{"id":26404,"date":"2024-09-15T20:20:24","date_gmt":"2024-09-15T18:20:24","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=26404"},"modified":"2025-03-24T16:37:57","modified_gmt":"2025-03-24T15:37:57","slug":"hablar-en-tiempos-de-apostasia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/hablar-en-tiempos-de-apostasia\/","title":{"rendered":"Hablar en tiempos de apostas\u00eda"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"26404\" class=\"elementor elementor-26404\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-49cc45a elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"49cc45a\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-9ffe0ad\" data-id=\"9ffe0ad\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6ed5377 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"6ed5377\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">Hablar en tiempos de apostas\u00eda<\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7e7c011 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"7e7c011\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">D. Antonio Hern\u00e1ndez Caparr\u00f3s,\nCap\u00edtulo de \u00c1ngeles de la Guarda\n<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-b8b36db elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"b8b36db\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-04b48b4\" data-id=\"04b48b4\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-10c13d5\" data-id=\"10c13d5\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a512c36 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"a512c36\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"845\" src=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/b36_2b-768x845.jpg\" class=\"attachment-medium_large size-medium_large wp-image-26407\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/b36_2b-768x845.jpg 768w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/b36_2b-273x300.jpg 273w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/b36_2b.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\">Tiziano, \u201cAlegor\u00eda de la Prudencia\u201d, 1565-1570, \u00d3leo sobre lienzo, National Gallery de Londres.<\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f677788 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"f677788\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p><p><em>Ved que un poco de fuego basta para quemar todo un gran bosque. Tambi\u00e9n la lengua es un fuego, un mundo de iniquidad (St 3, 5b -6a).<\/em><\/p><p>Un rayo cay\u00f3 a las 20:37 del 13 de Julio de 1977 sobre la subestaci\u00f3n el\u00e9ctrica del r\u00edo Hudson. Nueva York se queda sin electricidad. A las 24 horas hab\u00eda 1615 tiendas saqueadas, mas de 1000 incendios, 330 polic\u00edas heridos y 4.500 personas arrestadas.<\/p><p>Siempre habr\u00e1 quien argumente, e incluso puede que alguno de aquellos delincuentes argumentara, que eran pobres personas agobiadas por el sufrimiento, desesperadas por un sistema inhumano. Haya mucho o poco de verdad en ello, nada de eso justifica la barbarie.<\/p><p>As\u00ed puede pasarnos a nosotros con la lengua. Sabemos la crisis enorme en que vivimos sumergidos, quiz\u00e1 a algunos les desespere, puede incluso que tras pensarlo mucho crean haber (o incluso haber de verdad) descubierto las causas que han producido la enfermedad y, sin embargo, nada de eso nos da licencia para dejar a nuestra lengua campar a sus anchas, para incendiar grupos de whatsapp y foros de internet, sin ton ni son, diciendo todo lo que nos venga en gana amparados en que <em>es verdad<\/em> o en que <em>ya est\u00e1 bien de callar.<\/em> Las situaciones extraordinarias, por muy extraordinarias que puedan ser, no convierten el vicio en virtud, ni abrogan la virtud de la prudencia. Que se haya callado demasiado no implica que debamos hablar <strong>a cualquiera<\/strong> ni de<strong> cualquier manera<\/strong>:<\/p><p>\u201cLas malas doctrinas por ninguna raz\u00f3n ni provecho que se pretenda o espere se han de ense\u00f1ar. Asimismo las vanas e in\u00fatiles se deben callar y aun algunas \u00fatiles, pero no necesarias en el tiempo en que se dicen, se pueden disimular por entonces, si engendran esc\u00e1ndalo a los flacos y simples, hasta darles bien a entender su enga\u00f1o, como ense\u00f1a Santo Tom\u00e1s. Pero las verdades necesarias de saber, en todo tiempo se han de publicar\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Sin embargo, nada m\u00e1s infructuoso que dar una soluci\u00f3n sin reconocer el problema: \u00bfQu\u00e9 ha pasado? \u00bfPor qu\u00e9 nos entregamos a la charlataner\u00eda con tanta pasi\u00f3n como aquellos infelices al pillaje?