{"id":34406,"date":"2026-02-18T23:30:48","date_gmt":"2026-02-18T22:30:48","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=34406"},"modified":"2026-03-12T11:25:33","modified_gmt":"2026-03-12T10:25:33","slug":"vida-de-san-basilio-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/vida-de-san-basilio-ii\/","title":{"rendered":"Vida de san basilio ii"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"34406\" class=\"elementor elementor-34406\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-1443eeb8 elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"1443eeb8\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-5987cb83\" data-id=\"5987cb83\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d346dd9 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"d346dd9\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">Vida de San Basilio (II)<\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-22d7d9cc elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"22d7d9cc\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-medium\">Anfiloquio de Iconio<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-412a327 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"412a327\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7933f414\" data-id=\"7933f414\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-31643924\" data-id=\"31643924\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7d4a8ffb elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"7d4a8ffb\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"350\" height=\"478\" src=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Basil_of_Caesarea_Mosaico_HagiaSophiaKiev_extraido-de-wikimedia-commons.jpg\" class=\"attachment-medium_large size-medium_large wp-image-34408\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Basil_of_Caesarea_Mosaico_HagiaSophiaKiev_extraido-de-wikimedia-commons.jpg 350w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Basil_of_Caesarea_Mosaico_HagiaSophiaKiev_extraido-de-wikimedia-commons-220x300.jpg 220w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\">San Basilio, Mosaico en Hagia Sophia (Kiev). Extra\u00eddo de Wikimedia commons.<\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7f8b865 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"7f8b865\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: center;\">CAP\u00cdTULO III.<\/p><p align=\"justify\">Llegando a la ciudad de Ant\u00edoco, se alojaron en una posada. El hijo del hospedero, llamado Filoxeno, estaba sentado junto a la puerta en profunda reflexi\u00f3n, ya que era disc\u00edpulo del sofista Libanio, quien le hab\u00eda encargado realizar una traducci\u00f3n de ciertos versos hom\u00e9ricos a versos ret\u00f3ricos. Estando Filoxeno muy atribulado, desfallec\u00eda por esta tarea, mas, vi\u00e9ndolo Basilio, le dijo: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s tan triste, joven?\u201d. Y le respondi\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 gano con dec\u00edrtelo?\u201d. Mas, insistiendo Basilio y asegur\u00e1ndole que le ser\u00eda de utilidad, le habl\u00f3 del sofista y de los versos, y de que por eso lo estaba pasando mal. Basilio, por su parte, se puso a leer los versos y le empez\u00f3 a decir su traducci\u00f3n, y el adolescente, tan sorprendido como contento, le rog\u00f3 que lo pusiese por escrito. Basilio escribi\u00f3 su traducci\u00f3n en tres versiones distintas, y el chico lo recibi\u00f3 con gozo, y por la ma\u00f1ana, se dirigi\u00f3 a Libanio y le dio la traducci\u00f3n de los versos. Tom\u00e1ndolos Libanio, consternado por la traducci\u00f3n, le dijo: \u201cPor la divina Providencia, ninguno de los sabios actuales puede traducir de esta manera, \u00bfde d\u00f3nde ha salido, pues, el que ha hecho esto de un modo tan novedoso?