{"id":27106,"date":"2025-01-16T16:38:46","date_gmt":"2025-01-16T15:38:46","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=27106"},"modified":"2025-01-16T16:49:13","modified_gmt":"2025-01-16T15:49:13","slug":"temporas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/temporas\/","title":{"rendered":"T\u00e9mporas"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"27106\" class=\"elementor elementor-27106\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-5e197e5 elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"5e197e5\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-540895d\" data-id=\"540895d\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-948f66e elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"948f66e\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">T\u00e9mporas: la verdadera fiesta cat\u00f3lica por el solsticio.<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1d9a625 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"1d9a625\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">D. V\u00edctor Asensi Ortega, Universidad de Valencia<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-4a15f8e elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"4a15f8e\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-94dad99\" data-id=\"94dad99\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a0b844a\" data-id=\"a0b844a\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-bb7e37a elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"bb7e37a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"632\" src=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/b40_1b-768x632.jpg\" class=\"attachment-medium_large size-medium_large wp-image-27102\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/b40_1b-768x632.jpg 768w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/b40_1b-300x247.jpg 300w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/b40_1b-1024x842.jpg 1024w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/b40_1b.jpg 1070w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\">Invierno, taller de Bassano, segunda mitad del siglo XVI. Extra\u00eddo de la colecci\u00f3n digital del Museo del Prado.<\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-33bcad8 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"33bcad8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>En el anterior n\u00famero hablamos de la fiesta de la Navidad, sus or\u00edgenes, su importancia en el calendario lit\u00fargico y su relaci\u00f3n con el solsticio de invierno. Al contrario de lo que popularmente se piensa, esta relaci\u00f3n no se deriva de las fiestas paganas en honor a los cambios de estaci\u00f3n, sino de la Pascua de Resurrecci\u00f3n y del equinoccio vernal.<\/p>\n<p>Sin embargo, s\u00ed existen unas fiestas cat\u00f3licas profundamente conectadas con los cambios de estaci\u00f3n y con el culto pagano: las t\u00e9mporas. Y, aunque es una de las fiestas m\u00e1s antiguas y celebradas de la Iglesia cat\u00f3lica, quiz\u00e1s incluso m\u00e1s antigua que la Navidad, es muy probable que nunca hayas o\u00eddo hablar de ellas. Por eso, vamos a dedicar este art\u00edculo a estas grandes olvidadas. Y lo primero que debemos saber para entender las t\u00e9mporas es la naturaleza y el sentido de celebrar los cambios de estaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde tiempos remotos, las civilizaciones han tenido un v\u00ednculo profundo con los cambios de estaci\u00f3n. Es f\u00e1cil entenderlo en aquellas civilizaciones que se asentaron gracias a la agricultura. La vida giraba en torno a las cosechas, y las cosechas se reg\u00edan por las estaciones. Pero incluso las culturas del \u00e1rtico, donde la agricultura es imposible y el cambio de las estaciones no se aprecia, celebran el solsticio de verano. Es el fin de la temporada de ballenas. Y es que la caza, igual que la agricultura, depende tambi\u00e9n de las