<\/p><p>Muy resumidamente: por el peso insoportable que supone una concepci\u00f3n de la obediencia que depende del nominalismo, es decir, que para que algo sea bueno debe ser querido positivamente por Dios. Y como, en esta concepci\u00f3n, la orden de un superior es la manera m\u00e1s segura de conocer la voluntad de Dios, ya no se trata de buscar lo bueno (por objeto, fin y circunstancias), sino de obedecer en todo y con todas las facultades. Esto fue generando un servilismo que finalmente por la ley del p\u00e9ndulo amenaza con convertirse en anarqu\u00eda. Pasamos del \u201csanto\u201d entendido como el hombre en un estado casi nirv\u00e1nico que no se hace problema por nada, al \u201csanto\u201d como aquel que habla, corrige y rega\u00f1a sin ton ni son, al margen de toda prudencia.<\/p><p>Ahora bien, vamos ya al punto central: \u00bfc\u00f3mo hablar en tiempos de apostas\u00eda?<\/p><p><strong>La lengua en santo Tom\u00e1s<\/strong><\/p><p>En esta cuesti\u00f3n nos jugamos dos grandes <strong>bienes<\/strong>. Y de conjugarlos rectamente con la verdad y la prudencia depende la virtud en este campo. El primero es la <strong>paz<\/strong> y el segundo es la <strong>fama<\/strong> del pr\u00f3jimo. Uno lo trata Santo Tom\u00e1s al hablar de la virtud teologal de la caridad y el otro al hablar de la virtud moral de la justicia.<\/p><p><strong>Los pecados contra la caridad<\/strong><\/p><p>La paz es \u201c<em>la tranquilidad del orden o la armon\u00eda perfecta, que resulta, en nosotros y en todas las cosas, de que todas nuestras afecciones y las afecciones de todas las dem\u00e1s criaturas est\u00e1n orientadas hacia Dios, objeto supremo de nuestra felicidad perfecta<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. Dos pecados se oponen a ella (<strong>discordia<\/strong><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> y <strong>contienda<\/strong><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>) y estudi\u00e1ndolos comprenderemos c\u00f3mo ser fieles a nuestra conciencia hablando cuando es necesario pero sin destruir dicha paz.<\/p><p>La <strong>discordia<\/strong> consiste en oponerse a uno de los efectos de la caridad que es la concordia de los corazones. Esto puede darse esencial o accidentalmente. La discordia esencial quiere decir oponerse a algo que vaya directamente contra la caridad de manera que se destruya la unidad y esto es pecado. La accidental por su parte se da cuando hay disparidad de opiniones en algo no necesario para la salvaci\u00f3n, (siempre que no haya obstinaci\u00f3n culpable) y, como no rompe la unidad, no es pecado. As\u00ed queda claro que la concordia, causada por la caridad, es<strong> uni\u00f3n de voluntades orientadas hacia Dios y no uni\u00f3n de opiniones.<\/strong> No hay por qu\u00e9 estar de acuerdo en todo para conservar la unidad y, por tanto, la paz.<\/p><p>Aqu\u00ed el error podr\u00eda venir, o de renunciar a la unidad esencial en favor de una falsa paz (lo cual es una tentaci\u00f3n tan grave como frecuente), pues vemos que no puede haberla verdaderamente sin esa caridad, o de excedernos intentando eliminar imprudentemente una \u201cdiscordia accidental\u201d que no impide la unidad, faltando as\u00ed a la caridad y quitando la sana libertad de opini\u00f3n.<\/p><p>Hasta ahora hemos hablado de la diversidad de opiniones, pero Santo Tom\u00e1s menciona tambi\u00e9n la <strong>contienda<\/strong>, es decir la discusi\u00f3n, la pelea, donde no solo se disiente sino que se lucha contra alguien con palabras. Aqu\u00ed debemos distinguir: en primer lugar, la <strong>intenci\u00f3n<\/strong> del que \u201cpelea\u201d y, en segundo lugar, la <strong>forma<\/strong> en que lo hace. As\u00ed, la intenci\u00f3n es mala si falsea la verdad, y buena si se lucha contra la falsedad. Hasta aqu\u00ed es f\u00e1cil estar de acuerdo pues nos parece algo evidente.