{"id":33291,"date":"2025-08-15T16:46:48","date_gmt":"2025-08-15T14:46:48","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=33291"},"modified":"2025-08-26T18:00:48","modified_gmt":"2025-08-26T16:00:48","slug":"ad-te-de-luce-vigilo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/ad-te-de-luce-vigilo\/","title":{"rendered":"Ad te de luce vigilo"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"33291\" class=\"elementor elementor-33291\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-253d05d8 elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"253d05d8\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-140d4f67\" data-id=\"140d4f67\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-655f5f2a elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"655f5f2a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">\u00abAD TE DE LUCE VIGILO\u00bb (PS 62, 7).\nLA MISA DEL ALBA<\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-dc39124 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"dc39124\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-medium\">Mons. D. Alberto Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Chaves, Pbro.<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-38ee40e0 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"38ee40e0\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-4480a6f6\" data-id=\"4480a6f6\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-201b4dc0\" data-id=\"201b4dc0\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2661ddb0 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"2661ddb0\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"642\" src=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Lunes-28-2-scaled-2-768x642.jpg\" class=\"attachment-medium_large size-medium_large wp-image-33295\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Lunes-28-2-scaled-2-768x642.jpg 768w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Lunes-28-2-scaled-2-300x251.jpg 300w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Lunes-28-2-scaled-2-1024x856.jpg 1024w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Lunes-28-2-scaled-2-1536x1284.jpg 1536w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Lunes-28-2-scaled-2.jpg 1752w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\"><\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2c5c5c2a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"2c5c5c2a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Hay momentos que no son del tiempo, sino del alma. Horas en las que el mundo a\u00fan duerme, pero el coraz\u00f3n est\u00e1 ya despierto, alerta, esper\u00e1ndolo todo de Dios. As\u00ed sucede cuando la noche empieza a ceder imperceptiblemente al anuncio de un d\u00eda nuevo. En ese umbral secreto, donde a\u00fan no canta el gallo y las estrellas no han cerrado sus ojos, el sacerdote se pone en pie para la Misa de alba.<\/p><p>Fue en Sebares, un valle astur donde el cielo parece m\u00e1s cerca de la tierra. All\u00ed, en el segundo campamento de la gran peregrinaci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora de la Cristiandad, m\u00e1s de mil quinientos peregrinos \u2014la mayor\u00eda j\u00f3venes\u2014 duermen bajo las tiendas, mientras, en una decena de carpas alineadas, cerca de cincuenta sacerdotes celebran, cada uno, su Santa Misa.<\/p><p>No hay ruido. Solo el leve crujido de los corporales al extenderse sobre el mantel impoluto, el roce suave de la casulla en los dedos del ac\u00f3lito al punto de alzar a Dios, el paso de la hoja del misal que se abre como un libro sagrado. Todo est\u00e1 preparado con una pulcritud y detalle que manifiesta la abnegaci\u00f3n de los organizadores: el cristal de las vinajeras brilla, las velas en los candeleros lucen sin goterones sobre el altar port\u00e1til, el purificador est\u00e1 planchado con esmero, el c\u00e1liz cubierto con su velo, los ornamentos dispuestos con orden.<\/p><p>Cada sacerdote se ha levantado antes del alba con una ilusi\u00f3n que no se desgasta: la de celebrar su Misa. No como quien cumple un deber, sino como quien se encuentra con el Amor de su vida. En su alma resuena la certeza sencilla de que eso \u00a1la Misa! es lo \u00fanico que tiene que hacer ese d\u00eda. Todo lo dem\u00e1s ser\u00e1 adjetivo. Porque el altar es su patria, su cruz y su alegr\u00eda. Y cada amanecer es de verdad nuevo si en \u00e9l se renueva el Sacrificio redentor de Cristo.