estaciones<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>Esta sujeci\u00f3n de la caza\/agricultura a los avatares clim\u00e1ticos hace ver al hombre que \u00e9l no es due\u00f1o absoluto de su destino. Ante este hecho, todas las civilizaciones volcaron su mirada en Dios. Hoy en d\u00eda se tiende a leer esta respuesta como una divinizaci\u00f3n torpe del clima por creerlo incontrolable o caprichoso. Se aplica, nuevamente, el manido <em>dios de los vac\u00edos<\/em>: \u00abNo sabemos qu\u00e9 causa las lluvias, as\u00ed que debe ser Dios\u00bb. La idea del dios de los vac\u00edos falla porque ve al hombre antiguo como supersticioso e ignorante. Y esta idea no parte sino de la soberbia de nuestra \u00e9poca, que se ve a s\u00ed misma como \u00abmadura\u00bb y a sus ancestros, como \u00abinmaduros\u00bb, y, por eso, les achaca un pensamiento m\u00e1gico y razonamientos infantiles.<\/p>\n<p>Desde luego, esta lectura es incorrecta. Como ser racional, el hombre busca la verdad y observa patrones en todo lo que le rodea. En su momento m\u00e1s primitivo, lo busca en la naturaleza, y encuentra una raz\u00f3n (un <em>logos<\/em>) que aprende a predecir y aprovechar. Incluso las civilizaciones menos sofisticadas sab\u00edan leer el clima y los animales. Los sucesos no son fortuitos, sino que se dan conforme a un sentido. El desarrollo de un saber natural hace ver al hombre que la verdad y la mentira no las dicta \u00e9l, sino que le vienen dadas.<\/p>\n<p>Y, como ser espiritual, el hombre sabe trasladar esa ley natural que observa en toda la naturaleza a su vida y a su obrar. Entonces, toma conciencia de que no solo la verdad y la mentira, sino tambi\u00e9n el bien y el mal, le vienen dados. Desde luego, lo que no sabe es de d\u00f3nde le viene dado, aunque entiende que debe ser de algo superior a \u00e9l. Sabe que debe haber Dios, pero no sabe c\u00f3mo es. Ah\u00ed es donde pueden comenzar el paganismo y la divinizaci\u00f3n de la naturaleza.<\/p>\n<p>En otras palabras, las civilizaciones antiguas se sent\u00edan agradecidas de que la naturaleza siguiera patrones predecibles que les permitieran prosperar. Pero como no se le puede hablar a una nube ni a una tabla de c\u00e1lculo, necesitaban agradec\u00e9rselo a alguien, no a algo. Por ello, van surgiendo deidades como Ceres, Sedna o cualquier otra. Por tanto, la mayor\u00eda de estas fiestas en su honor ten\u00edan un componente religioso de acci\u00f3n de gracias dirigida a una divinidad personal. Por supuesto, tambi\u00e9n se le ped\u00eda a la divinidad que siguiera favoreciendo a sus fieles y regalando sus dones.<\/p>\n<p>Nada de esto es torpe o pueril. De hecho, las civilizaciones m\u00e1s sofisticadas, como las mediterr\u00e1neas orientales y, m\u00e1s tarde, Roma, desarrollaron una ciencia muy precisa para leer el clima. Pero ser capaces de entender el clima no desprestigiaba la fe pagana, al contrario. Como vimos, era ese mismo astro que tanto estudiaban y conoc\u00edan el que personificaban en Sol. Si lo consideraban un dios tan importante, era justamente porque lo conoc\u00edan muy bien. Precisamente por su gran predictibilidad y consecuente confiabilidad, Sol representaba tan bien la eternidad y el logos<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>As\u00ed, el paganismo es la respuesta normal de un ser espiritual cuando no conoce a Dios. Por eso, hoy en d\u00eda vuelve a surgir. No obstante, el paganismo no tiene lugar cuando el mismo Dios se revela. Dios mismo se hizo hombre hace 2025 a\u00f1os de Mar\u00eda Sant\u00edsima y nos predic\u00f3 la Verdad del hombre, de la naturaleza e incluso de S\u00ed Mismo. Desde entonces, no cabe ning\u00fan paganismo, ninguna suposici\u00f3n de c\u00f3mo es Dios, porque \u00e9l mismo nos ha dicho todo lo que necesitamos saber de \u00c9l, ni m\u00e1s, ni menos.