{"id":33624,"date":"2025-10-18T10:09:42","date_gmt":"2025-10-18T08:09:42","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=33624"},"modified":"2025-10-18T10:15:57","modified_gmt":"2025-10-18T08:15:57","slug":"vida-de-san-abraham","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/vida-de-san-abraham\/","title":{"rendered":"Vida de san Abraham"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"33624\" class=\"elementor elementor-33624\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-3214291c elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"3214291c\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-5a3874d8\" data-id=\"5a3874d8\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2e88231b elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"2e88231b\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">Vida de San Abraham<\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b5836ca elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"b5836ca\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-medium\">Efr\u00e9n de Edesa<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-7083c3f5 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"7083c3f5\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-c195106\" data-id=\"c195106\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-4fe572b4\" data-id=\"4fe572b4\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5eaf7d8d elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"5eaf7d8d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"650\" src=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/sanabrahamnb-768x650.png\" class=\"attachment-medium_large size-medium_large wp-image-33627\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/sanabrahamnb-768x650.png 768w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/sanabrahamnb-300x254.png 300w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/sanabrahamnb-1024x867.png 1024w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/sanabrahamnb.png 1290w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\">SOLITUDO SIVE VITAE PATRUM, Johan Sadeler, grabado, ca. 1585. Extra\u00eddo de la Biblioteca Nacio- nal de Espa\u00f1a.<\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-511d7c1c elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"511d7c1c\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: center;\">Pr\u00f3logo<\/p><p>Hermanos m\u00edos, deseo narraros el buen modo de vivir del admirable y perfecto var\u00f3n Abraham, que de tal modo lo emprendi\u00f3 que al fin mereci\u00f3 la gloria eterna. Pero temo relatar su admirable y maravillosa historia cuando considero la imagen de sus virtudes, pues el acabado modo de vivir de este hombre es el mejor, mientras que yo me hallo maltrecho y soy rudo. Ciertamente la imagen de su virtud es espl\u00e9ndida y digna de admiraci\u00f3n, pero los colores de palabras con que va a ser pintada son demasiado tristes y oscuros. Con todo, aunque inexperto, lo intentar\u00e9 a pesar de mis limitaciones y de que no lo llegue a lograr a la perfecci\u00f3n. Lo narrar\u00e9 en cuanto soy capaz de hablar de este hombre, puesto que quien se mereci\u00f3 llamar \u00absegundo Abraham\u00bb no puede ser descrito con facilidad por la boca humana; vivi\u00f3 \u00e9l en nuestros tiempos llevando en la tierra una vida de \u00e1ngeles; adquiri\u00f3 la paciencia como diamante fort\u00edsimo, por la que mereci\u00f3 alcanzar la gloria celeste; y, porque desde su juventud conserv\u00f3 el pudor de la castidad, fue hecho templo del Esp\u00edritu Santo como vaso santificado, y as\u00ed se present\u00f3 ante Dios para que se dignase habitar en el habit\u00e1culo de su mente.