{"id":7154,"date":"2022-04-13T14:15:18","date_gmt":"2022-04-13T12:15:18","guid":{"rendered":"https:\/\/nscristiandad.es\/?p=7154"},"modified":"2025-03-24T17:03:33","modified_gmt":"2025-03-24T16:03:33","slug":"cras-cras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/cras-cras\/","title":{"rendered":"Cras, cras"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"7154\" class=\"elementor elementor-7154\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2359b77 elementor-section-full_width elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-height-min-height elementor-section-items-bottom elementor-section-height-default elementor-invisible\" data-id=\"2359b77\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;animation&quot;:&quot;fadeInDown&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-597a1a6\" data-id=\"597a1a6\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7057bc1 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"7057bc1\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\"><i>Cras, cras<\/i><\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b752a93 elementor-invisible elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"b752a93\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_animation&quot;:&quot;slideInDown&quot;}\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">D. Rodrigo Men\u00e9ndez Pi\u00f1ar, Pbro.<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-d3bf5f4 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"d3bf5f4\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-e0e808d\" data-id=\"e0e808d\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-446044e\" data-id=\"446044e\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b286802 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"b286802\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><em>Cras, cras.<\/em> Estas fueron las palabras con las que Agust\u00edn de Tagaste, llenos de l\u00e1grimas sus ojos, prorrumpi\u00f3 en sollozos ante el lamentable estado de su alma que no llegaba a convertirse: <em>ma\u00f1ana, ma\u00f1ana. <\/em>Se daba cuenta de sus iniquidades, pero no ve\u00eda el momento de poner fin a sus torpezas. Es entonces cuando escucha la voz de un ni\u00f1o que canta: <em>toma y lee, toma y lee. <\/em>\u00c9l ve la voz de Dios en aquellas palabras, toma las cartas de San Pablo que ten\u00eda cerca, se pone a leer y se convierte, disip\u00e1ndose en su coraz\u00f3n todas las oscuridades de la duda. De ahora en adelante, otras l\u00e1grimas, que eran r\u00edos desde hac\u00eda a\u00f1os \u2500las de su madre, M\u00f3nica\u2500, ser\u00e1n cataratas de j\u00fabilo desbordante. Hab\u00eda nacido otro hombre, Agust\u00edn, el de Hipona, el santo.<\/p><p>La prontitud en la conversi\u00f3n y la respuesta presurosa ante la llamada de Dios es la actitud que la Iglesia ha querido suscitar en nosotros durante la santa Cuaresma. Nos ha ido preparando para la Pascua, el paso del Se\u00f1or, que hay que saber aprovechar, como los ciegos al borde del camino, que no se intimidan por las increpaciones de la turba para que se callen, sino que gritan m\u00e1s (cf. Mt 20, 30-34). El mismo san Agust\u00edn, comentando este pasaje, dice: <em>timeo enim Iesum transeuntem<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><em>&#8230; <\/em>temo a Jes\u00fas que pasa&#8230;, porque si puede m\u00e1s el Mundo que detiene mi s\u00faplica e impide que me agarre a \u00c9l, me quedar\u00e9 sin Cristo. Por eso, dir\u00e1 tambi\u00e9n el doctor de la gracia \u2500hablando a los ne\u00f3fitos, reci\u00e9n estrenado su bautismo en Pascua y con una ret\u00f3rica excelente al utilizar la onomatopeya del graznido y la asonancia de las palabras\u2500, <em>ecce quoties dicis, cras, cras, factus es corvus. Ecce dico tibi, cum facis vocem corvinam, occurrit tibi ruina<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> (cada vez que dices, ma\u00f1ana, ma\u00f1ana, te haces cuervo. Yo te digo, cuando pones voz corvina, sobre ti viene la ruina).<\/p><p>Esta es la ruina de las almas que <em>nunca<\/em> <em>acaban de acabar<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, al decir teresiano, porque son como el cuervo que solt\u00f3 No\u00e9 en los d\u00edas del diluvio: iba y ven\u00eda sin fruto alguno (cf. Gn 8, 7). Sin embargo, las almas que van a la zaga de la lecci\u00f3n de la Doctora M\u00edstica \u2500que nos dice: <em>Digo que importa mucho, y el todo, una grande y muy determinada determinaci\u00f3n de no parar hasta llegar a ella, venga lo que viniere, suceda lo que sucediere, trav\u00e1jese lo que se trav\u00e1jare, mormure quien mormurare, siquiera llegue all\u00e1, siquiera se muera en el camino u no tenga coraz\u00f3n para los travajos que hay en \u00e9l, siquiera se hunda el mundo<\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>\u2500 son como la paloma que sale del arca (cf. Gn 8, 8-11): con perseverancia de siete d\u00edas \u2500que son la vida entera\u2500 cosechan el fruto que lleva la rama de olivo, la unci\u00f3n del Santo Esp\u00edritu, porque no han hecho caso del esp\u00edritu corvino del Mundo, sino que se han metido dentro de Dios para hacerse cris\u00e1lidas, saliendo transformadas en vida nueva en el Esp\u00edritu. A esas almas, dice la santa de \u00c1vila, <em>hanle nacido alas<\/em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><em>.