<\/p>\n<p>En consecuencia, el cristianismo corta radicalmente con el paganismo al pasar de un dios m\u00edtico a un Dios revelado, aunque esto no significa que rechace todo lo que es pagano. Como nos ense\u00f1a san Pablo, \u00abse examin\u00f3 todo y se qued\u00f3 con lo bueno\u00bb (1 Ts 5, 21). En este sentido, celebrar las estaciones es algo humano, no pagano. El cristianismo no era ajeno a esa realidad. Las fiestas de cambio de estaci\u00f3n no supon\u00edan ning\u00fan problema. Pero, despu\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n, no pod\u00edan seguir dirigi\u00e9ndose plegarias a \u00eddolos de la naturaleza como Ceres, Baco o Saturno, sino \u00fanicamente hacia el verdadero autor de los ciclos naturales: Dios.<\/p>\n<p>Una vez aclarado esto, podemos entender mucho mejor c\u00f3mo tomaron forma estas fiestas. En realidad, la fijaci\u00f3n dentro de la Iglesia de las fechas y las pr\u00e1cticas de las t\u00e9mporas es una historia larga y rica, cuyo hilo conductor fue siempre el cambio de estaci\u00f3n. La primera referencia escrita la encontramos en el <em>Liber pontificalis<\/em>, bajo el pontificado de Calixto I (217-222), quien orden\u00f3 el ayuno para esos d\u00edas. Sin embargo, su pr\u00e1ctica podr\u00eda ser a\u00fan m\u00e1s antigua. San Le\u00f3n Magno (440-461) afirmaba que las t\u00e9mporas eran de instituci\u00f3n apost\u00f3lica. En una de sus homil\u00edas<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, este santo resume y explica muy bien todo lo expuesto hasta ahora, desmintiendo, de paso, la visi\u00f3n del dios de los vac\u00edos:<\/p>\n<p>[Los ayunos se\u00f1alados por la Iglesia] han sido distribuidos a trav\u00e9s del ciclo anual por la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, [&#8230;] la ley de la abstinencia corresponde a todas las \u00e9pocas; puesto que el ayuno primaveral lo celebramos en la Cuaresma; el veraniego, en Pentecost\u00e9s; el oto\u00f1al, en el s\u00e9ptimo mes, y el invernal, en este mes, que es precisamente el d\u00e9cimo y como sabemos que los divinos preceptos no son cosa huera y que todos los elementos sirven a la palabra divina para nuestra ense\u00f1anza, por eso las cuatro estaciones del a\u00f1o, como si fueran cuatro Evangelios, nos ense\u00f1an incesantemente lo que debemos predicar y lo que tenemos que practicar. Al decir el Profeta: <em>Los cielos anuncian la gloria de Dios y las obras de sus manos aparecen patentes en el firmamento; cada d\u00eda tiene su palabra y cada noche su significado<\/em> (Ps., 18, 1), \u00bfqu\u00e9 es lo que la divina verdad no nos habla? Sus palabras se oyen de d\u00eda y tambi\u00e9n de noche y la belleza de tantas cosas creadas por la mano de un solo Dios est\u00e1n gritando continuamente a los o\u00eddos del coraz\u00f3n la gran conclusi\u00f3n: que lo que hay de invisible en Dios se puede colegir por lo que ven nuestros sentidos (Rom., 1, 20), y as\u00ed es al creador del universo y no a la criatura a quien se debe rendir homenaje.<\/p>\n<p>Aunque se podr\u00eda escribir un art\u00edculo por cada t\u00e9mpora, tomemos las t\u00e9mporas de invierno a modo de escolio del art\u00edculo de la Navidad. Al beber directamente de los festivales paganos, las t\u00e9mporas fueron m\u00e1s populares en Roma. Las fiestas romanas del solsticio de invierno se celebraban del 17 al 23 de diciembre. Aunque el solsticio marca el d\u00eda con menos luz solar, el efecto sobre el anochecer comienza antes debido a otros factores astron\u00f3micos, lo que marcaba el inicio de las celebraciones.&nbsp;<\/p>\n<p>Concretamente, la distancia entre el Sol y la Tierra disminuye considerablemente en invierno (alcanzando el perihelio, el d\u00eda de distancia m\u00ednima, alrededor del 4 de enero), lo cual causa que la Tierra se desplace algo m\u00e1s lentamente y se dilate un poco la hora de anochecer. Esto, a su vez, provoca que, por ejemplo en el 2024, el 17 de diciembre en Valencia ya anocheci\u00f3 consistentemente un minuto m\u00e1s tarde que el d\u00eda anterior, pese a que el solsticio cay\u00f3 el d\u00eda 25<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Aunque pueda resultarnos imperceptible, a nuestros \u00abpueriles e ignorantes ancestros\u00bb no se lo parec\u00eda, y, por eso, las fiestas del solsticio sol\u00edan ser algo anteriores al solsticio, igual que las t\u00e9mporas.