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><br \/>CAP\u00cdTULO I<\/p><p>Este dichoso Abraham tuvo unos padres muy ricos que lo amaban tiernamente y sobremanera, al punto de que su amor trascend\u00eda el afecto humano, y lo desposaron con una ni\u00f1a mientras todav\u00eda tambi\u00e9n \u00e9l estaba en la ni\u00f1ez, esperando y deseando que se elevase a alguna dignidad en el mundo. Con todo, de ninguna manera era esta su intenci\u00f3n: ya desde los comienzos de su adolescencia frecuentaba continuamente las celebraciones en las iglesias, y cuanto all\u00ed se recitaba de las divinas Escrituras lo o\u00eda de buen\u00edsima gana inclinando su o\u00eddo y lo guardaba en la memoria de su coraz\u00f3n, de manera que pod\u00eda rumiar en profund\u00edsima meditaci\u00f3n cuando estaba ausente aquello que hab\u00eda aprendido. No obstante, cuando sus padres consideraron que ya era el momento de que se casase, se pusieron a empujarlo a atarse con los v\u00ednculos del matrimonio. \u00c9l al principio no quiso hacerlo, pero como no pod\u00eda soportar sus continuas e insistentes molestias, vencido por el rubor y la verg\u00fcenza, se vio presionado a acceder. As\u00ed pues, una vez celebrada la boda, estando a los siete d\u00edas su esposa sentada en el lecho nupcial, de repente la divina gracia brill\u00f3 en su coraz\u00f3n como una luz. \u00c9l la recibi\u00f3 como gu\u00eda de su deseo, sali\u00f3 de all\u00ed, la sigui\u00f3 y parti\u00f3 de la ciudad.<\/p><p style=\"text-align: center;\">CAP\u00cdTULO II<\/p><p>Casi a dos millas de su casa encontr\u00f3 una celdilla vac\u00eda, en la que comenz\u00f3 a vivir. En ella permanec\u00eda glorificando a Dios con inmensa alegr\u00eda, pero tanto sus padres como los vecinos estaban muy confundidos por lo que hab\u00eda sucedido y, poni\u00e9ndose en marcha, se dispersaron por diversos lugares, buscando en todas partes al hombre de Dios. Despu\u00e9s de diecisiete d\u00edas lo encontraron rezando en la mencionada celdilla, y el bienaventurado var\u00f3n, vi\u00e9ndolos llenos de confusi\u00f3n, les dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me mir\u00e1is con admiraci\u00f3n? Glorificad m\u00e1s bien al Dios de toda misericordia, que me libr\u00f3 del cieno de mis maldades, y orad por m\u00ed, para que sea capaz de llevar hasta el fin este suav\u00edsimo yugo bajo el cual, aunque indigno, se dign\u00f3 recibirme el Se\u00f1or, y pueda ordenar toda mi vida seg\u00fan el benepl\u00e1cito de su voluntad\u00bb. Al o\u00edrlo todos, respondieron: \u00abAm\u00e9n\u00bb; y \u00e9l les rog\u00f3 que no le causasen muchas molestias con pretexto de visitarlo. Una vez que se marcharon, tap\u00f3 la entrada de su celda y, encerr\u00e1ndose por dentro, dej\u00f3 un agujero peque\u00f1\u00edsimo a modo de ventana para que pudiese recibir los alimentos el d\u00eda que se los tra\u00edan seg\u00fan la costumbre.<br \/>De este modo, la gracia de Dios iluminaba su alma, que se hab\u00eda retirado de las inquietudes de la multitud. Y, progresando cada d\u00eda de la mejor manera en que se puede vivir, puso la continencia como primer fundamento de su vida. y se entreg\u00f3 a vigilias y oraciones con llanto, humildad y caridad. Asimismo, como se divulg\u00f3 por todo el lugar la fama de su santidad, ven\u00edan personas de todas partes para verlo y ser edificados por \u00e9l. Dios le concedi\u00f3 generosamente poder hablar con sabidur\u00eda, ciencia y consuelo, y as\u00ed iluminaba las mentes de los que lo escuchaban como si fuera una estrella brillant\u00edsima.