<\/p><p>No siempre habr\u00e1 pueblo presente. A veces el sacerdote celebrar\u00e1 en soledad, como lo hizo Cristo en el Cen\u00e1culo con los suyos, o como lo hacen tantos en en las misiones, en la enfermedad o en la clausura de una Cartuja. Pero ni la ausencia de fieles ni la falta de c\u00e1nticos disminuye un \u00e1pice la grandeza sublime, apabullante, inefable, del Sacrificio. La Misa aun sin pueblo, es el acto m\u00e1s fecundo de amor y reparaci\u00f3n en la historia del mundo. Su valor no depende del n\u00famero de asistentes, sino de Aquel que Se ofrece.<\/p><p>Por eso nos duele que la pr\u00e1ctica indiscriminada de la concelebraci\u00f3n propicie hoy la desaparici\u00f3n de miles de Misas cada d\u00eda, perdi\u00e9ndose as\u00ed gracias incalculables para la tierra, luz para las almas, alivio para el purgatorio. Porque cada Misa es una llama viva de redenci\u00f3n que se enciende en el coraz\u00f3n del mundo. No hay gesto m\u00e1s grande, ni plegaria m\u00e1s alta, ni ofrenda m\u00e1s poderosa. El sacerdote no puede privar al mundo de esa llama, ni al cielo de esa alabanza, ni a las almas de ese consuelo.<\/p><p>A la hora del alba no hay testigos humanos. S\u00f3lo Dios. Basta. Porque la Misa es para \u00c9l, Trino y Uno. Y para \u00c9l, todo debe ser bello, digno, exacto. Ni la oscuridad ni el sue\u00f1o ni el fr\u00edo excusan el descuido. Cada sacerdote ha recibido de la Iglesia el don inmenso de celebrar los divinos misterios. Y lo hace, en medio del conmovedor silencio matinal, \u00ab\u00a0en par de los levantes de la aurora\u00a0\u00bb, como si fuera la primera, la \u00fanica, la \u00faltima Misa de su vida.<\/p><p>El conjunto es una sinfon\u00eda muda de genuflexiones, manos extendidas y cuerpos inclinados. \u00ab\u00a0La m\u00fasica callada, la soledad sonora\u00a0\u00bb, son el fondo perfecto para \u00ab\u00a0la Cena que recrea y enamora\u00a0\u00bb. En cada uno de los altares, \u00ab\u00a0solitarios, nemorosos\u00a0\u00bb, se repite el milagro inenarrable. Al pronunciar el sacerdote el \u00ab\u00a0Hoc est enim Corpus meum\u00a0\u00bb, el Verbo eterno se hace Carne eucar\u00edstica entre las colinas de Asturias, como Se hizo carne en la carne pur\u00edsima de la Ni\u00f1a de Nazareth. Cada \u00ab\u00a0Domine, non sum dignus\u00a0\u00bb se eleva como un grito humilde en la liturgia de la amanecida. Cada golpe de pecho resuena en los o\u00eddos de los \u00e1ngeles, que asisten con reverencia invisible.<\/p><p>No se oyen c\u00e1nticos ni hay \u00ab\u00a0participaci\u00f3n del pueblo\u00a0\u00bb: s\u00f3lo el murmullo bisbiseante de las oraciones sagradas y el latido puro del silencio lit\u00fargico. No hay homil\u00eda, ni \u00ab\u00a0asamblea\u00a0\u00bb, ni moniciones. Ser\u00eda atronador cuando el cielo se inclina con amor sobre una mesnada de sacerdotes y de seminaristas a punto de serlo.<\/p><p>Esta escena \u2014que no ver\u00e1 el mundo ni recoger\u00e1n los peri\u00f3dicos\u2014 es m\u00e1s real que todas las noticias. Porque, en la cuna de Espa\u00f1a vuelve a amanecer. Porque, una vez m\u00e1s, la claridad vence a la tiniebla. Porque, a despecho de Luzbel, portador de falsos resplandores, reina Cristo, Lux mundi. Y cuando el campamento comienza a despertar, y j\u00f3venes, ni\u00f1os y mayores se desperezan y van a lavarse al r\u00edo, aun de noche, para asistir a la Misa solemne, ya un un pu\u00f1ado de sacerdotes ha ofrecido el holocausto de Amor salvador por ellos, por la Iglesia, por el mundo. Ya Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, ha renovado Su redenci\u00f3n.<\/p><p>La peregrinaci\u00f3n seguir\u00eda su curso hasta Covadonga, para el Te Deum final, esa tarde. Habr\u00eda rosarios, cantos, confesiones, meditaciones, encuentros, durante la caminata de media docena de leguas. Pero el coraz\u00f3n secreto del d\u00eda hab\u00eda latido ya antes del amanecer, bajo la modestia de esas peque\u00f1as \u00ab\u00a0tiendas del encuentro\u00a0\u00bb, en la santidad imponentemente callada de esas Misas de alba. Y ese p\u00e1lpito permanecer\u00eda, como un secreto de gracia, en el alma de cada peregrino.<\/p><p>Cuando llegu\u00e9 a celebrar la Santa Misa a las seis de la ma\u00f1ana, todos los altares estaban ya ocupados. El silencio era absoluto, pero se percib\u00eda el murmullo sagrado del rito en curso. Cada celebrante llevaba su ritmo, con la atenta unci\u00f3n que s\u00f3lo da el amor. En la mayor\u00eda de los altares hab\u00eda otro sacerdote aguardando con paciencia a que concluyese el anterior, para poder tambi\u00e9n ofrecer el Sacrificio Augusto.