{"id":12423,"date":"2023-03-14T16:56:27","date_gmt":"2023-03-14T15:56:27","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=12423"},"modified":"2025-03-24T16:55:14","modified_gmt":"2025-03-24T15:55:14","slug":"possumus-et-non-possumus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/possumus-et-non-possumus\/","title":{"rendered":"Possumus... et non possumus"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"12423\" class=\"elementor elementor-12423\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-7d5c0bb8 elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"7d5c0bb8\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-71cf391e\" data-id=\"71cf391e\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4a1adbf elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"4a1adbf\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\"><i>Possumus... et non possumus<\/i><\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b833789 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"b833789\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">D. Rodrigo Men\u00e9ndez Pi\u00f1ar, Pbro.<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-69e64117 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"69e64117\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-e0b8242\" data-id=\"e0b8242\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-5ac3bf6c\" data-id=\"5ac3bf6c\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-595970c2 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"595970c2\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><em>Disminuyeron la caridad, la lealtad, la justicia y la verdad en el mundo. Y comenzaron la enemistad, la deslealtad, la injuria y la falsedad; y por esto cundi\u00f3 el error y la perturbaci\u00f3n en el pueblo de Dios; el cual pueblo hab\u00eda sido ordenado para que Dios sea amado, conocido, honrado, servido y temido por el hombre.<\/em><\/p><p>As\u00ed comienza el <em>Libro del orden de caballer\u00eda<\/em> que el universal beato Raimundo Lulio leg\u00f3 a las generaciones siguientes para que los noveles pretendientes del orden caballeresco comprendiesen que para restaurar otro orden \u2500el que lo es por antonomasia, de caridad, lealtad, justicia y verdad en el pueblo de Dios\u2500 exist\u00eda tal instituci\u00f3n. El bello pr\u00f3logo de esta joya literaria nos habla de un noble y viejo caballero, curtido en a\u00f1os y en batallas, que se retira a soledad \u2500imitado siglos despu\u00e9s por otro gran caballero, curtido en a\u00f1os y en batallas, como era Carlos V\u2500 para darse a la contemplaci\u00f3n y prepararse para rendir cuentas a su \u00faltimo y gran Se\u00f1or de todo, aprendiendo a menospreciar la vanidad del mundo. Este buen anciano se encuentra con un discreto y joven escudero que cabalga hacia las cortes convocadas por el rey con el fin de hacerse armar caballero. Maravillado por la ignorancia del biso\u00f1o doncel, exclama el venerable:<\/p><p><em>\u00bfC\u00f3mo es, hijo, que ignoras la regla y el orden caballer\u00eda? Y \u00bfc\u00f3mo pides ser hecho caballero, si desconoces el orden y la caballer\u00eda? Porque ning\u00fan caballero puede mantener un orden que desconoce; ni puede amar este orden ni lo que le pertenece, ni conocer los defectos y faltas que contra \u00e9l se pueden cometer. Ning\u00fan escudero debe ser hecho caballero si no sabe bien cuanto ata\u00f1e al orden de caballer\u00eda; y, de esta suerte, ser\u00eda desordenado el caballero que pretenda armar a otro sin ense\u00f1arle antes las costumbres que pertenecen al caballero.<\/em><\/p><p>A esta reprimenda, con coraz\u00f3n humilde y magn\u00e1nimo, responde el inexperto gentilhombre:<em> -Se\u00f1or: \u00bfOs place ense\u00f1arme el orden de caballer\u00eda? Porque me siento con \u00e1nimos de aprenderlo, y de seguir la regla y el orden.