{"id":34196,"date":"2026-01-23T12:33:20","date_gmt":"2026-01-23T11:33:20","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=34196"},"modified":"2026-01-23T12:33:51","modified_gmt":"2026-01-23T11:33:51","slug":"vida-de-san-basilio-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/vida-de-san-basilio-i\/","title":{"rendered":"Vida de San Basilio (I)"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"34196\" class=\"elementor elementor-34196\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-296ad62 elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"296ad62\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-5a6372e\" data-id=\"5a6372e\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3ccda50 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"3ccda50\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">VIDA DE SAN BASILIO (I)<\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6adcac1 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"6adcac1\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-medium\">Anfiloquio de Iconio<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-c18845f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"c18845f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-e3b74e5\" data-id=\"e3b74e5\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-20f3e78\" data-id=\"20f3e78\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0ac9748 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"0ac9748\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"576\" src=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Boletin-52.1-768x576.jpg\" class=\"attachment-medium_large size-medium_large wp-image-34199\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Boletin-52.1-768x576.jpg 768w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Boletin-52.1-300x225.jpg 300w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Boletin-52.1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Boletin-52.1-1536x1151.jpg 1536w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Boletin-52.1-2048x1535.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\">\u201cSaint Ephraem\u201d, grabado de 1594, Sadeler y Maarten de Vos. Extra\u00eddo de la colecci\u00f3n digital del Rijksmuseum.<\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-32ca842 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"32ca842\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>Pr\u00f3logo del autor<\/strong><\/p><p>Car\u00edsimos, no es inconveniente, sino justo, que los hijos devotos se entristezcan de la muerte de su padre y le ofrezcan los obsequios de sus l\u00e1grimas, lo que hasta ahora hemos hecho llenos de compasi\u00f3n. Mas, una vez despojados del luto, seg\u00fan lo que est\u00e1 escrito, nos dispusimos a elevar al Se\u00f1or de todas las cosas, Cristo nuestro Dios, una plegaria de acci\u00f3n de gracias. As\u00ed pues, considero ser obra de valor que se hayan puesto por escrito tanto la memorable vida como los milagros de nuestro pastor y maestro Basilio, a fin de que no caigan en profundo olvido por el largo transcurso del tiempo.<\/p><p>Presentando a tan brillante hombre los tres sant\u00edsimos y egregios varones Gregorio, que fue esclarecido en teolog\u00eda, y el memorable Gregorio, obispo de la ciudad de Nisa, y el bienaventurado Efr\u00e9n, y otros igualmente en sus discursos de epitafio, tambi\u00e9n la grandeza de su figura se hizo presente ante m\u00ed, como a un aborto, para usar las palabras del Ap\u00f3stol, al tomar entre las manos las narraciones que elaboraron ambos varones admirables, procurando suplir lo que les parec\u00eda faltar, a la manera de un hijo que presenta a su padre lo que le debe, recibiendo de arriba alg\u00fan conocimiento cierto, como puede pensarse. Pues lleg\u00f3 la nube a esconder el sol, y el lento discurrir de las buenas narraciones con frecuencia da paso al olvido.