<\/em><\/p><p>En la Pascua, los cristianos volvemos a estrenar, renovado, el santo Bautismo. La efusi\u00f3n del Esp\u00edritu hace que el amor de Dios se infunda y derrame con largueza en nuestros corazones (cf. Rm 5, 5) y, entonces, todo cambia con la triunfante Resurrecci\u00f3n que hace <em>la noche clara como d\u00eda<\/em> [&#8230;] y<em> ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve la inocencia a los ca\u00eddos, la alegr\u00eda a los tristes, expulsa el odio, trae la concordia, doblega a los poderosos&#8230; <\/em>Y la Iglesia entera sigue cantando en la solemne Vigilia:<em> \u00a1Qu\u00e9 noche tan dichosa en que se une el cielo con la tierra, lo humano y lo divino!<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> El viento fuerte que llena toda nuestra morada (cf. Hch 2, 2) nos lanza con \u00edmpetu divino a la conquista del para\u00edso y nos hace volar henchidos de gozo, de paz y de misericordia, los tres frutos interiores que produce la caridad, seg\u00fan el Doctor Com\u00fan<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>, y los tres ausentes en el esp\u00edritu corvino del Mundo.<\/p><p>Gozo (o alegr\u00eda) que procede del amor de Dios (cf. Jn 15, 9-11) y que casa mal con este siglo hodierno, tan triste y neurast\u00e9nico. Las tasas de suicidio en crecimiento constante, los problemas psico-depresivos cada vez m\u00e1s extendidos&#8230; siendo as\u00ed que crece igualmente el bienestar material y mejora considerablemente la medicina con el paso de los a\u00f1os. El ritmo social es cada vez m\u00e1s vertiginoso y las emociones del ocio m\u00e1s fuertes e intensas \u2500por no citar el problema grav\u00edsimo de las drogas y el alcohol, especialmente entre los zagales\u2500. Todo encaminado a procurar los sustitutos necesarios a la alegr\u00eda de la virtud, pretendiendo una evasi\u00f3n constante, cuando no toca estudiar o trabajar, que hace al hombre salir de s\u00ed a base de nuevas experiencias. Tan s\u00f3lo habr\u00eda que considerar c\u00f3mo se divierten hoy los j\u00f3venes \u2500y no tan j\u00f3venes\u2500.<\/p><p>Paz \u2500la verdadera, no la del Mundo (cf. Jn 14, 27)\u2500, que es en doctrina agustiniana <em>la tranquilidad en el orden<\/em>, y que tampoco se da la mano con nuestra \u00e9poca en que el ser humano est\u00e1 m\u00e1s desestructurado que nunca. Los vicios m\u00e1s bajos por un lado, como escape; los deseos, tantas veces publicitados, por otro; la inteligencia \u2500si es que hay alguna\u2500 no dirige las facultades inferiores; y la voluntad gobernada por una sensibilidad sin pudor. La disgregaci\u00f3n interna es tal \u2500incluso la total inversi\u00f3n de la naturaleza, obra de la ideolog\u00eda <em>gender<\/em>\u2500 que jam\u00e1s el hombre ha estado menos arm\u00f3nicamente ordenado en su interior. Para poder soportarlo, como en la novela dist\u00f3pica de Huxley \u2500<em>Un Mundo Feliz<\/em>\u2500 se ha hecho necesario imponer a la poblaci\u00f3n un \u201csoma\u201d que d\u00e9 cierta tranquilidad a la ansiedad creciente. El hombre del siglo XXI es el hombre pornogr\u00e1fico.<\/p><p>Y misericordia, la primera ra\u00edz de toda la acci\u00f3n bienhechora de Dios en sus criaturas<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, de la que nuestro Mundo est\u00e1 carente, como lo vemos \u2500y lo veremos m\u00e1s\u2500 en el ataque furibundo a la Iglesia y a la doctrina cristiana, mientras presume de \u201clibertad en diversidad\u201d. Aqu\u00ed se cumple la sentencia atribu\u00edda a uno de los grandes te\u00f3logos del s. XX, R\u00e9ginald Garrigou-Lagrange: <em>La Iglesia es intolerante en los principios porque cree; pero es tolerante en la pr\u00e1ctica porque ama. Los enemigos de la Iglesia son tolerantes en los principios porque no creen; pero son intolerantes en la pr\u00e1ctica porque no aman. <\/em>Y es que es la caridad la que da la misericordia, odiando el pecado y amando al pecador; mientras que la dictadura del relativismo odia al pecador y ama el pecado.<\/p><p>Aquel texto del Ap\u00f3stol que convirti\u00f3 a san Agust\u00edn, dice justo antes: <em>ya es hora de despertaros del sue\u00f1o, porque ahora la salvaci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe.\u00a0La noche est\u00e1 avanzada, el d\u00eda est\u00e1 cerca: dejemos, pues, las obras de las tinieblas y pertrech\u00e9monos con las armas de la luz<\/em> (Rm 13, 11-12). No tardemos. No retrasemos la conversi\u00f3n. No hagamos o\u00eddos sordos a la Voz de Dios que nos impele a despertar. No nos ocurra lo de Lope de Vega: <em>\u00a1Cu\u00e1ntas veces el \u00c1ngel me dec\u00eda: \/ \u00abalma, as\u00f3mate agora a la ventana, \/ ver\u00e1s con cu\u00e1nto amor llamar porf\u00eda!\u00bb \/ \u00a1y cu\u00e1ntas, hermosura soberana, \/ \u00abma\u00f1ana le abriremos\u00bb, respond\u00eda, \/ para lo mismo responder ma\u00f1ana! <\/em>Pues viviremos sin gozo, sin paz, sin misericordia.<\/p><p>El \u00c1guila de Hipona lo lament\u00f3: \u00a0<em>Sero te amavi, pulchritudo tam antiqua et tam nova, sero te amavi!<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><em> &#8230; \u00a1Tarde te am\u00e9, belleza tan antigua y tan nueva, tarde te am\u00e9! Y he aqu\u00ed que t\u00fa estabas dentro de m\u00ed y yo fuera, y por fuera te andaba buscando; y deforme como era, me lanzaba sobre las bellezas de tus criaturas. T\u00fa estabas conmigo, pero yo no estaba contigo. Me reten\u00edan alejado de ti aquellas realidades que, si no estuviesen en ti, no ser\u00edan. Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y ahuyentaste mi ceguera; exhalaste tu fragancia y respir\u00e9, y ya suspiro por ti; gust\u00e9 de ti, y siento hambre y sed; me tocaste, y me abras\u00e9 en tu paz.<\/em><\/p><p>Deformes, fuera del quicio, desparramados en las criaturas, tristes y deprimidos, en continuo desarreglo interno, incapaces de perdonar&#8230; y seguimos diciendo, sordos y ciegos, <em>ma\u00f1ana, ma\u00f1ana<\/em>.<\/p><p>\u00bfPor qu\u00e9 no hoy? No sea que Cristo pase&#8230; y no vuelva a pasar.<\/p><p>\u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Serm. 88, 14, 13.<br \/><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Serm. 224, 4.<br \/><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Vida 11, 9.<br \/><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Camino de Perfecci\u00f3n 21, 2<br \/><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Moradas V, 2, 8.<br \/><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Preg\u00f3n Pascual.<br \/><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cf. <em>Summa Theologiae<\/em>, II-II, 28-30.<br \/><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Cf. <em>Summa Theologiae<\/em>, I, 21, 4c.<br \/><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Confesiones, X, 27.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d9f59c5 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"d9f59c5\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"980\" src=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/San_Agustin_-768x980.jpg\" class=\"attachment-medium_large size-medium_large wp-image-7157\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/San_Agustin_-768x980.jpg 768w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/San_Agustin_-235x300.jpg 235w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/San_Agustin_-803x1024.jpg 803w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/San_Agustin_-600x765.jpg 600w, https:\/\/nscristiandad.es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/San_Agustin_.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\">San Agust\u00edn. 1650. Philippe de Champaigne. Museo de Arte de Los \u00c1ngeles.<\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-16 elementor-top-column elementor-element elementor-element-2e06988\" data-id=\"2e06988\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-57f88bf elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"57f88bf\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-e4cf275\" data-id=\"e4cf275\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-eef32eb elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"eef32eb\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>PUBLICADO EN EL BOLET\u00cdN \u00abCOVADONGA\u00bb N\u00ba7 &#8211; ABRIL 2022<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-295a3e4 elementor-share-buttons--view-icon elementor-share-buttons--shape-circle elementor-share-buttons--skin-gradient elementor-grid-0 elementor-share-buttons--color-official elementor-widget elementor-widget-share-buttons\" data-id=\"295a3e4\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"share-buttons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_facebook\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on facebook\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-facebook\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_twitter\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on twitter\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-twitter\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_telegram\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on telegram\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-telegram\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_whatsapp\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on whatsapp\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fab fa-whatsapp\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-share-btn elementor-share-btn_email\" role=\"button\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Share on email\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-share-btn__icon\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<i class=\"fas fa-envelope\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cras, cras D. Rodrigo Men\u00e9ndez Pi\u00f1ar, Pbro. Cras, cras. Estas fueron las palabras con las que Agust\u00edn de Tagaste, llenos de l\u00e1grimas sus ojos, prorrumpi\u00f3 en sollozos ante el lamentable estado de su alma que no llegaba a convertirse: ma\u00f1ana, ma\u00f1ana. Se daba cuenta de sus iniquidades, pero no ve\u00eda el momento de poner fin [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":7157,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-7154","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-boletin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7154","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7154"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7154\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7157"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7154"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7154"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nscristiandad.es\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7154"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}