Th\u00e9oden, por las palabras de Gandalf, empu\u00f1\u00f3 la espada y, al hacerlo, \u00ables pareci\u00f3 a todos que el d\u00e9bil brazo del anciano recobraba la fuerza y la firmeza\u00bb (Tolkien, <em>El Se\u00f1or de los anillos<\/em>, II, 3.\u00ba, 6). Es necesario despertar y retomar este planteamiento \u00abguerrero\u00bb de la fe, dando autoridad a toda la tradici\u00f3n espiritual que nos precede. No porque s\u00ed, sino por la verdad de las cosas, porque hay un bien arduo que alcanzar y defender, y hay un mal impetuoso que rechazar. Empezando por uno mismo.<\/p><p>Efectivamente, existe el mal. Existen demonio, mundo y carne. Existe el pecado. Desechemos, pues, la imagen burguesa, irenista y mundana de la vida (y de la fe): una falsa cosmovisi\u00f3n, de corte materialista y hedonista, por la que entendemos que ya hemos llegado a puerto y que se trata, sobre todo, de \u00abestar lo mejor posible\u00bb. \u00a1Cu\u00e1ntos discursos \u00abcristianos\u00bb se reducen, a fin de cuentas, a esto, a buscar el bienestar!<\/p><p>Pero Cristo no habl\u00f3 ni actu\u00f3 as\u00ed. \u00c9l nos ha precedido y ense\u00f1ado que hay un \u00abbuen combate\u00bb que librar (1 Tim 6, 12), \u00c9l que se enfrent\u00f3 a Satan\u00e1s en el desierto, que proclam\u00f3 sin miedo y a contracorriente su Palabra, que empu\u00f1\u00f3 el l\u00e1tigo en el templo, que dio su vida en oblaci\u00f3n sin huir de la batalla. Y no s\u00f3lo en estos episodios. \u00bfNo hay un cierto <em>pathos<\/em> b\u00e9lico en toda la vida de Cristo? Dir\u00edase que todo, o casi todo, lo que hizo y dijo el Se\u00f1or lo llev\u00f3 a cabo en un ambiente u hostil o poco receptivo, acosado por muchos enemigos. Constantemente a prueba, \u00absin reclinar la cabeza\u00bb (Mt 8,20). Y en cada tesitura, \u00bfno lo vemos siempre en su lugar, en guardia, sin rehusar ning\u00fan embate, custodiando la verdad, refutando la mentira: de servicio? \u00abTu guardi\u00e1n no duerme, no duerme ni reposa el guardi\u00e1n de Israel\u00bb (Sal 120, 3).<\/p><p>Demos un paso m\u00e1s. En esta tarea de retomar el combate (espiritual y, por eso, concreto) de la vida, hemos de redescubrir algo que hay dentro de nosotros. Una dotaci\u00f3n creatural que se ha ido escondiendo a nuestra conciencia y que, por ende, hemos dejado de cultivar. Es lo que los cl\u00e1sicos llamaban el irascible. Esas fuerzas pasionales, hermanas del concupiscible, que Dios nos ha dado para que, bajo la gu\u00eda de la prudencia, atemperadas por la templanza y empu\u00f1adas por la fortaleza, nos ayuden en la consecuci\u00f3n de la justicia. S\u00ed, el irascible, cuya vivencia recta se ha llamado propiamente santa ira, y que alguien se ha encargado de adormecer por un lado y desbocar por otro.<\/p><p>En esta vida, pues, para alcanzar el bien aut\u00e9ntico y para luchar contra el mal real (dentro y fuera de nosotros), hemos de combatir. Y combatir bien, seg\u00fan verdad. Como dec\u00eda el fragmento de san Pablo antes citado, se trata de un combate especial en el que se empu\u00f1an \u00abarmas de Dios\u00bb. Es la batalla, hasta la sangre, del m\u00e1rtir Vicente que se niega a apostatar, o de la peque\u00f1a Mar\u00eda Goretti que prefiere morir a pecar de impureza; es el combate de cada acto de virtud, escondido o manifiesto, o del testimonio a contracorriente por proclamar la verdad, o de cortarse esa mano que es ocasi\u00f3n de pecado. Es el combate que hace que la vida merezca la pena ser vivida y que nos encamina hacia el Cielo.<\/p><p>En pie, pues. Sacudamos la acedia y dispong\u00e1monos para la buena batalla. Imitemos, as\u00ed, al Se\u00f1or, que, en decir de Isa\u00edas, cada ma\u00f1ana \u00absale como un h\u00e9roe, excita su ardor como un guerrero, lanza el alarido, mostr\u00e1ndose valiente frente al enemigo\u00bb (42, 13).<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0521cc8 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"0521cc8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"720\" src=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/b32_1b-768x720.jpg\" class=\"attachment-medium_large size-medium_large wp-image-19646\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/b32_1b-768x720.jpg 768w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/b32_1b-300x281.jpg 300w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/b32_1b-1024x959.jpg 1024w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/b32_1b.jpg 1078w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\">\u201cLa expulsi\u00f3n de los mercaderes\u201d (El Greco, Londres h. 1600)<\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-1db2a0c\" data-id=\"1db2a0c\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-07d47a8 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"07d47a8\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-6a7d39c\" data-id=\"6a7d39c\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ea93950 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"ea93950\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL BOLET\u00cdN \u00abLAUDATE\u00bb N\u00ba32 &#8211; MAYO 2024<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8e15f21 elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"8e15f21\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La vida como combate espiritual, la acedia y la santa ira. Una arenga D. Tom\u00e1s Minguet Civera, Pbro. La idea de \u00abcombate espiritual\u00bb se ha hecho extra\u00f1a para gran parte de los creyentes actuales. Sin embargo, es el lenguaje de la Sagrada Escritura y de los santos. \u00ab\u00bfNo es acaso milicia la vida del hombre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":19641,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[55,52],"tags":[],"class_list":["post-19639","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-boletin","category-espiritualidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19639","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19639"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19639\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19641"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19639"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19639"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19639"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}