<\/p><p>Grande, en efecto, fue nuestro pastor Basilio, y c\u00e9lebre en todo el mundo, predicador junto a las virtudes celestiales, servidor junto a los \u00f3rdenes de los \u00e1ngeles, doctor de la Iglesia digno de alabanza, columna incorrupta de los dogmas ortodoxos, que explic\u00f3 con profundidad la naturaleza de lo que existe, que depuso al p\u00e9rfido Juliano, ap\u00f3stata de la Trinidad, que tap\u00f3 la blasfema boca de Valente, que ech\u00f3 por tierra el p\u00e9rfido error de los arrianos, que afianz\u00f3 con claridad la recta creencia de los cristianos. Pastor amado del pueblo de la Iglesia, part\u00edcipe del sacerdocio real, revestido de la verdad de Cristo, carnero de las ovejas, \u00ednclito maestro de la fe divina, que en vida y tras su muerte brill\u00f3 con grandes milagros; que, como se ha dicho, prepar\u00f3 con su oraci\u00f3n la muerte de Juliano, odioso a Dios, el cual se levantaba como cuerno erguido y hablaba contra Dios la maldad. Mientras Valente tomaba, indigno, la p\u00farpura imperial, y prestaba su apoyo a la inicua doctrina de los arrianos, vino a la ilustre ciudad del C\u00e9sar, que se halla cerca de nosotros. Pero de qu\u00e9 modo o por qu\u00e9 causa no nos toca narrarlo al presente. Regresemos m\u00e1s bien a nuestro prop\u00f3sito, narrando las virtudes que tuvo desde su nacimiento hasta su muerte.<\/p><p><b>CAP\u00cdTULO I<\/b><\/p><p>Basilio fue el \u00fanico que sobre la faz la tierra mostr\u00f3 igualdad de \u00e1nimo, una vida adornada por las obras e ilustrada por las palabras de la divina sabidur\u00eda, dando a Cristo todo lo que ten\u00eda: alma, cuerpo y las palmas de sus palabras, con las cuales despedaz\u00f3 el error de los gentiles como se hace con telas de ara\u00f1a. A los siete a\u00f1os, sus padres lo dedicaron al estudio de las letras. Estudi\u00f3 Matem\u00e1ticas durante cinco a\u00f1os y dio mucho fruto en el aprendizaje de la filosof\u00eda por la mansedumbre de su car\u00e1cter. Despu\u00e9s, abandonando su patria, pues era capadocio, se dirigi\u00f3 a la madre de los discursos, esto es, a Atenas. Adornado de decencia, continencia y castidad, se hizo disc\u00edpulo de un sabio maestro griego llamado Eubulo, y se entreg\u00f3 de tal manera al estudio, que tanto los maestros como sus condisc\u00edpulos lo imitaban. Colaboraban con \u00e9l el gran Gregorio, obispo de Nacianzo, que dirigi\u00f3 doce a\u00f1os el tim\u00f3n del trono apost\u00f3lico; Juliano, que fue cristiano por poco tiempo; y Libanio. Este var\u00f3n admirable propuso en su coraz\u00f3n no tomar pan ni vino hasta que, por dispensaci\u00f3n de lo alto, penetrase los misterios de la sabidur\u00eda. Pasados quince a\u00f1os en estos estudios, y habi\u00e9ndose adentrado en toda la filosof\u00eda de los paganos, se puso al final a estudiar astronom\u00eda, geometr\u00eda, y otras cosas buenas; pero, como no era capaz de encontrar por ellas al Creador de todo, cierta noche, estando \u00e9l en vela, se le infundi\u00f3 una luz divina para que estudiase, paso a paso, todas las Escrituras de nuestra religi\u00f3n.<\/p><p>As\u00ed pues, poni\u00e9ndose en camino, se fue a Egipto, y acerc\u00e1ndose a un cierto archimandrita llamado Porfirio, le pidi\u00f3 que le diese los libros sagrados para que pudiese conocer los dogmas divinos y, habi\u00e9ndolo obtenido, se qued\u00f3 all\u00ed, entreg\u00e1ndose a la meditaci\u00f3n de la palabra de Dios, aliment\u00e1ndose de agua y yerbas. Habiendo vivido un a\u00f1o all\u00ed y meditado con fe la palabra de la verdad, persever\u00f3 escrutando esta palabra, mas pidi\u00f3 que le dejasen ir a Jerusal\u00e9n para poder contemplar los prodigios que custodia, lo cual le permitieron.<\/p><p><b>CAP\u00cdTULO II<\/b><\/p><p>Volviendo \u00e9l a donde se hab\u00eda instruido en la filosof\u00eda de los griegos, comenz\u00f3 a persuadir a muchos fil\u00f3sofos y a mostrar a Cristo a multitud de gentiles, present\u00e1ndoles el camino de la salvaci\u00f3n. Buscaba a su maestro Eubulo (que era maestro de la palabra) entre el barullo de las aulas, en las que hab\u00eda sido instruido por \u00e9l, para atraerlo e inclinarlo a la fe inmaculada, para que corriese, como \u00e9l, rectamente hacia ella. Este ense\u00f1aba a todos los que aprend\u00edan filosof\u00eda, que lo segu\u00edan como maestro. Busc\u00e1ndolo, pues, por todas las escuelas, lo encontr\u00f3 afuera con los fil\u00f3sofos. No les importaba otra cosa que decir o escuchar algo nuevo. Mientras disputaba, lo reprendi\u00f3 Basilio, y uno de los que estaba con ellos le dijo:<\/p><p>\u4e00\u00ab\u00bfQui\u00e9n te reprende, oh fil\u00f3sofo?