<\/p>\n<p>Al principio, la fecha de las t\u00e9mporas eran m\u00f3viles. Fue Gregorio VII (1073-1085) quien las fij\u00f3 para toda la Iglesia los d\u00edas mi\u00e9rcoles, viernes y s\u00e1bado posteriores al mi\u00e9rcoles de ceniza, a Pentecost\u00e9s, a la Exaltaci\u00f3n de la Cruz y a santa Luc\u00eda, siendo esta \u00faltima la referencia para el invierno<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. La devoci\u00f3n a santa Luc\u00eda estaba muy extendida desde los primeros siglos y ya el <em>Martyrologium Hieronymianum <\/em>(s<em>. <\/em>IV) recoge su onom\u00e1stica el 13 de diciembre.<\/p>\n<p>Debido al error del calendario juliano, en el siglo XI el solsticio ya ca\u00eda en el 16-17 de diciembre. La fecha en la que se celebraba santa Luc\u00eda (algo antes del solsticio), unida al simbolismo derivado de su nombre (que comparte ra\u00edz con <em>luz<\/em>), convirti\u00f3 a santa Luc\u00eda en el referente de las t\u00e9mporas de invierno y de las fiestas cristianas del solsticio. En la reci\u00e9n cristianizada Europa del norte, donde la fiesta central de las culturas aut\u00f3ctonas era el solsticio de invierno, arraig\u00f3 con renovada fuerza la devoci\u00f3n a santa Luc\u00eda, que todav\u00eda se conserva tanto por los cat\u00f3licos de esos pa\u00edses, como en la cultura popular<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>Dawkins, un afamado ateo, respondi\u00f3 una vez a un cat\u00f3lico que le acusaba de no conocer la Fe que \u00abno hace falta conocer la <em>Leprechaunolog\u00eda <\/em>para no creer en los <em>Leprechauns<\/em>\u00bb. La tesis de que \u00abla Navidad sustituye a las fiestas del solsticio\u00bb suena muy convincente cuando se tienen conocimientos superficiales de la antig\u00fcedad y de la Fe. Sin embargo, una mirada profunda en la Historia revela que la cultura precristiana m\u00e1s devota del solsticio, la escandinava, reformul\u00f3 su fiesta del solsticio con santa Luc\u00eda y nadie nunca trat\u00f3 de ocultarlo. Parece mentira, pero muchas veces la verdad es as\u00ed de obvia y as\u00ed de f\u00e1cil de enmascarar bajo un relato.<\/p>\n<p>Con el paso de los siglos, las t\u00e9mporas solo ganaron importancia. Desde los tiempos apost\u00f3licos, se exig\u00eda ayuno y oraci\u00f3n para recibir las \u00f3rdenes (Hechos 13, 3). As\u00ed que desde Gelasio I, las ordenaciones eran los s\u00e1bados de t\u00e9mporas. De esta manera, la pr\u00e1ctica del ayuno de t\u00e9mporas un\u00eda a toda la Iglesia en oraci\u00f3n por el clero. La abstinencia se export\u00f3 a tierras tan lejanas como Jap\u00f3n. Las famosas <em>tempuras<\/em> reciben este nombre por los jesuitas portugueses que guardaban la abstinencia de t\u00e9mporas y cocinaban verdura y pescado de un modo a\u00fan desconocido en Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero, pese a todo este \u00e9xito, las t\u00e9mporas no superaron la prueba de la modernidad. Quiz\u00e1 por culpa de la desconexi\u00f3n del hombre moderno con los ciclos naturales, estas fiestas quedaron relegadas a unas fiestas \u00abpor las cosechas\u00bb que solo se celebraban en las zonas agrarias. Finalmente, la constituci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Paenitemini <\/em>excluy\u00f3 las t\u00e9mporas de los d\u00edas de ayuno, y en el misal del 1969 las reduce a una \u00fanica memoria, el 5 de octubre.