<\/em> Y el que hab\u00eda comenzado a ser monje despu\u00e9s de ser soldado recordar\u00eda sus a\u00f1os de mocedad y complacido consiente. Para llevar a cabo esta empresa le hace un regalo. Es el libro que el lector va a tener en sus manos:<\/p><p><em>\u00a1Bello amigo! La regla y el orden de caballer\u00eda se hallan en este libro; en el que yo leo algunas veces, porque me recuerda la gracia y la merced que Dios me hizo en este mundo, cuando honraba y manten\u00eda el orden de caballer\u00eda con todo mi poder.<\/em><\/p><p>Aunque la instituci\u00f3n de la caballer\u00eda es algo propio del Medioevo, lo que podr\u00edamos llamar \u201cel esp\u00edritu de la caballer\u00eda\u201d jalona toda la historia del cristianismo. Si tuvi\u00e9ramos que compendiar este esp\u00edritu en una sola palabra, si un concepto pudiera abrazar todas sus virtudes, sin duda ser\u00eda el honor. Y como la gracia no destruye la naturaleza sino que la supone y perfecciona, el cristiano, al igual que el caballero, no puede mantener un orden \u2500cristiano\u2500 si desconoce en \u00e9l mismo y no ama el honor, no pudiendo, a su vez, corregir defectos y faltas que contra el orden cristiano se puedan cometer. Es m\u00e1s, ser\u00eda desordenado el apostolado \u2500\u201carmar\u201d a otros como cristianos\u2500 si no se enjaretase todo dentro del honor cristiano.<\/p><p>Este esp\u00edritu de honor lo encontramos ya en los tiempos veterotestamentarios, por ejemplo en los compa\u00f1eros del rey David: la fidelidad de Jonat\u00e1n a David a pesar de las persecuciones de su propio padre, el rey Sa\u00fal; Ur\u00edas, quien en el momento en que David quiere con enga\u00f1os arreglar su pecado es enviado por el rey a descansar y estar con su mujer en medio de la guerra y contesta: <em>El Arca, Israel y Jud\u00e1 moran en tiendas, y mi se\u00f1or, Joab y los servidores de mi se\u00f1or acampan al raso. \u00bfY yo voy a ir a mi casa a comer y beber y a dormir con mi mujer? Por tu vida y por la vida de tu alma, no he de hacer cosa semejante<\/em>; o Ytai, comandante del ej\u00e9rcito que se uni\u00f3 a David, al que el santo rey pide que no comparta su desgraciado destino, cuando tras la traici\u00f3n de Absal\u00f3n parece todo perdido. \u00c9l contestar\u00e1: <em>Vive Dios y vive mi Se\u00f1or el rey, que donde mi Se\u00f1or est\u00e9, vivo o muerto, all\u00ed estar\u00e1 su siervo<\/em>.<\/p><p>No pensemos que este esp\u00edritu es s\u00f3lo de varones, pues es el mismo que vive en las mujeres fuertes: como en Rut, cuando su suegra Noem\u00ed, abandonada ya toda esperanza, insiste en que sus nueras viudas se salven de su desgracia: <em>\u00ab\u00a1\u00c1nimo, hijas, volved! Soy demasiado vieja para casarme de nuevo. Y aunque todav\u00eda tuviera esperanzas, aunque me casara esta misma noche y tuviera hijos,\u00a0\u00bfaguardar\u00edais a que fueran mayores? \u00bfRenunciar\u00edais a otro matrimonio? No, hijas m\u00edas. Mi amargura es mayor que la vuestra, porque la mano del Se\u00f1or ha ca\u00eddo sobre m\u00ed\u00bb.\u00a0Ellas lloraban. Despu\u00e9s Orf\u00e1 dio un beso a su suegra y se volvi\u00f3 a su pueblo, mientras que Rut permaneci\u00f3 con Noem\u00ed.\u00a0\u00abYa ves \u2014dijo Noem\u00ed\u2014 que tu cu\u00f1ada vuelve a su pueblo y a sus dioses. Ve t\u00fa tambi\u00e9n con ella\u00bb.\u00a0Pero Rut respondi\u00f3: \u00abNo insistas en que vuelva y te abandone. Ir\u00e9 adonde t\u00fa vayas, vivir\u00e9 donde t\u00fa vivas; tu pueblo ser\u00e1 mi pueblo y tu Dios ser\u00e1 mi Dios;\u00a0morir\u00e9 donde t\u00fa mueras, y all\u00ed me enterrar\u00e1n. Juro ante el Se\u00f1or que solo la muerte podr\u00e1 separarnos\u00bb<\/em>; o como en la bella mujer de Betulia, Judit, que cuando los jefes de la ciudad hab\u00edan acordado rendirse y entregar Betulia por no soportar el asalto de las tropas de Holofernes, sabiendo ella que eran la \u00faltima esperanza de Jerusal\u00e9n, los reprende y avanza sola en el campamento enemigo hasta lograr cortar la cabeza del general adversario; o en la bendita madre de los m\u00e1rtires Macabeos, cuya grandeza de alma es dificilmente comparable.