\u201d. Y respondi\u00f3 el chico: \u201cUn peregrino que vino a mi posada fue mi amable en proponerme esta soluci\u00f3n\u201d. Sin posponer nada, lleg\u00f3 con presteza Libanio a la posada y, viendo a Basilio acompa\u00f1ado de Eubulo y reconoci\u00e9ndolos, qued\u00f3 estupefacto por la inesperada llegada de ambos, y les rog\u00f3 que se hospedasen en su casa y, habiendo logrado esto, les pidi\u00f3 que tomasen una comida sabrosa y bien preparada. Ellos, en cambio, tomando con moderaci\u00f3n pan y agua seg\u00fan su costumbre, dieron gracias a Dios, dador de todo bien. Libanio, por su parte, estaba deseoso hacerles preguntas y de departir acerca de\u00a0<span style=\"font-size: 16px; background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">verbosidades ret\u00f3ricas, mas ellos le propusieron palabras de fe, y Libanio, advirtiendo lo que dec\u00edan, les dijo: \u201cNo es todav\u00eda tiempo de esto, pues cuando lo mandare la alt\u00edsima Providencia no habr\u00e1 quien resista, pero como me fuiste de grand\u00edsimo aprovechamiento, oh Basilio, no desde\u00f1es disputar ahora en presencia de mis aprendices\u201d. Por su parte, Basilio, tras reunirse los j\u00f3venes con rapidez, les ense\u00f1\u00f3 la pureza del alma y la impasibilidad del cuerpo, el paso manso, la voz templada, la conversaci\u00f3n ordenada, el alimento y bebida invariables, el silencio ante los ancianos y la escucha ante los sabios, la sujeci\u00f3n a los prelados, la caridad no fingida hacia los iguales o menores, a hablar poco pero a entender mucho, a no exasperarse en el hablar, no sobreabundar en las palabras, no ser prontos a la risa, a adornarse de pudor, no hablar con mujeres imp\u00fadicas, tener la vista baja, pero elevada el alma; huir los conflictos, no perseguir la dignidad de maestro, no estimar en nada los honores conferidos por quienquiera, \u201cy si alguno de vosotros puede asimismo aprovechar a los dem\u00e1s, espere de Dios la recompensa, y recibir los bienes eternos de parte de Cristo Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or\u201d. Tras decir estas cosas a los disc\u00edpulos de Libanio, Basilio recibi\u00f3 magn\u00edficas alabanzas de parte de todos, y reemprendi\u00f3 el camino junto con Eubulo.<\/span><\/p><p style=\"text-align: center;\">CAP\u00cdTULO IV.<\/p><p align=\"justify\">Una vez que llegaron a Jerusal\u00e9n, visitaron los sant\u00edsimos lugares con fe y amor, y adoraron en ellos a Dios, que est\u00e1 sobre todas las cosas. Despu\u00e9, se presentaron ante el obispo de la ciudad, llamado Maximino y, postr\u00e1ndose, le pidieron recibir la divina regeneraci\u00f3n en el r\u00edo Jord\u00e1n. El santo var\u00f3n de Dios, lleno de gracia, fijando en ellos la vista, les concedi\u00f3 lo que ped\u00edan, y se fue al Jord\u00e1n junto con ambos fieles varones. Una vez que Basilio lleg\u00f3 a la orilla, se ech\u00f3 sobre el suelo y, con l\u00e1grimas y gran clamor, ped\u00eda que se le revelase visiblemente el signo la fe que profesaba y, enseguida, levant\u00e1ndose con temor, se quit\u00f3 sus vestidos, y con ellos sin duda el hombre viejo; y \u00e9sta era su oraci\u00f3n mientras bajaba al r\u00edo, y, acerc\u00e1ndose el sacerdote, lo bautiz\u00f3. Y un resplandor de fuego lo ilumin\u00f3, y una paloma que ven\u00eda de dicho resplandor baj\u00f3 al agua y, una vez que se movi\u00f3 el agua, vol\u00f3 al cielo; y los que estaban presentes quedaron llenos de temor y glorificaron a Dios. Una vez bautizado Basilio, sali\u00f3 del agua, y, admirado Maximino del amor que ten\u00eda a Dios, pronunciando la oraci\u00f3n sobre \u00e9l, lo visti\u00f3 con las vestimentas de la resurrecci\u00f3n de Cristo. Bautiz\u00f3 tambi\u00e9n a Eubulo, y ungi\u00e9ndolos asimismo con el santo crisma, les administr\u00f3 la comuni\u00f3n vivificante, y pidi\u00f3 a Basilio el sacerdote de Dios que, tras la oraci\u00f3n, tomase alimento, lo que hizo, diciendo: \u201cSe\u00f1or Jesucristo, Dios nuestro, de esta creo en tu voz evang\u00e9lica, y espero de tu benignidad que, comiendo y bebiendo, venza, con la cooperaci\u00f3n de tu Santo Esp\u00edritu, al diablo que se opone a nosotros\u201d. Sorprendido el sacerdote de Dios de su fe, regres\u00f3 con ellos a la ciudad santa. Pasando un a\u00f1o en ella, se fueron de com\u00fan deliberaci\u00f3n a Antioqu\u00eda, y Basilio fue promovido al orden del diaconado por Melecio, obispo de la misma ciudad, e interpretando las palabras de los Proverbios, creci\u00f3 mucho la admiraci\u00f3n por \u00e9l.<\/p><p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\">CAP\u00cdTULO V.