\u00bb.<\/p><p>Y \u00e9l respondi\u00f3:<\/p><p>\u4e00\u00abO Dios o Basilio\u00bb.<\/p><p>Reconoci\u00e9ndolo, pues, dej\u00f3 a todos los que estaban con \u00e9l y se fue con Basilio y, permaneciendo ayunos tres d\u00edas, se propon\u00edan cuestiones uno al otro. Le pregunt\u00f3, pues, Eubulo a Basilio:<\/p><p>\u4e00\u00ab\u00bfCu\u00e1l es la definici\u00f3n de filosof\u00eda, Basilio?\u00bb.<\/p><p>Y respondi\u00f3:<\/p><p>\u4e00\u00abLa primera definici\u00f3n de filosof\u00eda es meditaci\u00f3n de la muerte\u00bb.<\/p><p>Admir\u00e1ndose \u00e9l, le dijo:<\/p><p>\u4e00\u00ab\u00bfQui\u00e9n es puro?\u00bb.<\/p><p>Y le respondi\u00f3:<\/p><p>\u4e00\u00abQuien est\u00e1 por encima del mundo, pues dulces son las palabras del mundo, pero el mundo es muy amargo si alguno lo posee viciosamente. Uno es el placer del cuerpo y otro, el de la natura incorp\u00f3rea, y consta ser imposible que ambos se den en la misma persona, pues nadie puede servir a dos se\u00f1ores<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. Pero, en cuanto podemos, partimos a los hambrientos el pan de la ciencia y, a los que por la malicia de algunos viven sin techo, por virtud los cobijamos bajo techo. Si vemos a alg\u00fan desnudo, lo vestimos, y no despreciamos a los criados de la familia\u00bb.<\/p><p>Y tras decir esto, presentando a su imaginaci\u00f3n a modo de comparaci\u00f3n la misericordia de nuestro Salvador, que obra en nosotros por la penitencia le presenta sensiblemente tres tablas en las ventanas de la mente: una que trae virtudes en la parte de arriba, a saber, la prudencia, la fortaleza, la templanza y la justicia. En la parte izquierda, la seducci\u00f3n. Y, aqu\u00ed y all\u00e1, la intemperancia, la profanaci\u00f3n, la verbosidad, el engatusamiento, y un enjambre de males de este estilo. La penitencia, por su parte, se mostraba decentemente intr\u00e9pida, alegre, suave, totalmente contraria a sus adversarios, pero pidiendo para el pueblo todo bien. Igualmente, junto a esta estaban la abstinencia, la sagacidad, la clemencia, la pudicicia, el pudor, la humanidad y una multitud de muchos bienes. Basilio intervino:<\/p><p>\u4e00\u00abEl sentido de esta composici\u00f3n amonesta a los que la ven y ofrece ocasi\u00f3n de mayor celo a los que la oyen. Vi\u00e9ndola tambi\u00e9n, oh Eubulo, me he deleitado, y a ella fui conducido, pues dentro de nosotros no son las im\u00e1genes ni los enigmas, sino la misma verdad la que nos conduce claramente a la salvaci\u00f3n. Resucitaremos, en verdad, todos, unos para la vida eterna, otros para oprobio y confusi\u00f3n perpetua, y asistiremos ante el tribunal de Cristo<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, como nos ense\u00f1an las sentencias de los profetas Isa\u00edas, Jerem\u00edas, Ezequiel, Daniel, el rey David y el egregio Pablo, y, tras estos, el mismo Se\u00f1or, dador y remunerador del arrepentimiento, que busc\u00f3 la oveja perdida<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>, que abraz\u00f3 de coraz\u00f3n al hijo que se hab\u00eda alejado con muchas riquezas del regazo de su padre y que hab\u00eda regresado, tras gastarlas viviendo disolutamente, torturado por el hambre. A este lo revisti\u00f3 con una t\u00fanica brillante, con un anillo y ropas preciosas, y, as\u00ed, nos persuade a no encarnizarnos de ninguna manera con su hijo pecador, sino a perdonarle como a hermano<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. As\u00ed, el Se\u00f1or, que sobresale en bondad, da, sin desagrado, igual recompensa a los que llegaron sobre las cinco de la tarde<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> que a los otros. \u00c9l mismo tambi\u00e9n nos dar\u00e1 a nosotros, una vez que hayamos vuelto sobre nosotros mismos y nos hayamos arrepentido, la regeneraci\u00f3n del agua y del Esp\u00edritu Santo, pues ni el ojo vio, ni el o\u00eddo oy\u00f3, ni sube al coraz\u00f3n del hombre lo que prepar\u00f3 Dios para los que lo aman<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>\u00bb.