<\/p><p>Es cierto que todo el Antiguo Testamento est\u00e1 lleno de cobard\u00edas y traiciones por parte de muchos israelitas, infieles al Se\u00f1or. Pero est\u00e1 igualmente lleno de hombres de honor, que como los astros que forman en sus puestos de guardia del Cielo, seg\u00fan nos dice el profeta Baruc, a la voz de Dios est\u00e1n siempre \u201cpresentes\u201d, prestos a su servicio. Son los santos de antes de Cristo. Y en esta escuela de honor tambi\u00e9n se educaron en los tiempos del Nuevo Testamento todos los cristianos. A veces, es cierto, como el joven escudero que deseaba armarse caballero, todav\u00eda con ignorancia o desordenada ambici\u00f3n. Pero el honor que sostiene toda su acci\u00f3n es el bien noble en que se podr\u00e1n desarrollar las virtudes. Es el caso paradigm\u00e1tico de los \u201chijos del Trueno\u201d, Santiago y Juan, que aspiran a los primeros puestos en el Reino de Dios y reponden a la pregunta sobre si pueden seguir a su Se\u00f1or: <em>Possumus<\/em>. Como tienen honor, el Se\u00f1or no corrige su gallard\u00eda \u2500<em>Mi c\u00e1liz lo beber\u00e9is<\/em>\u2500, aunque deba ordenar su ambici\u00f3n hacia la gloria no de ellos, sino de Dios. Es la misma operaci\u00f3n que querr\u00e1 Ignacio en el gran Javier, seg\u00fan nos dice Pem\u00e1n, cuando Pedro Fabro se extra\u00f1a de los demasiado amplios horizontes que anhela para el navarro:<\/p><p style=\"text-align: center;\">[Ignacio] Pedro Fabro, en Javier fundo<br \/><span style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">mi ilusi\u00f3n y mi placer;<br \/><\/span><span style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">que si yo gano a Javier,\u00a0<br \/><\/span><span style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">Javier me ganar\u00e1 un mundo.\u00a0<\/span><\/p><p style=\"text-align: center;\">[Fabro] \u00bfTanto esperas de su ciencia?<\/p><p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">[Ignacio] Y de su alma arrebatada,<br \/><\/span><span style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">si logra ser encauzada\u00a0<br \/><\/span><span style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">con mansedumbre y paciencia.<br \/><\/span><span style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">Vencida su inexperiencia<br \/><\/span><span style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">domada su vanidad<br \/><\/span><span style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">de \u00e9l espero, si me es fiel,<br \/><\/span><span style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); background-color: rgba(255, 255, 255, 0);\">milagros de santidad.\u00a0<\/span><\/p><p>Este esp\u00edritu de honor, del <em>possumus<\/em> \u2500el verdadero Podemos\u2500, conduce a las gestas de nuestros mayores desde que en los tiempos apost\u00f3licos san Pablo escribiese la f\u00f3rmula que lo guarda \u2500<em>Omnia possum in eo qui me confortat<\/em>\u2500 hasta nuestros tiempos contempor\u00e1neos, como en la ofrenda del peque\u00f1o Joselito, ya canonizado, que, para salvar a su general en la Cristiada, ofrece su caballo y se queda atrincherado para defender la escapada de sus superiores. El <em>possumus<\/em> se convirti\u00f3 en el grito de guerra de los hombres, como <em>Mikael<\/em> es el grito de guerra de los \u00e1ngeles \u2500<em>Qui\u00e9n como Dios\u2500.<\/em> De igual manera, cuando se invierten las tornas y depende de la voluntad del fiel el transigir bajo la amenaza del mundo, el grito es muy parecido: <em>\u00a1Non possumus!<\/em> tal y como pronunciaron los m\u00e1rtires de Abitinia en las postreras persecuciones romanas al ser capturados celebrando el santo sacrificio: <em>Sin el domingo \u00a1no podemos!