<\/p><p>Para obtener yo un altar, se ofreci\u00f3 a esperarlo por m\u00ed \u2014con su amabilidad caracter\u00edstica\u2014 el capell\u00e1n general de la peregrinaci\u00f3n. Y quiso la Divina Providencia que ese altar, bajo la carpa castrense, con un recado de Misa primorosamente preparado, fuese el dedicado a San Juan de \u00c1vila. Cada uno estaba presidido por un cromo sencillo de una advocaci\u00f3n de la Virgen o de un santo, todos relacionados con la historia espiritual de Espa\u00f1a. Y el m\u00edo fue el del Patrono del clero secular espa\u00f1ol, de quien \u2014desde hace muchos a\u00f1os\u2014 trato de ser disc\u00edpulo y amigo. No lo busqu\u00e9 yo: me fue dado, y lo viv\u00ed como un signo. Celebr\u00e9 all\u00ed, en silencio, mientras la alborada comenzaba a rasgar la oscuridad, agradeciendo ese gui\u00f1o del cielo que acariciaba mi alma sacerdotal: ser acogido, en el amanecer de Asturias, por aquel Maestro de fuego que ense\u00f1\u00f3 a tantos que \u00ab\u00a0esto, padres, es ser sacerdotes: que amansen a Dios cuando estuviere, \u00a1ay!, enojado con su pueblo\u00a0\u00bb.<\/p><p>Y a\u00fan me aguardaba otra terneza de Jesus Hostia: al disponerme a pronunciar como cada ma\u00f1ana el introibo ad altare Dei, agradeciendo al Se\u00f1or que despu\u00e9s de tantos a\u00f1os siga alegrando mi juventud, descubr\u00ed, arrodillado a mis pies, a un joven seminarista portugu\u00e9s de la Fraternidad de San Pedro, ya di\u00e1cono, que me respondi\u00f3 en un susurro lleno de respeto: ad Deum qui l\u00e6tificat iuventutem meam. \u00a1Hab\u00eda venido a servirme la Misa! Lo hizo sin que nadie se lo pidiera, por pura caridad, por amor al Santo Sacrificio, por veneraci\u00f3n al sacerdocio. Su presencia discreta y fiel me conmovi\u00f3. Porque ese gesto silencioso y fraterno de aquel peque\u00f1o y viejo amigo m\u00edo transparentaba el alma de la peregrinaci\u00f3n: una Iglesia joven que sirve con alegr\u00eda, que se postra con humildad y que sabe acompa\u00f1ar, con amor filial, a quienes le transmiten cada d\u00eda el Misterio.<\/p><p>Y entend\u00ed aquella ma\u00f1ana, bajo el rosicler del cielo ya arrebolado, pensando en tantos sacerdotes mayores que hacen guardia sobre los luceros, y de los que tanto aprend\u00ed, la palabra honda y tierna del santo ap\u00f3stol de Andaluc\u00eda y Extremadura a un joven cl\u00e9rigo:<br \/>\u201cSea el altar su deseo, su gozo y descanso, como el nido para el p\u00e1jaro.\u201d<\/p><p>Ad Te de luce vigilo! Por Ti madrugo, Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo, mi Amor y mi Vida. Porque s\u00f3lo T\u00fa haces nueva cada ma\u00f1ana. Solo T\u00fa eres la aurora que no tramonta. Por eso, cuando a\u00fan no ha despuntado el d\u00eda, tus sacerdotes Te celebran y Te sacrifican. Y el cielo, en silencio, responde: Fiat lux!<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-689f33be\" data-id=\"689f33be\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-7cd197f6 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"7cd197f6\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-203bb8e6\" data-id=\"203bb8e6\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6c982569 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"6c982569\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL <a href=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Boletin_47.pdf\">BOLET\u00cdN \u00abLAUDATE\u00bb N\u00ba47 &#8211; AGOSTO 2025<\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-59f3f179 elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"59f3f179\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_x-twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur x-twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-x-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abAD TE DE LUCE VIGILO\u00bb (PS 62, 7). LA MISA DEL ALBA Mons. D. Alberto Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Chaves, Pbro. Hay momentos que no son del tiempo, sino del alma. Horas en las que el mundo a\u00fan duerme, pero el coraz\u00f3n est\u00e1 ya despierto, alerta, esper\u00e1ndolo todo de Dios. 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