<\/p><p style=\"text-align: center;\">CAP\u00cdTULO III<\/p><p>Doce a\u00f1os despu\u00e9s de haber renunciado al mundo, sus padres partieron de esta vida y le dejaron abundante oro y grandes fincas, y \u00e9l llam\u00f3 a un amigo a quien quer\u00eda mucho y le impuso la piadosa tarea de repartir todo a los necesitados y a los hu\u00e9rfanos, a fin de que no le surgiese impedimento a sus plegarias por causa de esto. Haci\u00e9ndolo as\u00ed, permaneci\u00f3 con \u00e1nimo seguro y mente tranquila, pues este buen hombre procuraba ante todo que su coraz\u00f3n no se atase a ning\u00fan negocio terreno, y por eso no pose\u00eda nada sobre la tierra sino un saco y una t\u00fanica de cilicio. Conserv\u00f3 tambi\u00e9n un cuenco peque\u00f1\u00edsimo en que sol\u00eda comer o beber, y una esterilla para dormir. Se portaba con todos con much\u00edsima humildad y actuaba igualmente con caridad para con todos: no honraba m\u00e1s al rico que al pobre ni antepon\u00eda el se\u00f1or al s\u00fabdito ni el noble al plebeyo, sino que, amando del mismo modo a todos, honraba a todos sin ninguna acepci\u00f3n de personas. Y nunca increpaba insolentemente a nadie, sino que su conversaci\u00f3n se basaba en la caridad y en la mansedumbre. \u00bfQui\u00e9n oyendo sus palabras se pudo alguna vez saciar de las que proven\u00edan de la dulzura de su hablar? \u00bfO qui\u00e9n viendo su rostro, portador de imagen de santidad, no tuvo deseos de verlo m\u00e1s a menudo? Jam\u00e1s cambi\u00f3 la regla de abstinencia que una vez hab\u00eda tomado; as\u00ed, llev\u00f3 a t\u00e9rmino durante cuarenta a\u00f1os esta vida con completa alegr\u00eda, y por el gran amor y deseo que ten\u00eda puesto en Cristo, reputaba toda la duraci\u00f3n de aquel tiempo por poqu\u00edsimos d\u00edas, y todo el rigor de su dur\u00edsima vida le parec\u00eda nada.<\/p><p style=\"text-align: center;\">CAP\u00cdTULO IV<\/p><p>No lejos de aquella ciudad hab\u00eda un pueblo bastante grande y poblado en que eran todos cruel\u00edsimos paganos, desde el m\u00e1s peque\u00f1o al m\u00e1s grande, a quienes nadie era capaz de apartar del culto de los \u00eddolos. Algunos presb\u00edteros y di\u00e1conos, a quienes el obispo hab\u00eda ordenado y mandado que fuesen all\u00ed, regresaban sin ning\u00fan fruto de salvaci\u00f3n, incapaces de soportar el trabajo de su aflicci\u00f3n, pues no hab\u00edan podido persuadirlos y conseguir que su esp\u00edritu feroz aceptase la fe. Al contrario, ellos levantaban persecuciones y grand\u00edsimas revueltas contra los que les predicaban. Incluso una muchedumbre de monjes, que intentaron una y otra vez entrar all\u00ed, no fueron capaces de hacer casi nada por su conversi\u00f3n. Con todo, en una reuni\u00f3n del obispo con sus cl\u00e9rigos, hizo menci\u00f3n de este felic\u00edsimo var\u00f3n, y les dijo: \u00abYo no fui capaz de ver en mis a\u00f1os a un hombre como este, tan perfecto en obrar el bien y adornado de todas las virtudes, en quien quiso Dios morar, como se puede hallar ahora al sant\u00edsimo Abraham\u00bb. Los cl\u00e9rigos respondieron ser verdad que era siervo de Dios, y lo llamaban \u00abmonje perfecto\u00bb. Y dijo el obispo: \u00abQuiero ordenarlo presb\u00edtero en ese lugar de gentiles, pues puede convertirlos con su paciencia y su gran amor a Dios\u00bb. Y levant\u00e1ndose de inmediato parti\u00f3 hacia la celda del santo var\u00f3n con sus cl\u00e9rigos. Tras saludarlo, le habl\u00f3 al momento de los gentiles de aquel lugar, rog\u00e1ndole que se fuese a vivir con ellos para trabajar por su salvaci\u00f3n. Al o\u00edrlo \u00e9l, se puso muy triste y dijo al obispo: \u00abTe ruego, Padre