<\/p><p>Sin embargo, frente a todo el que excusa su contienda afirmando que \u201csolo est\u00e1 diciendo la verdad\u201d, viene la segunda parte, pues Santo Tom\u00e1s nos dice que la impugnaci\u00f3n solo es buena si se da dentro de los l\u00edmites justos de la persona y el tema. Ya hemos visto que de cosas no esenciales ni siquiera deber\u00eda discutirse. De este modo, si la porf\u00eda impugna la verdad (mala en la intenci\u00f3n) y adem\u00e1s es descomedida o intemperada (mala en la forma), estamos ante un pecado mortal. En cambio si se trata de una impugnaci\u00f3n de la falsedad (buena en la intenci\u00f3n) pero hecha con mesura y oportunamente (buena en la forma), estamos ante algo laudable. Ahora bien, y esta es una de las claves a la hora de examinar nuestra conducta, si la impugnaci\u00f3n de la falsedad (algo bueno) se realizara de forma <strong>inadecuada<\/strong> (forma mala) estar\u00edamos ante un pecado venial (contando con que no hubiera insultos o descubrimiento de pecados personales, lo que la convertir\u00eda en pecado mortal). As\u00ed quedan superados los dos errores como la cumbre de una monta\u00f1a supera a los dos valles.<\/p><p>Santo Tom\u00e1s profundiza en ello al tratar de si fue correcto que Cristo escandalizara a los fariseos con su predicaci\u00f3n fuerte. Y dir\u00e1 que, aunque podr\u00eda no parecer conveniente, la salvaci\u00f3n del pueblo debe preferirse a la paz individual de cualquier hombre y, si un predicador viera que algunos usan su autoridad para impedir la salvaci\u00f3n de las almas, deber\u00eda impugnarlos p\u00fablicamente, incluso con dureza<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>. Y de esta manera muestra el error de aquellos \u201cperros mudos\u201d que consideran que la paz es un bien que est\u00e1 por encima de la verdad.<\/p><p>Pero por otra parte en sus ense\u00f1anzas sobre la correcci\u00f3n fraterna, acaba tambi\u00e9n con el error de los discutidores que, sin ning\u00fan tipo de prudencia y sin evaluar si lo que est\u00e1n discutiendo es esencial o no, o si lo est\u00e1n haciendo moderadamente o no, consideran tibio al que no es tan imprudente como ellos.<\/p><p>As\u00ed afirmar\u00e1 que hay dos tipos de correcci\u00f3n: aquella que se hace como acto de caridad para corregir al que peca y que incumbe a cualquiera<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>, y otra que es generalmente a modo de <strong>amonestaci\u00f3n y castigo<\/strong> y que incumbe <strong>solo<\/strong> a los prelados (Santo Tom\u00e1s est\u00e1 tratando aqu\u00ed solamente de la correcci\u00f3n en cuestiones religiosas, es evidente que todo el que tiene autoridad leg\u00edtima puede, mientras se mantenga en el \u00e1mbito concreto de su jurisdicci\u00f3n, hacer este tipo de correcci\u00f3n).<\/p><p>As\u00ed, el s\u00fabdito, el que no es parte de la jerarqu\u00eda, puede solo corregir como acto de caridad; sin embargo, debe proceder, dice Santo Tom\u00e1s, siempre con <strong>mansedumbre y respecto<\/strong>, sin apabullar y haci\u00e9ndolo ocultamente.<\/p><p>Pero no solo debe cuidarse el modo, sino el <strong>efecto<\/strong> que se prev\u00e9. Pues dice el doctor ang\u00e9lico que en la correcci\u00f3n del primer tipo (por caridad, la \u00fanica que pueden hacer los que no son prelados) conviene desistir de ella si se ve que no va a dar ning\u00fan fruto o que la persona va a empeorar; la otra, en cambio, la que es propia de los prelados (por justicia), en ning\u00fan modo debe dejarse porque se prevea que no va a servir de nada, ya que su fin es la restituci\u00f3n de la justicia y velar por el bien com\u00fan.<\/p><p>As\u00ed tenemos que, el que no es un superior, a la hora de corregir o discutir, debe evaluar si se trata de algo verdaderamente esencial que aparta de la caridad. Hay que reflexionar tambi\u00e9n sobre c\u00f3mo debe hacerse (con mansedumbre y mesura, sin imponerse y sin ser movido por pasi\u00f3n humana, cosa que es muy f\u00e1cil que ocurra) y el efecto que se prev\u00e9 que va a producir, pues si solo va a servir para que el otro se cierre m\u00e1s, no es, como piensan algunos, tibieza, sino prudencia el callar.