<\/p><p>Entendiendo el sentido de esto, dijo Eubulo:<\/p><p>\u4e00\u00abOh Basilio, predicador de la Trinidad celeste, por ti creo en un solo Dios Padre omnipotente, y todo lo dem\u00e1s, esperando la resurrecci\u00f3n de los muertos y la vida del mundo futuro, am\u00e9n. Con una obra te mostrar\u00e9 la fe que hay en m\u00ed, pues, entregando a tus manos todo lo que tengo, estar\u00e9 contigo el resto que me queda de vida, si es agradable a los ojos de Dios, tras recibir la santa regeneraci\u00f3n del agua y del Esp\u00edritu\u00bb.<\/p><p>Le dijo Basilio:<\/p><p>\u4e00\u00abBendito sea el Se\u00f1or, Dios nuestro, desde ahora y por todos los siglos, oh Eubulo, que ilumin\u00f3 tu mente con la luz verdadera, y te llev\u00f3 del error de muchos dioses al reconocimiento de su misericordia. Y si, como has dicho, quieres permanecer conmigo, te mostrar\u00e9 c\u00f3mo proveeremos a nuestra salvaci\u00f3n liber\u00e1ndonos de las ataduras de este mundo. Vendamos todo lo que tenemos y d\u00e9moslo a los necesitados y, en fin, dirij\u00e1monos a la ciudad santa, observando por nosotros mismos all\u00ed los milagros que se realizaron, adquiriendo confianza ante Dios\u00bb.<\/p><p>As\u00ed pues, tras repartir ambos misericordiosamente sus bienes entre los pobres, habiendo comprado \u00fanicamente los vestidos que se suelen preparar para el santo bautismo, se dirigieron a Jerusal\u00e9n, convirtiendo al Se\u00f1or abundante multitud de gentiles.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Mt 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> 2 Cor 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Mt 18.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Lc 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Mt 20.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> 1 Cor 2.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-6c315a0\" data-id=\"6c315a0\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-7f68691 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"7f68691\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-69d36a1\" data-id=\"69d36a1\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5d027a1 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"5d027a1\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL <a href=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Boletin-52.pdf\">BOLET\u00cdN \u00abLAUDATE\u00bb N\u00ba52 &#8211; ENERO 2026<\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-fe75b26 elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"fe75b26\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_x-twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on x-twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-x-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIDA DE SAN BASILIO (I) Anfiloquio de Iconio \u201cSaint Ephraem\u201d, grabado de 1594, Sadeler y Maarten de Vos. Extra\u00eddo de la colecci\u00f3n digital del Rijksmuseum. Pr\u00f3logo del autor Car\u00edsimos, no es inconveniente, sino justo, que los hijos devotos se entristezcan de la muerte de su padre y le ofrezcan los obsequios de sus l\u00e1grimas, lo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":34198,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-34196","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-boletin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34196","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34196"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34196\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34198"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34196"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34196"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34196"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}