<\/p><p align=\"justify\">No mucho tiempo despu\u00e9s, parti\u00f3 junto con Eubulo a la regi\u00f3n de Capadocia, y, cuando ya entraban en la ciudad de Cesaresa, se revel\u00f3 en visi\u00f3n nocturna al obispo de aquella ciudad, llamado Eusebio, su llegada, y\u00a0<span style=\"font-size: 16px; background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">tambi\u00e9n que Basilio hab\u00eda de ser su sucesor. Y, despert\u00e1ndose, llam\u00f3 al principal en la administraci\u00f3n de la Iglesia y a algunos de los venerables cl\u00e9rigos, y los mand\u00f3 a la puerta oriental de la ciudad, narr\u00e1ndoles la visi\u00f3n, y, yendo hacia la puerta, les salieron al encuentro mientras entraban. Y, vi\u00e9ndolos y reconoci\u00e9ndolos, les rogaron que subieran a donde estaba el\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 16px; background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">obispo. Y, al entrar, mir\u00e1ndolos el sant\u00edsimo obispo, y sorprendido por el parecido con su visi\u00f3n, dio gracias a Dios y les pregunt\u00f3 de d\u00f3nde ven\u00edan, y a d\u00f3nde se dirig\u00edan, y cu\u00e1les eran sus nombres. Una vez o\u00eddo todo, les dijo a los di\u00e1conos que les diesen lo que necesitaban para su descanso, y \u00e9stos los llevaron a una habitaci\u00f3n espl\u00e9ndida les ofrecieron todo lo que se necesitar\u00eda para estar a gusto. En esa misma hora, llamando el sant\u00edsimo var\u00f3n a los m\u00e1s ilustres del clero y de la ciudad, les cont\u00f3 lo que Dios le hab\u00eda revelado. Ellos respondieron a una voz: \u201cEn verdad, una vida tan pura como la tuya es digna de que se te revelase divinamente desde el cielo qui\u00e9n deb\u00eda adornar despu\u00e9s de ti el trono pontifical, por lo que, sin dejar lugar a dudas, haz lo que te parezca\u201d. Y el obispo, llamando la Basilio y a Eubulo, comenz\u00f3 a escrutar con ellos las sagradas Escrituras, y, admirando el pi\u00e9lago de sabidur\u00eda que hab\u00eda en ellos, y teni\u00e9ndolos por id\u00f3neos auxiliares, muri\u00f3 no mucho tiempo despu\u00e9s. Reuni\u00e9ndose, pues, los obispos en s\u00ednodo, eligieron, con la cooperaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, a Basilio para el trono episcopal, el cual, una vez consagrado, rigi\u00f3, por la providencia de Dios, dicha Iglesia.<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7d9bacb7\" data-id=\"7d9bacb7\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-3cb91534 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"3cb91534\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-62d85c05\" data-id=\"62d85c05\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5d506dbe elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"5d506dbe\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL <a href=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Boletin-53.pdf\">BOLET\u00cdN \u00abLAUDATE\u00bb N\u00ba53 &#8211; FEBRERO 2026<\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-440aa4fa elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"440aa4fa\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_x-twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur x-twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-x-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Partager sur email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vida de San Basilio (II) Anfiloquio de Iconio San Basilio, Mosaico en Hagia Sophia (Kiev). Extra\u00eddo de Wikimedia commons. CAP\u00cdTULO III. Llegando a la ciudad de Ant\u00edoco, se alojaron en una posada. El hijo del hospedero, llamado Filoxeno, estaba sentado junto a la puerta en profunda reflexi\u00f3n, ya que era disc\u00edpulo del sofista Libanio, quien [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":34590,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-34406","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-boletin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34406","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34406"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34406\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34590"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34406"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34406"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34406"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}