<\/p><p>Todas estas ense\u00f1anzas deben tenerse en cuenta al leer las tan citadas palabras de Santo Tomas: \u201c<em>en el caso de que amenazare un peligro para la fe, los superiores deber\u00edan ser reprendidos incluso p\u00fablicamente por sus s\u00fabditos<\/em>\u201d<em>.<\/em><\/p><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p><strong>Los pecados contra la justicia<\/strong><\/p><p>Ahora bien, en lo que habitualmente llamamos \u201cpecados de la lengua\u201d, no solo est\u00e1 la pelea o discusi\u00f3n sino tambi\u00e9n la \u201ccr\u00edtica\u201d. En este caso el bien que se debe salvaguardar ya no es el de la paz, sino la <strong>fama.<\/strong> Sobre este tema en particular hay actualmente un gran desconocimiento, lo cual dificulta el calibrar el da\u00f1o que se puede hacer con la lengua. Veamos la doctrina tradicional sobre la <strong>fama<\/strong>:<\/p><p>Ella, dice Santo Tom\u00e1s, es entre todos los bienes temporales el mas excelente<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>, y consiste en el <em>buen nombre o reputaci\u00f3n de alguien ausente, la estimaci\u00f3n que se tiene de una persona<\/em>. Y esta estimaci\u00f3n es, en primer lugar, de la virtud, y solo secundariamente de las dem\u00e1s cualidades humanas. La <strong>honra<\/strong> hace referencia a las se\u00f1ales de honor que se le hacen a la persona con fama (como vemos, no tiene mucho que ver con el concepto habitual de la fama como \u201cser conocido por todos\u201d o ser \u201cuna celebridad\u201d). As\u00ed, a la hora de hablar vemos dos pecados contrarios: <strong>contumelia<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a><\/strong> o insulto contra el honor y <strong>detracci\u00f3n<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a><\/strong> contra la fama.<\/p><p>El insulto es poner en conocimiento de alguien y de los dem\u00e1s algo contrario al honor de aquel; esto se realiza mediante signos, generalmente con la palabra. La clave es la intenci\u00f3n de ir contra la honra de alguien. Si se hace de esta manera es pecado mortal, aunque si se realizase algo que disminuyese su honra pero para corregirle fraternalmente o por otro motivo similar sin deshonrarlo gravemente y se hiciese con discreci\u00f3n, no ser\u00eda pecado o solo lo seria venialmente.<\/p><p>La <strong>detracci\u00f3n <\/strong>(\u00a1pecado frecuent\u00edsimo!)<strong>, <\/strong>en cambio, afecta no al honor sino a la fama. Y aqu\u00ed est\u00e1 el dato poco conocido: la persona, seg\u00fan los te\u00f3logos, tiene derecho natural a la fama ordinaria. Esta consiste en un derecho absoluto a la fama verdadera y uno relativo a la fama estimada mientras no sea p\u00fablicamente difamada. As\u00ed pues, <strong>todos<\/strong> tienen derecho a la fama estimada, es decir, a la que en realidad es falsa, pues aparecen como virtuosos, no si\u00e9ndolo. Sin embargo, no es un derecho universal sino relativo, de manera que no se puede lesionar salvo en favor de un bien com\u00fan o de la correcci\u00f3n fraterna de la persona. Pero en ese caso debe guardarse la debida mesura e intentar da\u00f1arla lo m\u00ednimo posible.<\/p><p>Fuera de estos casos, atentar contra la fama (aun inmerecida) de alguien, en internet o conversaciones, por muy mal que nos caiga, es pecado y grave. Es m\u00e1s, por si alguien pretendiera excusarse afirmando que no dice nada falso, Santo Tom\u00e1s ense\u00f1a que ni mucho menos es detracci\u00f3n solamente cuando se miente de alguien, sino que dentro de la detracci\u00f3n llamada directa tambi\u00e9n debe contarse el exagerar los pecados, el <strong>revelar lo secreto<\/strong> o el atribuir una mala intenci\u00f3n a una acci\u00f3n buena. La manera indirecta, por su parte, consiste en negar el bien que el otro hace o lanzar reticencias con malicia, lo cual es igualmente pecado.<\/p><p>Ahora bien, igual que en el caso de la contumelia, puede ser que se pronuncien palabras que denigren la fama de alguien pero la intenci\u00f3n no sea esa, o que se haga por ligereza y, por tanto, no ser\u00eda pecado mortal, a no ser que lo que se dice sea tan grave que perjudique mucho la fama de alguien (como lo referido al caso de la honestidad de vida). Es m\u00e1s, si estas palabras fueran proferidas buscando un bien necesario (lograr su enmienda, evitar un mal&#8230;) y en unas circunstancias concretas que lo hacen prudente, no solo no ser\u00eda pecado, sino que ni siquiera podr\u00eda hablarse propiamente de detracci\u00f3n.