<\/em><\/p><p>Los que \u201cpod\u00edan\u201d ofrecer incienso a los \u00eddolos y salvaron su vida, fueron los infecundos. Los que \u201cno pod\u00edan\u201d por guardar el honor del nombre de cristianos, derramaron su sangre, que fue semilla de nuevos cristianos. Tampoco Guzman el Bueno \u201cpudo\u201d rendir la plaza a sus enemigos, arrojando incluso su propio cuchillo a los que ten\u00edan preso a su hijo: <em>Matadle con este, si lo hab\u00e9is determinado, que m\u00e1s quiero honra sin hijo, que hijo con mi honor manchado<\/em>. Tampoco Moscard\u00f3 \u201cpudo\u201d rendir el Alcazar de Toledo en circunstancias parejas de extrema necesidad material y moral y dijo a su propio hijo: <em>Encomienda tu alma a Dios, da un grito de \u00a1Viva Espa\u00f1a! y muere como un patriota<\/em>. Y cuando el honor de Dios y de la Iglesia estaba en juego, cuando el baluarte de la verdad amenazaba con quedar oscurecido, la respuesta diplom\u00e1tica de la Iglesia fue siempre la misma: <em>non possumus.<\/em><\/p><p>De este modo la Iglesia, venerable y sabia, curtida en a\u00f1os y en batallas, ha sido la que ha encorajado a los nuevos cristianos, infundiendo un esp\u00edritu de honor que, a pesar de las miserias de cada uno, manten\u00eda en alto el pabell\u00f3n de la fe. En este sentido, se dec\u00eda con cierta sorna, pero no con menos verdad, que los requet\u00e9s pecaban contra todos los mandamientos menos contra el primero y que no hab\u00eda animal m\u00e1s temible que un requet\u00e9 reci\u00e9n comulgado. Quiz\u00e1 sea \u00e9ste, junto a la confusi\u00f3n doctrinal \u2500o precisamente a causa de ella\u2500 uno de los grandes males que impiden la fecundidad de las actividades eclesi\u00e1sticas, adem\u00e1s de uno de los signos m\u00e1s preocupantes de nuestro tiempo.<\/p><p>Cuando se cambian los himnos juveniles, representativos de un mismo honor que ha surcado dos milenios de historia cristiana \u2500como el viejo de la acci\u00f3n cat\u00f3lica: <em>Heredero del historial hispano, palad\u00edn soy, cruzado de la fe, caballero espa\u00f1ol y cristiano, por la causa del bien luchar\u00e9&#8230; Llevar almas de joven a Cristo \/ inyectar en los pechos la fe \/ ser ap\u00f3stol o m\u00e1rtir acaso \/ mis banderas me ense\u00f1an a ser\u2500 <\/em>por mo\u00f1adas de autorreferencia sentimental que no hacen sino minar la gallard\u00eda del joven cristiano \u2500como el \u201c\u00e9xito\u201d discotequero de m\u00fasica electr\u00f3nica <em>dance<\/em>, con algo de rap, de la JMJ de 2016: <em>Muros que se rompen con el perd\u00f3n, viento de paz, lazos de uni\u00f3n. Cura tus heridas, siente su amor, luz de Jes\u00fas en tu interior. Hoy ya soy feliz en su coraz\u00f3n. Hoy ya soy feliz, llevar\u00e9 su amor<\/em>\u2500 no se puede esperar algo muy distinto de lo que vemos en el panorama apost\u00f3lico de las \u00faltimas d\u00e9cadas. No me puedo imaginar a san Pablo, san Policarpo, santas Perpetua y Felicidad, san Atanasio, san Le\u00f3n Magno, san Benito, san Isidoro, san Bonifacio, San Teodoro Studita, san Od\u00f3n de Cluny, san Bruno, san Bernardo, san Fernando, santa Catalina de Siena, san Bernardino de Siena, santa Teresa de Jes\u00fas, san Francisco de Sales, san Alfonso M\u00aa Ligorio, san Antonio M\u00aa Claret o san P\u00edo de Pietrelcina \u2500por poner uno de cada siglo\u2500 cantar a ritmo de club de alterne la segunda letra, aunque no me cuesta nada poner en sus labios el fuego de la primera. Dicho de otra manera, si se viesen en la encrucijada de hallarse rodeados de prep\u00faberes emocionales en un encuentro de j\u00f3venes <em>more <\/em>hodierno, creo que dir\u00edan \u201c<em>non possumus\u201d <\/em>\u2500y qui\u00e9n sabe qu\u00e9 m\u00e1s cosas\u2500 y se zafar\u00edan de la situaci\u00f3n&#8230; Pero si tuviesen por situaci\u00f3n la de un m\u00e1rtir del tiempo de los romanos, un padre del desierto con sus compa\u00f1eros, un joven monje benedictino, un capit\u00e1n de Carlos Martel, un maestro en Aquisgr\u00e1n, un disc\u00edpulo pobre de san Francisco, un infante de san Luis, un noble de Isabel y Fernando, un misionero entre los ind\u00edgenas, un marino en Lepanto, un padre de familia ante \u201cel franc\u00e9s\u201d o un cadete en Toledo, estoy seguro de que se comportar\u00eda como tal, enardeciendo a sus camaradas en la empresa, sea divina, sea humana, con una voz fuerte: <em>possumus.