sant\u00edsimo, perm\u00edteme llorar mis maldades, y no me impongas esta tarea, pues soy d\u00e9bil y peque\u00f1o\u00bb. Y el obispo le respondi\u00f3: \u00abEres capaz por la gracia de Dios, no seas, pues, tardo en cumplir este santo mandato\u00bb. Y el bienaventurado var\u00f3n le respondi\u00f3 de nuevo: \u00abSuplico a tu santidad que me deje llorar mis maldades\u00bb. Y le dijo el obispo: \u00abHas dejado el mundo entero y lo que hay en \u00e9l y abrazado una vida crucificada, pero, aun cuando has realizado todo esto, reconoce que no tienes la obediencia que sobresale sobre todas las virtudes\u00bb. Al o\u00edr esto, empez\u00f3 a llorar amargamente, dici\u00e9ndole: \u00ab\u00bfQu\u00e9 soy yo, perro muerto1, y qu\u00e9 es mi vida, pues has juzgado tal cosa de m\u00ed, oh sant\u00edsimo Padre?\u00bb. Y le dijo el obispo: \u00abQued\u00e1ndote aqu\u00ed solo consigues tu salvaci\u00f3n, pero all\u00ed muchos, por obra de la divina gracia, se salvar\u00e1n gracias a ti: aquellos que t\u00fa conviertas al Se\u00f1or Dios. Considera, pues, c\u00f3mo alcanzar\u00e1s mayor recompensa: si te salvas solo a ti mismo o si llevas contigo a muchos a la salvaci\u00f3n\u00bb. Entonces concluy\u00f3 llorando el bienaventurado hombre de Dios: \u00abH\u00e1gase la voluntad del Se\u00f1or: por obediencia emprender\u00e9 cuanto has ordenado\u00bb.<\/p><p style=\"text-align: center;\">CAP\u00cdTULO V<\/p><p>As\u00ed pues, el obispo lo sac\u00f3 de su celda, lo llev\u00f3 a la ciudad, lo orden\u00f3 presb\u00edtero por la imposici\u00f3n de manos y lo condujo sin demora al pueblo de los paganos. Mientras Abraham iba de camino, rogaba al Se\u00f1or: \u00abDios lleno de clemencia y benignidad, mira mi debilidad y manda tu gracia del cielo para protegerme, para que sea glorificado tu santo nombre\u00bb. Llegando al pueblo y vi\u00e9ndolos a todos completamente sumidos en la locura de la idolatr\u00eda, gimiendo desde lo profundo de su coraz\u00f3n, llor\u00f3 amargamente, y elevando sus ojos al cielo, exclam\u00f3: \u00abT\u00fa eres el \u00fanico sin pecado, oh Dios, no desprecies la obra de tus manos\u00bb. Y con presteza mand\u00f3 un correo a la ciudad para el amigo que tanto quer\u00eda a fin de que la trajese el dinero que hab\u00eda sobrado de su patrimonio. En cuanto lleg\u00f3 el dinero, en el plazo de pocos d\u00edas logr\u00f3 construir una iglesia, que dot\u00f3 de abundantes y magn\u00edficos adornos, como se har\u00eda con la mejor de las esposas. No obstante, mientras se estaba construyendo, el hombre de Dios pasaba cada d\u00eda por entre los \u00eddolos de los gentiles sin decir nada, sino que tan solo oraba en su coraz\u00f3n y, con l\u00e1grimas, dirig\u00eda al Se\u00f1or sus gemidos.<\/p><p>Una vez que se acab\u00f3 de construir la iglesia, se dispuso a presentar, con l\u00e1grimas, su oblaci\u00f3n al Se\u00f1or a manera de obsequio. As\u00ed pues, puesto de rodillas hizo al Se\u00f1or esta ardiente plegaria en su oraci\u00f3n: \u00abT\u00fa, Hijo omnipotente de Dios vivo, que llevaste todo el mundo, oprimido por la oscuridad del error, al conocimiento de tu luz por tu presencia, congrega tambi\u00e9n a este tu pueblo disperso en el seno de tu Iglesia e ilumina los ojos de sus almas, para que, rechazando el culto de los \u00eddolos, te reconozcan a ti como \u00fanico Dios, que amas a los hombres y eres bueno con ellos\u00bb.<\/p><p>Terminada la oraci\u00f3n, sali\u00f3 de inmediato de la iglesia y se dirigi\u00f3 al templo de los gentiles, cuyas aras e \u00eddolos volc\u00f3 y destruy\u00f3 con sus manos; y, cuando la turba de los gentiles lo vio, se abalanzaron sobre \u00e9l como fieras salvajes y lo hicieron huir herido con muchos golpes, mas \u00e9l, permaneciendo ocultamente de noche en la iglesia, sin prestar atenci\u00f3n al dolor de sus heridas, tan solo oraba con lloros y gemidos al Se\u00f1or para que se salvasen.