<\/p><p>Vemos aqu\u00ed el justo medio de la virtud y lo lejos que estamos de esa represi\u00f3n que ha permitido no pocos abusos al aplastar cualquier opini\u00f3n ligeramente discordante o denuncia de injusticia por ser signo de \u201cmal esp\u00edritu\u201d. Pero tampoco nos permite abandonarnos al otro extremo y caer en una critica desmesurada sin orden ni concierto a imagen del pillaje en el apag\u00f3n de Nueva York, pues: \u201c<em>Toda esta fogosidad bien intencionada fracasa ante la sentencia de la sabidur\u00eda antigua ratificada por la sabidur\u00eda cristiana: Hay que deliberar maduramente. <strong>Oportet consiliari tarde<\/strong>. El buen consejo es una virtud sobrenatural, y quien no la practica con todas sus condiciones es lisa y llanamente un cristiano imperfecto, si no pecador<\/em>\u201d<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>\u2002Melchor Cano \u2013 Domingo de Soto \u2013 Juan de la Cruz, <em>Tratados Espirituales<\/em>, BAC 1962, p. 237.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>\u2002<em>Ibid<\/em>., II-II, q33, a3, resp.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>\u2002Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>Summa Theologiae <\/em>II-II, q32 a4, ad2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>\u2002<em>Cf. <\/em>Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>Summa Theologiae <\/em>II-II, q72.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>\u2002Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>Summa Theologiae <\/em>III, q42, a2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>\u2002<em>Ibid<\/em>., II-II, q33, a3, resp.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>\u2002Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>Summa Theologiae <\/em>II-II, q32 a4, ad2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>\u2002<em>Cf. <\/em>Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>Summa Theologiae <\/em>II-II, q72.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>\u2002<em>Cf. <\/em>Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>Summa Theologiae <\/em>II-II, q73.<\/p><p>\u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-2ff044f\" data-id=\"2ff044f\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ece2df7 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ece2df7\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-af41807\" data-id=\"af41807\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-cdb8951 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"cdb8951\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL <a href=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Boletin_Laudate_36.pdf\">BOLET\u00cdN \u00abLAUDATE\u00bb N\u00ba36 &#8211; SEPTIEMBRE 2024<\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-47577e4 elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"47577e4\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hablar en tiempos de apostas\u00eda D. Antonio Hern\u00e1ndez Caparr\u00f3s, Cap\u00edtulo de \u00c1ngeles de la Guarda Tiziano, \u201cAlegor\u00eda de la Prudencia\u201d, 1565-1570, \u00d3leo sobre lienzo, National Gallery de Londres. Introducci\u00f3n Ved que un poco de fuego basta para quemar todo un gran bosque. Tambi\u00e9n la lengua es un fuego, un mundo de iniquidad (St 3, 5b [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":26406,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-26404","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-boletin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26404","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26404"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26404\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media\/26406"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26404"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26404"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26404"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}