<\/em><\/p><p>Hemos de recuperar la parres\u00eda y la entereza que arrostre las amenazas de este mundo, muchas de ellas en forma de livianos conformismos con los principios sensibloides de esta nueva religi\u00f3n que pretende lo contrario al esp\u00edritu cat\u00f3lico: va hurtando el santo temor de Dios a costa de un falso amor filantr\u00f3pico, mediante un \u201c<em>non possumus<\/em> mantener que Jesucristo es la Piedra que destroza al que cae sobre Ella y aplasta a aquel sobre quien cae\u201d (cf. Mt 21, 44) y un \u201c<em>possumus<\/em> tener las tragaderas suficientes para hacernos como todos y para todos\u201d. El caballero cristiano, sin embargo, ha de saber lo que ense\u00f1a el Libro del orden de caballer\u00eda:<\/p><p><em>El amor y el temor se convienen contra el desamor y el menosprecio; y por esto conviene que el caballero, por la nobleza de su \u00e1nimo y buenas costumbres, y por un honor tan alto y tan grande como el que se le ha hecho por elecci\u00f3n, por el caballo y las armas, sea amado y temido de las gentes; y que por el amor que recibe, devuelva caridad y ejemplo; y por el temor que causa, devuelva verdad y justicia.<\/em><\/p><p>\u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1a1eb3e4 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"1a1eb3e4\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1033\" src=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Sandro_Botticelli_-_Retour_de_Judith_1-768x1033.jpg\" class=\"attachment-medium_large size-medium_large wp-image-12425\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Sandro_Botticelli_-_Retour_de_Judith_1-768x1033.jpg 768w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Sandro_Botticelli_-_Retour_de_Judith_1-223x300.jpg 223w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Sandro_Botticelli_-_Retour_de_Judith_1-761x1024.jpg 761w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Sandro_Botticelli_-_Retour_de_Judith_1.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\">Retorno de Judith a Betulia, de Sandro Botticelli, 1470.<\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-6773094e\" data-id=\"6773094e\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-596b4831 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"596b4831\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-58a6f7f7\" data-id=\"58a6f7f7\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4f1bafb0 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4f1bafb0\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL BOLET\u00cdN \u00abLAUDATE\u00bb N\u00ba18 &#8211; MARZO 2023<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-58525cba elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"58525cba\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Possumus&#8230; et non possumus D. Rodrigo Men\u00e9ndez Pi\u00f1ar, Pbro. Disminuyeron la caridad, la lealtad, la justicia y la verdad en el mundo. Y comenzaron la enemistad, la deslealtad, la injuria y la falsedad; y por esto cundi\u00f3 el error y la perturbaci\u00f3n en el pueblo de Dios; el cual pueblo hab\u00eda sido ordenado para que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":12425,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-12423","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-boletin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12423","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12423"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12423\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12425"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12423"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12423"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12423"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}