<\/p><p>Llegada ya la ma\u00f1ana, acerc\u00e1ndose los paganos, encontraron al hombre de Dios orando, y llenos de gran confusi\u00f3n, se quedaron algunos como petrificados. Desde entonces, empezaron a ir cada d\u00eda a la iglesia, no solo para orar, sino tambi\u00e9n para alegrarse contemplando con sus ojos el decoro y la hermosura de la iglesia. Empez\u00f3 entonces cierto d\u00eda el bienaventurado Abraham a predicarles para que reconociesen a Dios, pero ellos, mostr\u00e1ndose todav\u00eda m\u00e1s salvajes que antes, lo golpearon con varas como si fuese una piedra inerte, y atando sus pies con una cuerda, lo echaron fuera del pueblo lanz\u00e1ndole piedras; y, pensando ya que lo hab\u00edan matado, lo dejaron all\u00ed medio muerto.<\/p><p>A media noche recobr\u00f3 el conocimiento y empez\u00f3 a llorar muy amargamente y a decir: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9, Se\u00f1or, has despreciado mi humildad, y por qu\u00e9 apartas de m\u00ed tu rostro? \u00bfPor qu\u00e9 rechazas mi alma y has despreciado, Se\u00f1or, la obra de tus manos? Ahora, Se\u00f1or, mira a tu siervo y escucha mi s\u00faplica y fortal\u00e9ceme, y desata a tus siervos de las ataduras del diablo, y conc\u00e9deles que te conozcan como \u00fanico Dios, y que fuera de ti no hay otro\u00bb. Despu\u00e9s, levant\u00e1ndose de su oraci\u00f3n, lleg\u00f3 al pueblo, entr\u00f3 en la iglesia y se puso a cantar salmos al Se\u00f1or. Cuando se hizo de d\u00eda, los que pasaban por all\u00ed lo vieron, y estupefactos y pose\u00eddos de locura, sin tener entra\u00f1as de misericordia, lo atacaron cruelmente, provoc\u00e1ndole muchas heridas; y, at\u00e1ndolo con cuerdas, seg\u00fan su costumbre, lo echaron fuera del pueblo.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-118d5b0e\" data-id=\"118d5b0e\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-6f1b7650 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"6f1b7650\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3617bfa0\" data-id=\"3617bfa0\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1330b99a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1330b99a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL <a href=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Boletin-49.pdf\">BOLET\u00cdN \u00abLAUDATE\u00bb N\u00ba49 &#8211; OCTUBRE 2025<\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-fbe8622 elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"fbe8622\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Compartir en facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_x-twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Compartir en x-twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-x-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Compartir en telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Compartir en whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Compartir en email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vida de San Abraham Efr\u00e9n de Edesa SOLITUDO SIVE VITAE PATRUM, Johan Sadeler, grabado, ca. 1585. Extra\u00eddo de la Biblioteca Nacio- nal de Espa\u00f1a. Pr\u00f3logo Hermanos m\u00edos, deseo narraros el buen modo de vivir del admirable y perfecto var\u00f3n Abraham, que de tal modo lo emprendi\u00f3 que al fin mereci\u00f3 la gloria eterna. 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