<\/p>\n<p>Aunque ya no sea una obligaci\u00f3n estricta, las t\u00e9mporas se presentan como una oportunidad para reconectar con el ritmo del a\u00f1o lit\u00fargico, agradecer por los frutos de la tierra y redescubrir la belleza de la liturgia tradicional. Las t\u00e9mporas invitan a entrar en cada \u00e9poca del a\u00f1o con un esp\u00edritu penitente, pero con un aspecto de acci\u00f3n de gracias. Cumpliendo ayuno y abstinencia, conseguimos entrar en una actitud de oraci\u00f3n y retiro interno que eleva nuestra mente a Dios para ofrecerle los frutos de esa estaci\u00f3n y encomendarnos para la que entra. Tal vez el mundo actual nos haya desconectado de la grandeza del orden natural, pero las t\u00e9mporas nos brindan una oportunidad de contemplar su grandeza y la de su Autor en cada cambio de estaci\u00f3n. No las dejemos en el olvido.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se puede leer una breve rese\u00f1a del Nalukataq, una de estas celebraciones <a href=\"https:\/\/digital.akbizmag.com\/issue\/september-2023\/happy-nalukataq\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>. En \u00faltima instancia, esta festividad tambi\u00e9n se cristianiz\u00f3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Del art\u00edculo anterior, Sol \u2013&nbsp; The Sun In The Art And Religions Of Rome, Hinjmans, 2008<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; SERMON VIII, Del ayuno del mes d\u00e9cimo. Sermones Escogidos, disponible <a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/sermones-escogidos-san-leon-magno\/mode\/2up\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>.<br><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Salidas y puestas del Sol seg\u00fan el IGN, se pueden consultar <a href=\"https:\/\/cdn.mitma.gob.es\/portal-web-drupal\/salidapuestasol\/2024\/Valencia-2024.txt\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>. La puesta m\u00e1s temprana se alcanza el 30\/11 y se mantiene hasta el 14\/12, que empiezan a remitir, pero las horas de luz siguen disminuyendo hasta el 17\/12 y se mantienen hasta el solsticio, cuando empiezan a aumentar.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mershman, F. (1909). Ember Days. In The Catholic Encyclopedia. New York: Robert Appleton Company. http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05399b.htm<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <a href=\"https:\/\/www.voguescandinavia.com\/articles\/everything-you-need-to-know-about-st-lucias-day\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Aqu\u00ed<\/a> hablan de algunas tradiciones asociadas, aunque hablando del origen son un poco imprecisos.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e6cd19\" data-id=\"0e6cd19\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-71ab274 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"71ab274\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-2c3f224\" data-id=\"2c3f224\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-81d4aae elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"81d4aae\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL <a href=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Boletin_Laudate_40.pdf\">BOLET\u00cdN \u00abLAUDATE\u00bb N\u00ba40 &#8211; ENERO 2025<\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-316b90e elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"316b90e\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>T\u00e9mporas: la verdadera fiesta cat\u00f3lica por el solsticio. D. V\u00edctor Asensi Ortega, Universidad de Valencia Invierno, taller de Bassano, segunda mitad del siglo XVI. Extra\u00eddo de la colecci\u00f3n digital del Museo del Prado. En el anterior n\u00famero hablamos de la fiesta de la Navidad, sus or\u00edgenes, su importancia en el calendario lit\u00fargico y su relaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":27105,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-27106","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-boletin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27106","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27106"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27106\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27105"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}